
Excontroladores de Falabella venden en 2026 el mayor porcentaje de la empresa en una década
La propiedad de Falabella ha vivido una transformación profunda en los últimos años. Los antiguos socios del pacto controlador, que durante décadas gobernaron la empresa, han ido reduciendo su participación, han dado entrada a nuevos inversionistas y han incrementado la porción de títulos en libre circulación.
Las ventas más recientes se produjeron en agosto. El día 13, Inversiones Maui, la sociedad conformada por los hijos de Bárbara del Río Goudie y Eduardo Díaz Herrera (Francisca, Eduardo y Pablo), junto a su madre, colocó el 0,39% de las acciones por $63.200 millones. Dos días antes, las hermanas Paola y Giorgiana Cuneo vendieron cada una el 0,5% de la compañía, recaudando $78.752 millones por operación.
En lo que va de 2026, los antiguos controladores han vendido el 2,88% de la compañía, en transacciones que suman $464.749 millones e involucran a sociedades de Sebastián Del Río Goudie, Juan Pablo del Rio y los Heller Solari.
Pese a lo anterior, el porcentaje vendido en el ejercicio no es el mayor de la última década. Según datos de la Comisión para el Mercado Financiero, en 2025 Bethia vendió un 0,97% de Falabella, aunque un 0,37% fue adquirido por otros miembros del pacto. De acuerdo con las memorias anuales, la venta más grande se concretó en 2016, cuando el grupo redujo su participación a 76,59%. Eso implicó desprenderse de 3,57 puntos porcentuales respecto del 80,18% que tenía en 2015. Le sigue 2018, con una caída a 70,98%, equivalente a una enajenación de 3,39 puntos porcentuales, si se compara con el 74,37% del año previo.
Las enajenaciones se han visto impulsadas luego de que terminara el pacto controlador el 1 de julio de 2025, dando libertad a los exmiembros para vender títulos sin restricciones. El acuerdo original se firmó en 2003, tras la fusión entre Falabella y Sodimac, cuando el bloque controlaba el 88,72% de las acciones. Fue renovado en 2013, con una tenencia de 81,74%. Al cierre de 2024, la participación había caído a 66,63%, lo que significa que entre 2013 y 2024 los controladores se desprendieron de 15,11 puntos porcentuales.
Hoy, Falabella es la tercera mayor compañía del país, con una capitalización bursátil de US$17.160 millones.
MAYOR FREE FLOAT
Las constantes ventas de grandes paquetes accionarios tienen como consecuencia el aumento del free float, lo que a largo plazo podría traducirse en una mayor ponderación de la acción en los índices bursátiles.
Cristián Araya, gerente de Inversiones de CASA Wealth Management, afirmó que la dilución del bloque de control aumenta el capital flotante y el atractivo externo, lo que tendría un efecto en la valorización de la compañía. Según Araya, desde la teoría, en el largo plazo se intercambiaría el riesgo de controlador por el riesgo de agencia gerencial, lo que bajo el esquema de MSCI podría favorecer a la empresa.
Por su parte, Guillermo Araya, gerente de estudios de Renta4, señaló que una compañía con un controlador claro es un factor positivo, porque mantiene un mejor control que empresas sin controlador definido, como ocurrió en La Polar. También comentó que la mayoría de los índices premian a las empresas con un mayor porcentaje de free float o accionistas minoritarios, aumentando la ponderación de la acción. No obstante, advirtió que este criterio no considera niveles óptimos de control: desde su perspectiva, lo más sano es que el controlador mantenga al menos un 25% de la propiedad para influir y controlar efectivamente una empresa.
José Ignacio Villarroel, socio de Abaqus, apuntó que el crecimiento de las acciones de libre flotación debería impactar el peso de la empresa en los indicadores, aunque la evidencia muestra que este tipo de movimientos tiene un mayor efecto en compañías con un free float inicial bajo. En el caso de Falabella, que aún mantiene una relativa concentración de la propiedad, es probable que el impacto sea cada vez menor respecto de los cambios de años anteriores.
Parte de las grandes ventas de los últimos años ha sido adquirida por actores que hoy son relevantes en la compañía y participan en el directorio. Tomás Müller, director del retailer, informó el año pasado que su posición alcanza el 5,6%, mientras que la familia Fürst controla un 3,63%.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.








