
Una hoja de papel arrugada, con una caligrafía difícil de descifrar, bastó para abrir un nuevo frente de conflicto en la oposición. El oficio que removió al senador Pedro Araya de la Comisión de Constitución del Senado, presentado por el comité parlamentario que reúne al PS y al PPD, enfrentó a ambas colectividades y alimentó las dudas sobre el acuerdo administrativo que contempla la llegada del socialista Alfonso de Urresti a la presidencia de la Cámara Alta en marzo de 2027.
El PPD, que preside el diputado Raúl Soto, quedó “profundamente molesto” con una determinación que, asegura, no fue consultada a las directivas partidarias. La salida de Araya es interpretada como un castigo político por los acuerdos que alcanzó con el Gobierno para impulsar la reforma constitucional de seguridad, negociación que provocó fuertes diferencias dentro del sector.
HORAS CONFUSAS
Durante la noche del lunes y la mañana del martes, los principales dirigentes del PPD sostuvieron varias reuniones telemáticas e intentaron que el PS revirtiera la decisión que permitirá el ingreso del liberal Vlado Mirosevic a la comisión.
La molestia quedó por escrito en una declaración pública de la mesa nacional del PPD, que tomó distancia de la medida: “Dicha decisión no ha pasado por los partidos políticos y como PPD no la compartimos”. La colectividad llamó a resolver las diferencias al interior del comité parlamentario, con el objetivo de “construir unidad en la diversidad, en un marco de respeto mutuo”, y reafirmó su “plena autonomía y libertad” para evaluar los proyectos de seguridad.
SIN MARGEN PARA RECUPERAR EL CUPO
En la reunión de la noche del martes, con participación de la mesa y de diversos expresidentes del partido, se discutió la posibilidad de disputar el cupo, ya sea recuperando el puesto para Araya o instalando en su lugar a otro de los tres senadores del PPD. Nada de eso ocurrirá por ahora: la estrechez de los tiempos no ha permitido gestiones efectivas y la elección de la presidencia del miércoles al mediodía es impostergable.
Paulina Vodanovic no buscará presidir la instancia, porque en el acuerdo administrativo le corresponde el tercer año de presidencia completa en Constitución. Mirosevic aparece como la opción lógica y, de hecho, los senadores Andrés Longton y Arturo Squella están dispuestos a votar por él. Tampoco está fuera de las posibilidades que, desde ahora y hasta marzo, sea la senadora comunista Claudia Pascual quien dirija los destinos de la comisión.
LA FIRMA DE CELIS
Más allá de la disputa por el cupo, subsiste el conflicto por las formas. Tanto la directiva del PPD como el propio Araya aseguran haberse enterado por la prensa; desde el PS responden que el documento enviado al secretario general del Senado llevaba la firma del subjefe de bancada, el senador PPD y vicepresidente de la colectividad Ricardo Celis.
El parlamentario de La Araucanía ha preferido mantener en reserva su papel en la salida de Araya. Sin embargo, semanas antes cuestionó públicamente los acuerdos que su compañero de partido alcanzó con el Gobierno, defendiendo que los entendimientos de la oposición deben ser colectivos y no individuales. Por esos días ya circulaba la posibilidad de removerlo de la comisión e incluso de excluirlo del comité.
SOCIALISMO AUTORITARIO
Consultado por el rol de Celis, Araya dirigió sus críticas al PS y, en particular, a Juan Luis Castro. “Parece que dejó de ser el socialismo democrático y pasó a ser el socialismo autoritario. Pensar distinto tiene sanciones”, sostuvo, y agregó: “En política las formas importan y si el senador Castro no me quiere dar la cara, sus razones tendrá”.
El senador de RN Andrés Longton alimentó las versiones que circularon desde el lunes sobre una eventual revisión del acuerdo administrativo. “Es de un estalinismo brutal, un matonaje político que no se condice con la convivencia democrática”, advirtió, y planteó que alterar las mayorías en el Senado podría derivar, eventualmente, en “una mesa distinta”. En ese escenario, el oficialismo podría considerar que ya no está obligado a respaldar al parlamentario socialista.
CASTRO RESPONDE
El jefe de bancada del PS sostuvo que nadie puede reclamar falta de información, bajo el argumento de que la firma de Ricardo Celis en el oficio acredita que el PPD estaba al tanto. Para respaldar su postura recordó un episodio de 2020, cuando el entonces senador PPD Guido Girardi impulsó la salida de Felipe Harboe de la Comisión de Constitución, en medio de las diferencias por el proyecto que limitaba la reelección de autoridades.
“Son cambios que ocurren dentro de un comité, no son fuera”, subrayó Castro, quien también buscó restar importancia a las advertencias de la derecha sobre un eventual incumplimiento del acuerdo administrativo: “Eso no tiene nada que ver con esto”.
MIROSEVIC SE PERFILA
El reemplazante de Araya adelantó que, si el Ejecutivo pretende avanzar en la reforma de seguridad y en otras iniciativas, deberá buscar entendimientos más amplios en lugar de negociar con parlamentarios individuales. “El gobierno va a tener que poner su disposición y sus ganas a acuerdos grandes”, afirmó.
En nuestra lectura, el episodio deja a la vista que la disciplina del comité parlamentario puede pesar más que la coordinación entre las directivas partidarias, y que las formas de una decisión parecen importar tanto como su contenido.
Fuente: BioBioChile
Documento original: https://www.biobiochile.cl/noticias/nacional/chile/2026/10/20/socialismo-autoritario-castigo-al-senador-pedro-araya-desata-crisis-entre-ps-y-ppd.shtml
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.







