
La Confederación de la Producción y el Comercio (CPC) salió a contener el impacto del mal momento que atraviesa la economía chilena. Mientras el Imacec de julio registró una contracción de 1,5%, la presidenta de la CPC, Susana Jiménez, proyecta un punto de inflexión para agosto y un repunte más fuerte recién en 2027, año en que espera que el crecimiento duplique al de este ejercicio. La dirigenta gremial anticipó que el PIB de este año se ubicará entre 1% y 1,3%, con un techo de 1,5%, y que la actividad del próximo año podría acercarse al 3%. Lo dijo en conversación con radio Pauta, en un contexto en que el mercado sigue atento a las señales de recuperación.
EL ESCENARIO ECONÓMICO
El Imacec de julio mostró una caída de 1,5%, el peor resultado en más de tres años y en el rango bajo de las expectativas del mercado. Pese a ese complejo escenario, Jiménez se mostró optimista respecto de una mejora de la actividad hacia adelante. Según la líder gremial, agosto marcaría un cambio de tendencia.
Para el año completo, la CPC mantiene una estimación conservadora: crecimiento de entre 1% y 1,3%, con la posibilidad de llegar a 1,5%. En cambio, para 2027 la apuesta es más ambiciosa: una tasa cercana al 3%, lo que significaría duplicar el desempeño esperado para el ejercicio actual.
BASES DE LA PROYECCIÓN
Jiménez fundamentó sus proyecciones en señales concretas que ha observado el sector privado. Entre ellas mencionó los proyectos de inversión que están ingresando al sistema de evaluación ambiental y las proyecciones de la Corporación de Bienes y Capital. Ambas variables, a su juicio, anticipan un mejor comportamiento de la inversión en el mediano plazo.
A esto se suma el impacto que tendría la megarreforma impulsada por el gobierno, que ya fue aprobada en el Congreso y que sería promulgada a mediados de este mes. La presidenta de la CPC valoró la iniciativa y la incorporó como un factor positivo para las expectativas económicas. En la misma línea, se alineó con las declaraciones de Ignacio Briones, quien destacó a la construcción como un sector potenciador del empleo, por su carácter intensivo en mano de obra y porque ha sido rezagado durante largo tiempo.
FLEXIBILIDAD LABORAL
En materia de fomento al empleo formal, Jiménez valoró la propuesta del Ejecutivo para flexibilizar la jornada laboral de 40 horas. Se trata de un proyecto defendido por el ministro del Trabajo, Tomás Rau, que ha generado críticas de sectores de la oposición, que advierten sobre una posible precarización de las condiciones laborales.
La representante gremial salió al paso de esas críticas y defendió la iniciativa. Afirmó que los tiempos actuales obligan a tener mayor capacidad de adaptación a las necesidades. En esa línea, planteó una pregunta directa: cómo dar oportunidades de trabajo a las personas desempleadas, a los adultos mayores y a los estudiantes que requieren trabajar por horas, con la flexibilidad que necesitan y que también las actividades económicas pueden requerir.
LEJOS DE LA POLÉMICA
La postura de la CPC busca instalar un tono constructivo en medio de un año con débiles números. La apuesta pública de Jiménez apunta a que los efectos de las reformas y de los nuevos proyectos de inversión se comiencen a notar con más fuerza recién el próximo año. Mientras tanto, la mirada queda puesta en las cifras que vaya mostrando la actividad en los próximos meses, especialmente después del mal registro de julio.
El optimismo de la dirigenta gremial contrasta con el clima que dejó el último Imacec, pero se sostiene en antecedentes que, según ella, ya están entregando señales positivas en el mercado. La construcción, la inversión y la flexibilidad laboral aparecen, en su diagnóstico, como los ejes que pueden mover la aguja del empleo y del crecimiento. La discusión, en todo caso, sigue abierta: mientras el gobierno impulsa sus reformas, la oposición insiste en los riesgos de precarización y el mercado espera señales más claras de recuperación.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.








