
Expectativas de IPC para julio llegan hasta 0,5% y cierre anual para la inflación se sitúa en torno a 4%
La economía chilena sigue transitando en un escenario de fragilidad. Si bien el Imacec de junio mostró una aceleración con un crecimiento de 2,4%, las expectativas para el año se ubican bajo 1,5%. Y la inflación, después de un respiro que dio en junio con una variación nula, ahora en julio las perspectivas fluctúan entre 0,1% y 0,5%. Pese a ello, la inflación anual bajaría del 4,3% a un rango entre 3,5% y 3,7%, pero en agosto podría volver a subir del 4%.
PROYECCIONES PARA JULIO
En la parte baja de las expectativas se ubica Ignacio Martínez, economista de Banco Itaú, quien espera una variación mensual del 0,1%, llevando la inflación interanual a 3,5%. Gonzalo Escobar, académico de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad Andrés Bello, sostiene que las expectativas del mercado apuntan a una inflación en torno a 0,1% o 0,2%.
Un poco más arriba se sitúa Priscila Robledo, economista jefa de Fintual AGF, cuyo escenario base es un IPC de 0,2% y 3,7% en doce meses. En su proyección, dice que incidirán al alza los bienes durables y semidurables tras el retiro de descuentos del CyberDay, y a la baja los combustibles. Para agosto prevé un IPC de 0,1% y 3,8% anual.
Carlos Smith, docente investigador del CIES-UDD, también espera un IPC en torno al 0,2%. Explica que ese número es resultado de dos fuerzas opuestas: al alza presionan los alimentos como el pan y los lácteos, y ahora las verduras frescas como lechuga, acelga y zapallo, que subieron poco más de 10% por efecto de los temporales y la logística. También incide la electricidad, con el alza tarifaria desde el 1 de julio, aunque pesa menos de lo que parece porque es acotada. Como contrapeso, las bencinas bajaron 100 pesos por litro el 9 de julio y recién volvieron a subir el día 30, por lo que, en promedio, estuvieron más baratas que en junio casi todo el mes.
En la parte alta se ubica Valentina Apablaza, economista del OCEC-UDP, que espera un aumento de 0,4% mensual para julio y 3,7% anual, impulsado por presiones al alza destacando una depreciación importante del tipo de cambio, un efecto rebote del CyberDay y las primeras presiones inflacionarias derivadas del sistema frontal. También proyecta alzas en divisiones como alimentos y vestuario y calzado. En sentido contrario, espera una incidencia a la baja en transporte, en línea con la reducción del precio de los combustibles en julio, que superó los 100 pesos por litro tanto para gasolinas como diésel, lo que podría restar cerca de 0,4 puntos porcentuales a la inflación mensual. Para agosto anticipa un 0,3% mensual, con la inflación anual volviendo a subir hasta 4,1%.
Pablo Müller, académico de la Facultad de Administración y Negocios de la Universidad Autónoma, espera un IPC entre 0,4% y 0,5%. Señala que el aumento respondería principalmente al alza de los combustibles tras el incremento del precio internacional del petróleo y la depreciación del peso observada durante parte del mes. De confirmarse un registro en ese rango, la inflación anual comenzaría a moderarse desde el 4,3%, aunque seguiría por sobre la meta del Banco Central.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.














