El 97,45% de los funcionarios públicos obtuvo la más alta calificación en los últimos cuatro años
El sistema de evaluación de desempeño en el sector público chileno volvió al centro del debate. Datos del Servicio Civil revelan que, en promedio, el 97,45% de los funcionarios del Gobierno Central fue calificado en la lista 1, la categoría más alta, durante los últimos cuatro años. El fenómeno, conocido como inflación de calificaciones, ha sido cuestionado por expertos y organismos internacionales.
ESTATUTO ADMINISTRATIVO
El Estatuto Administrativo, vigente desde 1989, regula las relaciones laborales en la administración pública. Tras 37 años sin modificaciones, el gobierno decidió impulsar una reforma. El Presidente José Antonio Kast anunció la creación de una Comisión Asesora Ministerial para la Modernización del Empleo Público, integrada por 12 expertos de distintas disciplinas.
INFORME OCDE
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), en su informe Public Service Review of Chile entregado en marzo a la Dirección de Presupuestos, advirtió sobre la distorsión. Según el documento, casi el 98% de la fuerza laboral pública es calificada en la categoría más alta, denominada distinción, y de ese porcentaje, la mitad se ubica en el extremo superior de la escala. El informe sostiene que esta falta de variación socava el propósito de diferenciar el desempeño y debilita la rendición de cuentas.
CIFRAS DEL SISTEMA
Las estadísticas del Servicio Civil para el Gobierno Central administrativo, sin incluir salud ni educación local, muestran que en 2025 el 97,4% de los funcionarios fue calificado con distinción (lista 1) y solo un 0,03%, equivalente a 70 empleados, quedó en lista 4, la categoría de eliminación. El universo evaluado alcanzó los 222.848 funcionarios. En los años anteriores, la lista 1 concentró al 98,5% en 2024, al 97,8% en 2023 y al 96,1% en 2022. El promedio del cuatrienio llegó a 97,45%. La normativa establece que dos caídas consecutivas en lista 3 implican el cese del funcionario, mientras que una lista 4 autoriza el despido inmediato.
CRÍTICAS DE WEBER
Alejandro Weber, exsubsecretario de Hacienda y uno de los redactores del último proyecto que intentó reformar el empleo público, afirmó que el sistema actual no sirve y está mal diseñado. Weber, también decano de la Facultad de Economía de la Universidad San Sebastián, señaló que es estadísticamente imposible que casi la totalidad de los funcionarios obtenga la máxima nota. Cuestionó además el rol de las juntas calificadoras, que pueden desautorizar al jefe directo, y afirmó que el sistema se usa como un instrumento que justifica la inamovilidad y protege a los malos funcionarios.
VOCES ACADÉMICAS
Rodrigo Espinoza, director de la Escuela de Administración Pública de la Universidad Diego Portales, calificó las evaluaciones como procesos endogámicos, sin medidas estandarizadas. Para Espinoza, la reforma debe apuntar a métricas homogéneas y aplicables a todas las reparticiones públicas.
PROPUESTAS DE REFORMA
Weber planteó la creación de un régimen único e indefinido, con ingreso mediante concursos abiertos y competitivos e indemnización al egreso, sin inamovilidad. También propuso eliminar las juntas calificadoras y que el jefe directo sea el responsable real de la evaluación. Sugirió además una dispersión forzada: destacar al 1% superior y someter al 1% inferior a una evaluación en profundidad y eventual egreso.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
