
Imacec de julio sufre su mayor caída desde marzo de 2023 y complica la meta de crecimiento del gobierno
La actividad económica de Chile retrocedió 1,5% en julio de 2026 en comparación con el mismo mes del año anterior, informó el Banco Central. Se trata del peor registro desde marzo de 2023 y de la quinta contracción en lo que va del año, un resultado que debilita aún más la proyección oficial de expansión de 1,8% para el ejercicio.
El instituto emisor precisó que la serie desestacionalizada disminuyó 1,7% respecto de junio y 2,1% en doce meses. El mes tuvo la misma cantidad de días hábiles que julio de 2025, por lo que el efecto calendario no incidió en la comparación.
El dato se situó en el borde inferior del rango que manejaba el mercado, cuyas proyecciones iban desde una caída de 2% hasta un avance de 0,7%. Con esto, la economía encadena cinco meses de retroceso en los siete primeros meses del año, según las cifras revisadas por el Banco Central.
El promedio de las variaciones mensuales entre enero y julio llega a 0,4% negativo, de acuerdo con el cálculo de Pulso sobre la serie empalmada del emisor. Es el peor desempeño para ese tramo del calendario desde 2020, año de la pandemia, y si se descuenta ese ejercicio excepcional hay que volver a 2009 para encontrar un arranque más débil.
Desde marzo, mes en que asumió el gobierno de José Antonio Kast, el indicador ha caído en tres de cinco meses: abril, mayo y julio.
QUÉ PASÓ EN JULIO CON EL IMACEC
La minería fue el principal lastre del indicador. El sector se contrajo 9,3% anual y restó 1,3 puntos porcentuales a la variación total. El Banco Central atribuyó el desempeño del cobre a menores leyes del mineral, mantenciones y condiciones climáticas adversas, factores que incidieron de forma transversal en el normal funcionamiento de los establecimientos productivos.
La producción de cobre entre enero y julio anotó su nivel más bajo en más de dos décadas. La industria manufacturera bajó 3,1%, con una menor elaboración de combustibles y productos químicos. Los servicios retrocedieron 0,7%, arrastrados por los servicios personales, donde el emisor consignó suspensiones de clases en educación.
También incidieron a la baja los servicios empresariales, de transporte y de restaurantes y hoteles. Ambas actividades restaron 0,3 puntos cada una.
La producción de bienes en su conjunto cayó 3,2% anual. Dentro de ese grupo, el resto de bienes, que reúne a los sectores agropecuario-silvícola, pesca, electricidad, gas, agua y construcción, creció 3,4%, impulsado por un mayor valor agregado de la generación eléctrica ante una mayor disponibilidad de agua. Fue el componente con el aporte positivo más alto del mes, con 0,4 puntos.
El comercio avanzó 0,7% y sumó 0,1 punto. El alza vino del segmento minorista, con mayores ventas en almacenes de comestibles, establecimientos especializados de vestuario y plataformas online, y fue compensada en parte por el mayorista, que resintió menores ventas de materiales de construcción. El automotor creció marginalmente: subieron los servicios de mantención y bajaron las ventas de vehículos. En cifras ajustadas por estacionalidad, la actividad comercial se contrajo 1,4% mensual.
Los impuestos sobre los productos cayeron 1,1% y restaron 0,1 punto al resultado.
META DEL GOBIERNO: MISIÓN IMPOSIBLE
Otro dato preocupante es el Imacec no minero, que excluye la actividad extractiva. Disminuyó 0,3% anual y, en términos desestacionalizados, bajó 0,5% frente a junio y 1,0% en doce meses.
Con el resultado de julio, la meta de crecimiento de 1,8% que maneja el gobierno se vuelve una misión prácticamente imposible: la economía debería crecer a una tasa promedio de 4,9% anual entre agosto y diciembre.
Incluso la posibilidad de cerrar el ejercicio con una expansión de 1% se ve cuesta arriba, ya que la actividad tendría que acelerarse a un crecimiento de 3% en los meses restantes de 2026.
Los datos ponen en tela de juicio las mejores perspectivas que había anticipado el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz. En entrevista con Pulso, el secretario de Estado había previsto un punto de inflexión de la economía antes de conocer el Imacec de junio, mes que efectivamente mostró un registro positivo tras, en ese entonces, cinco caídas consecutivas.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.








