
Casino de Viña del Mar: futuro incierto tras licitación desierta
La licitación del casino de Viña del Mar, el más antiguo del país, quedó desierta esta semana. Ningún operador presentó una oferta para gestionar el recinto, lo que pone en duda los ingresos que la municipalidad tenía contemplados en su presupuesto.
La concesión había sido devuelta por Enjoy, que la obtuvo en 2018 con una oferta de 831.123 UF anuales, equivalente hoy a casi 34 mil millones de pesos. La nueva licitación exigía un pago mínimo anual de 394 mil UF (unos 16.100 millones de pesos), pero también imponía condiciones como un proyecto de mejoramiento integral de la Avenida Perú, con un costo máximo de 120 mil UF (cerca de 4.900 millones de pesos), mantener al 100 por ciento de los trabajadores, 589 personas, y seguir operando en el mismo lugar.
HISTORIA DE UN DESCENSO
Cuando Enjoy ganó la concesión en 2018, el casino de Viña era uno de los que más ventas y visitas tenía. Sin embargo, el estallido social y la pandemia golpearon sus resultados. El establecimiento estuvo cerrado ocho meses en 2020 y funcionó a media máquina durante otro año. La empresa enfrentó dos reorganizaciones judiciales y finalmente devolvió la concesión.
El pago al municipio pasó de representar el 39,3 por ciento de los ingresos en 2018 al 55,2 por ciento en 2024, según la memoria de Enjoy. La compañía señaló que esas ofertas no eran sostenibles para ningún operador.
La operación quedó en manos de Casino del Mar, controlada por Casinos de Chile, cuyo dueño final es Francisco Álamos Rojas. Los ingresos han ido en descenso: de 50.918 millones de pesos en 2023 a 48.613 millones en 2024 y a 45.848 millones en 2025.
PRIMER INTENTO FALLIDO
La licitación del martes pasado incluía también los casinos de Iquique, Coquimbo y Pucón. Solo hubo ofertas únicas por Coquimbo, de la administradora Alza, y por Pucón, de una firma encabezada por el exgerente de Tesorería de Enjoy Andrés Raggio. Ni Viña ni Iquique recibieron postores.
Los actuales operadores coincidieron en que el aporte obligatorio al municipio era demasiado alto y las condiciones de las bases, muy onerosas. Además, la Superintendencia de Casinos de Juego está acéfala desde febrero, cuando concluyó el mandato de Vivien Villagrán. La licitación fue encabezada por el superintendente interino, Eduardo Cáceres.
CÓMO SE SACA ADELANTE
Tras el fracaso, la Superintendencia deberá organizar un nuevo proceso. El Consejo Resolutivo, ahora encabezado por el recién nombrado subsecretario de Hacienda, Sebastián Vallebona, tiene 120 días para revisar las condiciones y dar audiencia a la alcaldesa Macarena Ripamonti.
La alcaldesa emplazó a Vallebona a aprovechar la nueva oportunidad y demostrar capacidad para liderar la licitación del casino, que sostiene económicamente a la ciudad desde hace 95 años. Desde la municipalidad señalaron que sus pretensiones económicas ya están expuestas en las bases y no se abren a cambios.
INCUMBENTES PIDEN CAMBIOS
Los actores que hoy tienen concesiones de casinos podrían participar en un segundo proceso si se modifican las bases. Dreams planteó que la oferta económica anual se pueda pagar en 12 cuotas mensuales en lugar de un solo pago en enero, y pidió condiciones compatibles con la viabilidad económica del proyecto.
Marina del Sol propuso cambiar la ley para que el ganador sea quien ofrezca el mayor porcentaje de sus ingresos brutos a la municipalidad, además de los impuestos normales. También sugirió que no existan requisitos especiales adicionales y que Enjoy, el operador que renunció, no pueda participar en el concurso.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.












