
Un informe del National Center for State Courts (NCSC) revela que jueces estatales y federales de diez estados de Estados Unidos están explorando el uso de inteligencia artificial generativa en su trabajo, con una cautela compartida: la tecnología no interviene en la decisión judicial. El documento, difundido en marzo y construido a partir de encuestas, describe a un grupo de adoptantes tempranos que recurren a estas herramientas para tareas administrativas, preparación de audiencias y resúmenes de escritos, pero que insisten en conservar el control del resultado.
EL INFORME
El trabajo fue patrocinado por el AI Policy Consortium for Law & Courts, una alianza entre el NCSC y el Thomson Reuters Institute, y se basa en 13 entrevistas realizadas durante el otoño pasado. Los investigadores concedieron anonimato a los jueces para fomentar su participación, y el informe tampoco identifica a los estados involucrados. Entre los modelos mencionados aparecen ChatGPT y Claude, además de Gemini, Grok, HeyGen, Lexis AI Tools, Perplexity, Syno AI, Westlaw/CoCounsel y «other bespoke court AI tools».
El consenso que el documento destaca es inequívoco: «There was unanimous consensus among the judges that, regardless of how they are using GenAI, judges must always remain ‘the deciders’ who determine the ultimate outcome of any legal decision before them».
USOS DE BAJO RIESGO
La eficiencia aparece como el motivo principal para adoptar estas herramientas. La mayoría de los jueces consultados las emplea en encargos administrativos calificados de bajo riesgo, como planificar actividades de educación legal continua, generar ideas o recibir asistencia en la redacción de discursos, organizar capacitaciones del personal de los tribunales o preparar apoyos para presentaciones, entre ellos diapositivas.
Otros las usan en tareas más cercanas a la función jurisdiccional tradicional, entre ellas labores de asistencia editorial sobre documentos extensos. El informe menciona que algunos jueces producen resúmenes de escritos para preparar alegatos orales, generar preguntas para formular en la audiencia o elaborar listas de hechos controvertidos y no controvertidos. Los mismos jueces, precisa el documento, subrayaron la importancia de verificar esos resúmenes antes de utilizarlos.
Al menos un juez evaluó la posibilidad de emplear IA generativa para elaborar los primeros borradores de sentencias, «but only when the judge has already independently determined the outcome».
INVESTIGACIÓN JURÍDICA Y ALUCINACIONES
Todos los jueces consultados conocían el riesgo de alucinaciones, y algunos informaron que exigen a sus secretarios o colaboradores legales firmar acuerdos de uso aceptable. La advertencia no es teórica: la mayoría de quienes experimentaron con estas herramientas para investigación jurídica reportó haber recibido como respuesta un caso inexistente.
El informe recoge la experiencia de uno de ellos: «As one judge described it, when using GenAI tools to conduct legal research, sometimes you find a needle in a haystack and other times, it’s a swing and a miss.»
ACCESO A LA JUSTICIA
Parte de los entrevistados manifestó entusiasmo por el potencial de mejorar el acceso a la justicia. Varios identificaron proyectos que sus sistemas judiciales evalúan, incluidos plataformas impulsadas por IA para ayudar a litigantes sin representación legal a completar formularios de tribunales. Un juez propuso usar la tecnología para resumir decisiones de tribunales de apelación «at a layperson’s reading level, which the judge could then edit and modify before sharing». Otro sistema judicial la utiliza para revisar las reglas del tribunal con el fin de «improve their overall readability», y otros exploran la posibilidad de aplicar IA generativa a políticas de sellado y eliminación de antecedentes automáticas y retroactivas.
El entusiasmo no es unánime. Al menos un juez atribuyó a la tecnología aumentos drásticos de litigantes sin representación legal y de sus presentaciones: «The concern is that litigants might have more access to the court, but not access to justice, if such filings overwhelm the system.»
Junto con esas reservas, los jueces manifestaron inquietud por cómo percibirá el público el uso de estas herramientas, y algunos también destacaron el potencial para mejorar la comunicación con abogados y con la ciudadanía.
CAPACITACIÓN PENDIENTE
Respecto de usos futuros, algunos jueces señalaron que valorarían más capacitación práctica en ingeniería de instrucciones y en cómo detectar alucinaciones y errores. El informe no detalla compromisos ni plazos asociados a ese tipo de formación.
En nuestra lectura, la forma en que estos jueces reservan para la persona la decisión final y verifican cada insumo generado por la máquina podría interesar a los abogados chilenos. Sería prudente leer el informe como una descripción de hábitos observados en tribunales extranjeros y no como una guía aplicable a nuestro país.
Fuente: floridabar.org
Documento original: https://www.floridabar.org/the-florida-bar-news/judges-explore-artificial-intelligence-but-keep-decision-making-human/
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.








