
La reforma al Instituto Nacional de Derechos Humanos (INDH) que impulsa el Gobierno de José Antonio Kast ya tiene respuesta desde dentro del organismo. Su director, Yerko Ljubetic, cuestionó el proyecto de ley ingresado al Congreso y advirtió que la propuesta «representa probablemente el proceso más grave que hemos tenido en materia de derechos humanos desde el término de la dictadura».
La crítica no se limita al contenido de la iniciativa: apunta también a la forma en que el Ejecutivo la ha presentado. Ljubetic sostuvo que las medidas reducen facultades, recortan recursos y limitan la autonomía del Instituto para fiscalizar la actuación estatal, en un sentido contrario al fortalecimiento que el Gobierno invoca.
LOS CAMBIOS QUE CONTEMPLA LA INICIATIVA
El proyecto, ingresado este lunes al Congreso, modifica la ley que rige al INDH desde 2009. Entre sus principales medidas elimina la facultad de presentar querellas criminales, que serían reemplazadas por una facultad de denuncia institucional, y reduce el Consejo de 11 a cinco integrantes.
A ello se suma la creación de un cargo de director ejecutivo para asumir la gestión administrativa y operativa del organismo, además de una reorganización territorial que no considera sedes fuera de Santiago. Según el informe financiero del proyecto, la reforma permitiría un ahorro fiscal cercano a los $3.721 millones anuales.
LA ADVERTENCIA DEL DIRECTOR
En conversación con Radioanálisis, Ljubetic afirmó que «yo creo que este proyecto claramente es un proyecto que daña la democracia, porque deja sin herramientas de protección a las personas, en la medida en que neutraliza a la principal institución de derechos humanos que está precisamente para limitar el poder del Estado».
El director del INDH también rechazó la lectura de que la iniciativa busque fortalecer al organismo. «Lo que propone claramente, si uno lee el proyecto, es dejarlo amarrado de pies y manos, debilitando su autonomía y quitándole las herramientas para proteger los derechos de las personas frente a los abusos del Estado», señaló.
Su preocupación abarca la reducción de la presencia territorial y las dificultades que, a su juicio, enfrentaría el Instituto para intervenir en materias como salud, agua, medioambiente y vivienda. «No se puede hablar de fortalecer una institución mientras se desmantelan sus sedes regionales, se nos reduce solo a Santiago y, además, se le quitan herramientas, facultades y recursos para proteger a la ciudadanía», sostuvo.
Ljubetic calificó la propuesta como un proyecto «extremo» y llamó a que la discusión parlamentaria permita corregir sus aspectos más cuestionados.
TORRES: UNA CONCESIÓN POLÍTICA
El consejero del INDH Osvaldo Torres puso el acento en el origen de la reforma. «Yo creo que el proyecto en general tiene una característica que es como una concesión política a sectores más extremistas de la derecha que buscaban la eliminación del Instituto», afirmó.
Torres sostuvo que la iniciativa del Ejecutivo se distancia de otra propuesta de reforma que se discutía en la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputadas y Diputados, presentada por parlamentarios de Renovación Nacional. Según explicó, en el Consejo existía consenso sobre la necesidad de introducir cambios, pero orientados a fortalecer la institución.
«En el Consejo hay un consenso de que el Instituto requería reforma, pero, como dice su mismo título, el documento transversalmente aprobado era para el fortalecimiento del Instituto y no para su debilitamiento, tanto presencial, presupuestariamente y de las facultades que actualmente tienen», señaló.
El consejero advirtió que la propuesta podría degradar la autonomía del organismo y reducir su capacidad de actuar frente a vulneraciones graves de derechos humanos. Los cambios, planteó, no solo afectan la estructura institucional, sino también las condiciones necesarias para que el INDH cumpla su mandato.
LA DEFENSA DEL EJECUTIVO
El Gobierno ha defendido los cambios bajo el argumento de superar debilidades estructurales, reforzar el rol consultivo del Instituto y mejorar la eficiencia institucional. Esa lectura es precisamente la que los personeros del organismo rechazan, al sostener que las modificaciones apuntan en dirección opuesta a la que declara el Ejecutivo.
En nuestra lectura, el contraste entre un proyecto que el Ejecutivo presenta como fortalecimiento y una dirección del INDH que lo describe como desmantelamiento anticipa una discusión parlamentaria áspera. Sería prudente que ese debate se ordene sobre el contenido concreto de las medidas, como las facultades, la composición del Consejo y la presencia territorial, más que sobre las etiquetas con que cada parte las presenta.
Fuente: radio.uchile.cl
Documento original: https://radio.uchile.cl/2026/10/20/director-del-indh-yerko-ljubetic-y-reforma-a-la-institucion-dana-la-democracia/
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.








