A menos de una semana del plazo límite que tiene la Superintendencia de Pensiones para publicar el nuevo régimen de inversión de los fondos de pensiones, el presidente de la Asociación de AFP, León Fernández de Castro, advirtió que el diseño en discusión puede terminar trasladando las decisiones de inversión desde las administradoras hacia el regulador. En un escenario extremo, dijo en Mesa Central de T13Radio, “el gran gerente de inversiones podría ser el superintendente de pensiones”.
La declaración llega en un momento clave para el sistema previsional chileno. La norma que debe publicarse a más tardar el 1 de septiembre es considerada la pieza central del mayor cambio al régimen de inversiones de las AFP en más de dos décadas. Su implementación está programada para el 1 de abril de 2027, cuando los actuales cinco multifondos, del A al E, serán reemplazados por un esquema de diez fondos generacionales.
Bajo el nuevo diseño, cada afiliado será asignado automáticamente a un fondo según su año de nacimiento y permanecerá ahí durante toda su vida previsional. La distribución contempla un primer grupo para los menores de 35 años, ocho fondos intermedios organizados en tramos de cinco años y un décimo fondo de consolidación destinado a los mayores de 75 años.
EL RÉGIMEN DE INVERSIÓN EN DISCUSIÓN
El corazón del nuevo esquema es el conocido como glidepath, una trayectoria que reduce de manera automática el riesgo del fondo conforme el afiliado envejece. Según el borrador del regulador, en el fondo más joven las AFP podrían invertir hasta un 90% en activos de crecimiento, como acciones, deuda de mayor riesgo y activos alternativos. Ese tope baja a cerca de 60% a los 51 años y a alrededor de 29% desde los 60, edad desde la cual la cartera debe migrar hacia activos de protección, principalmente renta fija nacional y extranjera.
Fernández de Castro explicó que este diseño obliga a las administradoras a definir estrategias específicas para cada cohorte generacional. “Cada cinco años se van definiendo estos grupos por cinco años y tú vas a tener que tener tu estrategia definida para cada una de estas cohortes en el tiempo”, señaló.
RANGOS ESTRECHOS Y RIGIDEZ PARA LAS ADMINISTRADORAS
A la trayectoria de riesgo se suma que el regulador estableció rangos de proporciones para cada clase de activo dentro de cada fondo, incluyendo renta variable nacional, renta variable internacional y renta fija nacional. Es ahí donde se concentran las aprensiones del gremio, con consecuencias que podrían afectar la competencia entre las administradoras.
“Cuando tú pones rangos muy estrechos, lo que empiezas a ver es generar un poco de rigidez en las acciones que tienen los administradores”, sostuvo. Para el presidente de la Asociación de AFP, los mínimos rígidos trasladan las decisiones de inversión desde la administradora hacia la autoridad, lo que lleva a “puntos no óptimos” para lograr las tasas de reemplazo deseadas.
En esa línea, remarcó que lo que hay que evitar es que se impida a las administradoras tener holgura para establecer sus propios regímenes y carteras. “Eso significa generar más rango”, afirmó, porque la flexibilidad es la que permite innovar y competir.
EL RIESGO DE UNA DECISIÓN CENTRALIZADA
El punto de fondo, a juicio de Fernández de Castro, es dónde queda radicada la decisión. El nuevo marco regulatorio traslada hacia la Superintendencia de Pensiones y hacia la autoridad en general un diseño que antes estaba establecido en la ley. “Uno de los riesgos más importantes, creo yo, de la reforma, justamente es ese”, afirmó.
Aunque acotó que se trata de una posibilidad “en lo teórico”, insistió en que muchas definiciones relevantes quedan ahora en manos del regulador. Esa concentración, dijo, podría ir acotando el margen de las administradoras para moverse con autonomía, y en el extremo, el superintendente de pensiones terminaría ejerciendo el rol de gran gerente de inversiones.
La preocupación se extiende al plano político. Consultados por un escenario hipotético en que un Ministerio de Hacienda con problemas de caja quisiera emitir deuda y buscar presión para que las AFP adquirieran esos títulos, el dirigente respondió: “Sí, teóricamente existe ese riesgo”.
CONTROLES LEGALES PARA UN MARCO SOSTENIBLE
Frente a ese panorama, Fernández de Castro planteó la necesidad de establecer controles regulatorios directamente en la ley. La advertencia cobra relevancia porque el país se apresta a discutir una reforma al mercado de capitales, materia que se cruza con el nuevo régimen de inversiones.
“Porque tú puedes intentar profundizar el mercado, pero si hay un cambio en la regulación, el gran desafío es que este marco de inversión que se establezca hoy día sea sostenible en el tiempo”, sostuvo. En su opinión, la estabilidad del marco regulatorio es condición para que las administradoras puedan planificar estrategias de largo plazo y para que el sistema cumpla su objetivo previsional.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
