
Este viernes se inició, ante la Tercera Sala de la Corte Suprema, la audiencia de los recursos de reclamación con los que Cristián Alejandro Araya Fernández busca revertir la multa de 5 mil UF, unos $205 millones de hoy, que le impuso la Corte de Apelaciones en el último tramo del caso Cascadas. La cifra está muy por debajo de las 75 mil UF, $3.075 millones, que la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) aplicó originalmente.
Mientras ese litigio se ventila en Santiago, el ex corredor de bolsa de 52 años exhibe en España una segunda vida empresarial, alejada del mercado de valores chileno aunque no del todo. Él mismo se presenta hoy como empresario y ya no como empleado. Una fuente cercana lo resume: está en una etapa profesional «bastante distinta, mucho más emprendedora y vinculada al desarrollo de negocios».
LA APERTURA EN MARBELLA
El jueves 10 de septiembre, Araya fue el anfitrión de una fiesta con la que inauguró la oficina de la corredora chilena Property Partners en Marbella, en plena Costa del Sol. El evento tuvo repercusión en la televisión local y en las páginas sociales españolas, que destacaron la apertura de un nuevo puente inmobiliario entre Latinoamérica y ese balneario.
El objetivo declarado por Araya es atraer al comprador latinoamericano de alto patrimonio hacia bienes raíces de lujo en España. El desafío es concreto: en Marbella seis de cada 10 propiedades las adquiere un extranjero, pero solo el 5% corresponde a latinoamericanos, con un precio promedio de 769.218 euros, unos $845 millones, según el Marbella Property Market Report Q1 2026.
Araya es socio propietario de la oficina junto a la abogada Javiera Erazo, también directora de la corredora en La Reina y socia en las oficinas de Ñuñoa y de Málaga y Marbella. A la actividad asistió el empresario chileno Sergio Bermúdez, CEO de Property Partners, firma fundada en 2015 que con esta suma su octava oficina franquiciada en España y que apunta a 40 hacia 2028.
Su esposa, Alejandra Mena, también integra el negocio: es propietaria de la oficina de Property en Menorca. En esa isla, la más pequeña de Las Baleares, reside Araya y desde allí administra sus inversiones.
DE BANCHILE A CIUTADELLA
El recorrido no es nuevo. Entre 2006 y 2012 fue gerente de inversiones de Banchile Corredora de Bolsa y entre 2012 y 2014 presidió Tanner Corredores de Bolsa. En 2016 constituyó en España Inversiones Araya Sociedad Limitada, con el objeto de explotar establecimientos de turismo, hospedaje, restauración, hoteles y apartamentos. Dos años después abrió su primer emprendimiento en el casco histórico de Ciutadella: el hotel boutique Can Araya, que en catalán significa casa de Araya, instalado en un edificio medieval que restauró. En estos días está en proceso de traspaso porque lo vendió hace poco y ya no lo administra.
Su ambición en el corretaje tampoco se detiene en Marbella y Menorca. Busca armar una red de oficinas a lo largo del litoral mediterráneo, partiendo por Estepona y Sotogrande en la Costa del Sol y avanzando luego hacia la Costa Blanca, en Alicante.
A eso suma el desarrollo inmobiliario y logístico. Junto a socios españoles y chilenos creó Grupo RedTras, dedicada al almacenamiento con bodegas de entre 15 y 50 metros cuadrados, orientadas a pequeñas empresas de comercio electrónico que las usan como centro de distribución y también a personas naturales. Según una fuente cercana, la red opera hoy 40 centros de bodegaje, con más de 10 mil unidades y 40.000 metros cuadrados de superficie arrendable, en distintas fases de operación y desarrollo, con edificios en Madrid, La Coruña, Santiago de Compostela y Málaga, entre otras ciudades. Son socios gestores Felipe Guzmán, Sebastián Morales, Fernando García y el hispano Jesús Fernández, presidente de la Asociación Española de Self Storage.
LO QUE QUEDA EN CHILE
Del país se ha ido retirando de a poco, pero conserva activos relevantes, partiendo por su participación del 36,05% en Asesorías e Inversiones A&C, la firma multada por la CMF con 25 mil UF, más de $1.000 millones, por manipulación de precios y cotizaciones ficticias en más de 34 mil operaciones bursátiles. Araya es accionista y exdirector de esa sociedad, donde comparte propiedad con Alejandro Parraguez, gerente general de K2 Advisors, también con 36,05%, y con la sucesión de Felipe Correa, que controla el 27,9%. Los tres fueron ejecutivos de Banchile. Naim Jadue, otro exBanchile que fue socio de A&C, se retiró de la propiedad hace más de un año.
En su perfil de LinkedIn, Araya se describe como emprendedor con más de 25 años en servicios financieros, inversiones alternativas y gestión de activos, y menciona que lidera K2 Advisors en Chile. Una fuente cercana, sin embargo, asegura que ya no es socio de esa firma.
Antes había levantado la cafetería Pesebrera en Cachagua en 2018, vendida en 2020, e integrado Inversiones UAZ Chile para traer vehículos rusos todo terreno, negocio que poco prosperó. También dejó el factoring Siete Cumbres, donde tenía el 30,8%.
UNA TRAYECTORIA DE MULTAS, NO DE DELITOS
La sanción del regulador de valores lo alejó de buena parte de sus colegas de mercado. Tres de ellos, dos de los cuales trabajaron codo a codo con él, lo recuerdan con distancia y admiten que sabían poco de su presente. No les extraña verlo al otro lado del Atlántico ni que no se haya desprendido del todo del rubro financiero.
Lo describen como un jugador agresivo, que actuaba al límite, aunque destacan un punto: en lo formal nunca ha sido sancionado por un delito, solo multado por razones administrativas. «Es un hombre hábil, sabe aprovechar oportunidades y ve cosas que otros no ven», dice un excolega.
Fuente: Pulso, La Tercera
Documento original: https://www.latercera.com/pulso/noticia/la-nueva-vida-de-cristian-araya-en-espana-entre-marbella-y-menorca/
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.








