
La Corte Suprema aprobó la primera política institucional para regular el uso de inteligencia artificial en el Poder Judicial, un documento que definirá qué aplicaciones estarán permitidas y cuáles quedarán fuera de las funciones de la magistratura. La decisión se adoptó el viernes, durante el cierre de las jornadas de reflexión del máximo tribunal, instancia en la que se abordaron los efectos técnicos y éticos de estas tecnologías.
El texto será publicado en los próximos días. Se espera que la presidenta de la Corte Suprema, Gloria Ana Chevesich, quien también ejerce como vocera del tribunal, entregue más detalles sobre la medida.
LA DECISIÓN
La aprobación se produjo al término de una instancia de reflexión interna del máximo tribunal, en la que se analizaron las implicancias técnicas y éticas de la inteligencia artificial. El resultado es un documento que ordenará, a nivel institucional, el uso de estas herramientas dentro del Poder Judicial y que distinguirá con claridad entre las aplicaciones admitidas y aquellas que quedan derechamente fuera del ámbito de acción de la magistratura.
DEL USO INDIVIDUAL AL INSTITUCIONAL
Uno de los cambios principales que introduce la política es el paso desde un modelo de utilización individual hacia uno de carácter institucional. Con ese enfoque, los usos de inteligencia artificial tanto en el trabajo jurisdiccional como en los sistemas del Poder Judicial deberán contar con la autorización de la Comisión de Tramitación Electrónica.
Ese órgano evaluará la finalidad de cada aplicación, las condiciones de aplicación y la información involucrada. De este modo, la habilitación de herramientas quedará sometida a un filtro institucional común y no a determinaciones aisladas de cada usuario.
LOS LÍMITES EXPLÍCITOS
La política establecerá prohibiciones claras. Las herramientas de inteligencia artificial no podrán decidir casos, sustituir la valoración de las pruebas ni elaborar la fundamentación de resoluciones o sentencias. La responsabilidad de resolver continuará recayendo de manera exclusiva en los jueces, según su propio criterio.
A ello se suma otra restricción: quedará prohibido ingresar proyectos de fallos o datos personales a plataformas de inteligencia artificial que no estén autorizadas. La medida busca proteger información no pública.
REVISIÓN HUMANA Y GESTIÓN DE RIESGOS
Todo uso permitido deberá además contar con revisión humana. El objetivo es habilitar aplicaciones instrumentales que faciliten el trabajo judicial, sin reemplazar las funciones que corresponden a los magistrados.
Para implementar el sistema, el documento contempla una tabla de graduación de riesgos y un catálogo de herramientas y usos autorizados. Asimismo, se creará un Comité de IA encargado de monitorear la evolución de estas tecnologías y sus alcances en el Poder Judicial.
Con esos elementos, la política apunta a ordenar la relación entre la labor jurisdiccional y las herramientas de inteligencia artificial en tres planos: qué se puede usar, bajo qué condiciones y con qué resguardo de la información involucrada.
En nuestra lectura, el tránsito desde un modelo individual hacia uno institucional es el dato más relevante de la política aprobada, porque traslada la decisión sobre qué herramientas se utilizan desde cada usuario hacia un órgano común. Sería prudente que esa arquitectura se explique con detalle cuando el documento se publique.
Fuente: adnradio.cl
Documento original: https://www.adnradio.cl/2026/10/26/corte-suprema-aprueba-politica-de-inteligencia-artificial-que-usos-estaran-permitidos-y-cuales-quedaran-prohibidos/
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.








