La inflación de junio se ubicó exactamente en cero por ciento, una cifra que, aunque contenida, se situó por encima de las expectativas del mercado que anticipaban una variación negativa. Este resultado, divulgado por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), cierra momentáneamente la puerta a una eventual baja en la Tasa de Política Monetaria (TPM) durante lo que resta del año, según la mayoría de los economistas consultados. El IPC acumula un alza de 2,8% en lo que va del año y de 4,3% en doce meses, acelerándose desde el 3,9% de mayo y alcanzando su mayor nivel desde septiembre de 2025, cuando llegó a 4,4%.
IPC DE JUNIO SORPRENDE Y DESPEJA ESCENARIO DE RECORTES
El repunte de la inflación anual se explica en parte por un efecto de base de comparación, ya que en junio de 2025 el IPC fue negativo, mes que ahora queda fuera del cálculo a doce meses. Según el boletín del INE, ocho de las trece divisiones que conforman la canasta del IPC registraron incidencias positivas en la variación mensual, cuatro tuvieron incidencias negativas y una presentó un efecto nulo.
Entre las divisiones que mostraron descensos destacó transporte, que retrocedió 1,3% y restó 0,181 puntos porcentuales al indicador, impulsado principalmente por la baja de 3,3% en combustibles para vehículos personales, con una incidencia de 0,146 puntos porcentuales negativos. La gasolina disminuyó 2,5% en el mes, aunque acumula un alza de 27,4% en el año, mientras que el petróleo diésel cayó 8,0% y registra un avance de 42,1% en lo que va de 2026. El transporte aéreo internacional también descendió 5,6%. El vestuario y calzado también cayó un 6,1% mensual, con 21 de los 23 productos de la división consignando bajas.
En la vereda opuesta, alimentos y bebidas no alcohólicas subió 0,8% y aportó 0,169 puntos porcentuales, el mayor empuje del mes. Lideró el alza la clase de pan, cereales, harinas y pastas, con un incremento de 3,0% y una incidencia de 0,124 puntos porcentuales. El pan aumentó 4,5% en el mes y los vinos avanzaron 3,9%. Los alimentos consumidos fuera del hogar subieron 0,6%.
Los indicadores subyacentes mostraron comportamiento mixto: el IPC sin volátiles varió 0,2% mensual, el IPC menos alimentos y energía retrocedió 0,1%, mientras que la medición de energía bajó 1,1% y la de alimentos subió 0,8%. La contribución de los combustibles a la variación del IPC de junio fue negativa por primera vez en tres meses, lo que sugiere el fin de las presiones inflacionarias derivadas del shock de marzo, cuando el gobierno intervino el Mepco y traspasó íntegramente a los consumidores el alza de los hidrocarburos.
ANÁLISIS DE ECONOMISTAS CIERRA LA PUERTA A BAJAS DE TPM
El bajo crecimiento de la economía —que a mayo acumula una caída de 0,7%— había abierto la posibilidad de que algunos economistas plantearan la necesidad de que el Banco Central recortara la TPM. Sin embargo, tras el dato de inflación de junio, esa posibilidad nuevamente se habría cerrado, al menos para este año.
Samuel Carrasco, economista jefe Chile de Credicorp Capital, afirmó que mantienen su proyección de inflación en 4,1% para el año y esperan que el Banco Central mantenga una postura cautelosa, con una TPM de 4,5% hacia fin de año. Argumentó que la debilidad del crecimiento sigue concentrada en sectores ligados a la oferta, donde la política monetaria tiene efectividad limitada, y que el deterioro del mercado laboral parece más estructural que cíclico, reduciendo el impacto potencial de una flexibilización.
En Santander comparten esa visión: señalan que el resultado del IPC no modifica el escenario de política monetaria, ya que la evolución reciente de la inflación ha sido más favorable, los efectos de segunda vuelta continúan acotados y no se observan presiones relevantes desde la demanda. Por ello, esperan que el Banco Central mantenga la TPM en 4,5% hasta fin de año.
Priscila Robledo, economista jefa de Fintual, planteó que la debilidad reciente en actividad y empleo aumentó los llamados a recortes anticipados, pero el dato de inflación no elimina la posibilidad de ver nuevos recortes este año, aunque sí llama a la cautela. Considera improbable que el Central lleve a cabo un recorte en julio, pero que en el próximo Informe de Política Monetaria (Ipom) podría discutir más formalmente recortes en la última parte de 2026.
Gustavo Yana, estratega de Mercado y Economista para Latinoamérica de Zurich, indicó que la rápida corrección inicial de energía y una actividad económica más debilitada venían aumentando la expectativa de un recorte anticipado, pero estiman que el Banco Central actuará con cautela en la próxima reunión, preservando un sesgo dependiente de datos y manteniendo la TPM en 4,5%, dado que la tasa ya se encuentra en torno a niveles neutrales y la inflación anual volvió a acelerarse.
PERSPECTIVAS DIVERGENTES: ALGUNOS ABOGAN POR RECORTE MÁS ADELANTE
Entre quienes ven opciones de recorte está Scotiabank, que mantiene la visión de que el Banco Central podría introducir la opción de recorte en la reunión de política monetaria de septiembre ante la debilidad de la actividad, particularmente del consumo privado y empleo en el segundo trimestre de 2026. Sin embargo, advierten que la concreción del recorte no ocurriría antes de ver una clara disipación de los efectos de segunda vuelta y una apreciación del peso.
Desde Coopeuch sostienen que un escenario de baja de TPM podría darse si la demanda interna mostrara signos claros de mayor debilidad, es decir, si la brecha de actividad se torna más negativa. En el escenario actual, donde la debilidad de la actividad se explica por sectores ligados a la oferta, el producto potencial también cae, dejando la brecha sin mayores cambios. Esto sería consistente con el borde inferior del último corredor de la TPM y podría ocurrir si el mercado laboral continúa deteriorándose.
En definitiva, el mercado laboral y la evolución de los precios subyacentes serán claves para definir el rumbo de la política monetaria en los próximos meses. Por ahora, la mayoría de los analistas descartan un recorte de la TPM antes de 2027.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
