
El Presidente José Antonio Kast defendió este lunes la reforma en seguridad que su gobierno ingresó al Senado, pero abrió la puerta a que el proyecto experimente cambios en su tramitación legislativa. En medio de las críticas que han surgido incluso desde el oficialismo por la creación de un nuevo estado de excepción constitucional de 120 días prorrogables, el Mandatario aseguró que ese mecanismo es irrenunciable para el Ejecutivo, aunque reconoció que el debate parlamentario puede introducirle modificaciones.
La reforma fue presentada el pasado 17 de agosto ante el Senado y todavía no tiene fecha para iniciar su discusión. La iniciativa ha generado controversia por establecer un estado de excepción que no requeriría autorización previa del Congreso, lo que algunos sectores han calificado como una medida de corte iliberal.
LA REFORMA Y SUS CRÍTICAS
Ante las objeciones, el gobierno decidió rebajar la urgencia del proyecto desde suma, que implica 15 días de debate, a simple, con un plazo de 30 días. La decisión busca dar más espacio a la discusión y a las observaciones de los parlamentarios.
En conversación con Radio Cooperativa, Kast sostuvo que el debate generado en torno a la iniciativa es interesante y que ha permitido abrir una conversación más amplia. El Mandatario recordó que existen cerca de 30 o 40 modificaciones constitucionales presentadas en distintas materias, incluso en lo relativo al estado de excepción, y señaló que un proyecto de reforma constitucional siempre puede sufrir modificaciones o perfeccionamientos.
El jefe de Estado también se refirió a las caricaturas que, a su juicio, han surgido en torno a sus planteamientos. Dijo que nunca ha tenido una actitud autoritaria ni ha negado el paso a la prensa, pero admitió que sus propuestas directas se prestan para ser caricaturizadas.
LA DEFENSA DEL GOBIERNO
Kast defendió la necesidad del estado de excepción apelando a la experiencia reciente en la macrozona sur. Según sus dichos, esa medida lleva más de 1.500 días vigente en el territorio, y recordó que el ex Presidente Gabriel Boric, pese a haber señalado inicialmente que no quería utilizarla, gobernó casi cuatro años bajo ese régimen.
El Mandatario también abordó los dichos del ministro de Seguridad, Martín Arrau, quien en días recientes se refirió a los opinólogos. Kast respaldó esa expresión y dijo que hay personas que han opinado de forma destemplada sobre medidas que el gobierno ya ha implementado, y que cuando se demuestra que estaban equivocadas no corrigen sus dichos. En su opinión, alguien serio y responsable reconocería su error.
El jefe de Estado explicó que el estado de excepción propuesto responde a que el crimen organizado se ha anticipado a las normas existentes para combatirlo. Añadió que la medida sería acotada y focalizada en un sector muy específico del territorio, y no una herramienta de aplicación amplia.
ESTADO DE EXCEPCIÓN Y CONTROLES
Kast sostuvo que la Constitución contempla pesos y contrapesos frente a este tipo de mecanismos. Mencionó la acusación constitucional como una herramienta que no se toca y que el Parlamento siempre puede ejercer contra un ministro o contra el Presidente. También destacó el recurso de amparo ante los tribunales de justicia como una garantía permanente.
En relación con la reforma, dijo que su objetivo es habilitar a la Constitución para abordar la seguridad pública y el crimen organizado, e incluye un régimen de atención penitenciaria. El Mandatario subrayó que la implementación de estas medidas quedaría sujeta a una ley orgánica constitucional, lo que a su juicio entrega garantías adicionales.
Además, descartó que el gobierno pretenda pasar máquina con la iniciativa, ya que no tiene mayoría parlamentaria. Según Kast, la falta de mayoría demuestra que el Ejecutivo esperaba el debate constitucional y que está abierto a escuchar las observaciones de los legisladores.
EL DEBATE LEGISLATIVO
Consultado sobre qué aspectos de la reforma son irrenunciables, Kast respondió que el gobierno espera que el Parlamento comprenda la necesidad de contar con una herramienta distinta para enfrentar el crimen organizado. En su diagnóstico, el crimen organizado ya no se trata de delincuentes habituales, sino de una especie de estado paralelo con líneas de acción económica concentradas en algunos lugares, y para enfrentarlo se requiere el estado de excepción.
No obstante, el Presidente matizó su postura. Para nosotros no es renunciable, dijo, pero entendemos que el debate legislativo puede hacerle modificaciones a cualquiera de las presentaciones que hicimos.
Kast afirmó que el Ejecutivo tiene los argumentos necesarios para cuando se inicie la discusión en la comisión de Constitución del Senado, y enmarcó la reforma dentro de una agenda mayor contra el crimen organizado y el terrorismo.
Respecto de quién propuso el plazo de 120 días prorrogables, Kast declinó responder de manera explícita. Señaló que durante la campaña se hablaron de distintas fórmulas para enfrentar el crimen organizado y que ese esquema siempre fue parte de su planteamiento. Lo importante, dijo, es quién firma la propuesta, y tanto él como el ministro de Seguridad la firmaron. El resto no tiene injerencia en el resultado ni mayor importancia.
Fuente: EMOL
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.








