
La Fiscalía Nacional Económica despejó el camino para una de las operaciones siderúrgicas más relevantes de los últimos años. El organismo aprobó de manera pura y simple la adquisición de control de la Compañía Siderúrgica Huachipato por parte de Aceros AZA, tras concluir que la transacción no podría reducir sustancialmente la competencia. La operación está valorizada en más de US$484 millones y el pronunciamiento llegó poco más de un mes después de que el regulador iniciara la revisión de los antecedentes.
El acuerdo contempla la compra del 100% de las acciones de Huachipato e incluye únicamente activos siderúrgicos. CAP, su propietaria, recibirá un 15% de esa sociedad como contraprestación, lo que le permitiría designar a uno de los ocho integrantes del directorio.
LA OPERACIÓN
Uno de los objetivos declarados es reenfocar la producción en el llamado acero verde y poner en marcha los activos siderúrgicos de Huachipato, que se encuentran en desuso desde septiembre de 2024, cuando se suspendieron sus operaciones. Se trata, según lo descrito por las partes involucradas, de reactivar instalaciones estratégicas mediante la producción de acero sostenible.
En paralelo, el proyecto contempla la adquisición de 91 hectáreas de los terrenos de Huachipato, operación que las partes esperan concretar durante el primer semestre de 2027, una vez cumplidas las condiciones pendientes.
EL ANÁLISIS DE LA FNE
Para arribar a su conclusión, el regulador evaluó qué habría ocurrido con Huachipato si la operación no se concretaba. Determinó que la siderúrgica no volvería a producir acero, ni por cuenta propia ni mediante su venta a otro comprador. Sobre esa base descartó que AZA y Huachipato compitieran en productos como el alambrón, las barras para reforzar hormigón o los pernos usados en minería.
El organismo tampoco detectó riesgos en la relación entre AZA y Cintac Modular, filial de CAP dedicada a la construcción modular. El temor apuntaba a que la nueva compañía privilegiara a esa empresa en el suministro de acero en desmedro de sus competidores.
«En consecuencia, la FNE concluyó que la operación no resulta apta para reducir sustancialmente la competencia, sin perjuicio de la facultad que posee para velar permanentemente por la libre competencia en los segmentos analizados», informó el organismo.
LAS DECLARACIONES
El gerente general de Grupo CAP, Nicolás Burr, valoró el pronunciamiento: «la aprobación de la FNE es un paso clave para continuar avanzando hacia el cierre de esta operación, que nos permitirá dar un nuevo futuro a instalaciones siderúrgicas estratégicas de Huachipato mediante la producción de acero sostenible». El ejecutivo añadió que «este proyecto constituye uno de los principales hitos del proceso de reconversión que estamos impulsando en el complejo» y que constituye «un buen ejemplo de la estrategia de largo plazo que estamos impulsando como Grupo: alcanzar alianzas estratégicas para poner en valor y rentabilizar nuestros activos, generar nuevas oportunidades de negocio y contribuir al desarrollo productivo del país».
Su par de Aceros AZA, Juan Enrique Greibe, sostuvo que la operación les permitirá seguir avanzando en un «proyecto estratégico para Chile». Respecto del suministro, afirmó: «Se trata de una señal positiva para fortalecer el abastecimiento seguro, sostenible y permanente de acero verde producido en Chile, con altos estándares ambientales, laborales y de seguridad antisísmica».
CONDICIONES PENDIENTES
Ambas compañías continúan trabajando en el cumplimiento de las demás condiciones pactadas para materializar la transacción. En el caso de Grupo CAP, ello incluye la reorganización societaria de Huachipato destinada a separar los activos que formarán parte de la operación.
APLICABILIDAD PARA ABOGADOS
Para quienes asesoran en operaciones sujetas a control de concentraciones, el pronunciamiento ofrece varios puntos de atención. La decisión se sostiene en un análisis de escenario contrafactual, esto es, en la situación que habría existido de no ejecutarse el negocio, y no únicamente en la sobreposición de las partes en los mercados revisados. Además, el organismo dejó constancia expresa de que conserva su facultad de velar permanentemente por la libre competencia en los segmentos analizados.
El texto también precisa el alcance de lo adquirido, limitado a activos siderúrgicos, y el rol minoritario que mantendrá CAP en la sociedad resultante. La reorganización societaria de Huachipato aparece, en tanto, como una condición cuyo cumplimiento aún debe verificarse antes del cierre.
En nuestra lectura, la aprobación pura y simple parece confirmar que el eje del análisis estuvo puesto en el escenario de no concretarse el negocio, más que en la coincidencia de las partes en los productos revisados. Sería prudente, de todos modos, seguir la evolución de las condiciones pendientes y de la reorganización societaria de Huachipato, que todavía deben materializarse.
Fuente: Emol
Documento original: https://www.emol.com/noticias/Economia/2026/11/04/1216077/fne-huachipato-aceros-aza-fusion.html
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.








