
El caso Primus, uno de los fraudes financieros más significativos de Chile, suma cinco nuevos imputados que serán formalizados este lunes por el Ministerio Público ante el 4° Juzgado de Garantía de Santiago. Según la acción penal presentada por la propia víctima, el perjuicio total atribuible a este grupo asciende a casi 20 mil millones de pesos, una cifra que revela la escala de las presuntas maniobras ilícitas.
La formalización de este lunes a las 09:00 horas incluye a cinco personas: el exdirector médico de Clínica Las Condes, Rodrigo Mardones; el futbolista de Unión Española, Patricio Rubio; el abogado Gonzalo Diéguez, y los emprendedores Hugo Villagrán y Juan Pablo Bañados. Todos ellos enfrentan imputaciones por estafa y asociación ilícita, delitos que se suman a la causa principal donde ya figuran formalizados el exgerente general Francisco Coeymans, el exgerente comercial Ignacio Amenábar, el abogado Antonio Guzmán y el técnico en cocina Marcelo Rivadeneira, todos con arresto domiciliario parcial.
CONTEXTO Y MONTO DEL PERJUICIO
Primus Capital interpuso el miércoles pasado una querella por estafa, apropiación indebida, lavado de activos y falsificación de instrumento privado mercantil contra los nuevos formalizados. En el escrito, al que tuvo acceso Pulso, el factoring detalla que para evitar la quiebra los socios debieron inyectar poco más de US$107 millones. La querella sostiene que los imputados intervinieron concertadamente con los líderes de la organización, facilitando sociedades, documentos falsos y cuentas corrientes para recepcionar fondos sustraídos y retornar parte de ellos.
Según el cálculo de Primus, el perjuicio total provocado por este grupo alcanza hasta $19.575 millones. La cifra se desglosa en $6.376 millones atribuibles a Rodrigo Mardones; $1.250 millones vinculados a Gonzalo Diéguez; $5.723 millones defraudados por Hugo Villagrán; entre $4.000 y $5.000 millones por las renovaciones fraudulentas impagas en que participó Juan Pablo Bañados; y $1.226 millones correspondientes a Patricio Rubio a través de la suplantación de su cuenta.
RODRIGO MARDONES
Según la querella, Mardones se incorporó como cliente de Primus en 2018, presentado por su amigo y abogado Antonio Guzmán, imputado en la causa principal. Desde entonces y hasta 2023, actuó como titular, administrador o beneficiario final de un entramado societario de decenas de empresas con las que realizó operaciones calificadas de fraudulentas.
GONZALO DIÉGUEZ
El abogado Gonzalo Diéguez representó sociedades que operaron con Primus, como Inversiones ADM S.A., Foxy Global Trading SpA, Inversiones Phantom SpA y Dieguez Abogados SpA. La querella destaca su estrecha relación personal con los imputados Coeymans y Amenábar, incluyendo viajes de lujo, comportamientos de ostentación y participación en eventos y fiestas, todo lo cual reflejaría una relación de complicidad significativa.
HUGO VILLAGRÁN
Primus describe a Villagrán como un eslabón indispensable en la estructura externa de la organización, operando bajo dependencia directa del coimputado Marcelo Rivadeneira. Su rol se centró en la creación de sociedades de fachada para la extracción y blanqueo de dineros, proporcionando estructuras societarias. A través de la plataforma Need Solutions, se crearon al menos 28 sociedades bajo la modalidad de empresa en un día, con las cuales se ingresaron operaciones para defraudar a Primus.
JUAN PABLO BAÑADOS
Empresario que mantuvo una relación de íntima confianza y asociación comercial con los líderes de la organización criminal. Su vínculo con Coeymans y Amenábar no se limitó a los negocios, sino que compartieron fiestas y viajes de lujo financiados con dineros ilícitos. Operó a través de sociedades como Comercializadora Northia SpA, Comercializadora Global Green SpA, Sociedad de Inversiones Sofía Victoria SpA y Tekhealth SpA.
PATRICIO RUBIO
El futbolista de Unión Española forma parte del círculo íntimo de la organización conformada por Marcelo Rivadeneira y Antonio Guzmán. Su rol consistió en actuar como facilitador de instrumentos mercantiles para evadir controles de riesgo y suplantar la identidad de deudores reales. Facilitó su cuenta corriente personal para la emisión de cheques que luego eran registrados bajo identidades de deudores corporativos distintos, permitiendo autorizar operaciones que excedían los límites de exposición.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.







