El jefe de la banca de diputados de Renovación Nacional, Diego Schalper, salió al paso de las presiones que sectores del oficialismo ejercen para impulsar proyectos ajenos a los ejes del gobierno de José Antonio Kast. En un llamado directo a las directivas de los partidos que integran la coalición gobernante, el parlamentario pidió concentrar el trabajo legislativo en las iniciativas que provienen de La Moneda. La advertencia surge en un momento de debate interno sobre cuáles deben ser las prioridades del sector para el próximo período.
Según dio a conocer Schalper en una entrevista con radio Pauta, la instrucción ya fue conversada con el jefe de la bancada de republicanos, Benjamín Moreno. Ambos acordaron que las jefaturas oficialistas impulsarán con exclusividad y énfasis las agendas del Ejecutivo. La medida busca evitar que el bloque gobernante se disperse en discusiones que no forman parte del programa central de la administración Kast.
PRESIONES DESDE EL OFICIALISMO
En las últimas semanas, diversas colectividades que forman parte del oficialismo han levantado propuestas que se apartan de los lineamientos definidos por Palacio. Entre ellas destaca un indulto general para los uniformados condenados en el marco del estallido social de 2019. También ha tomado fuerza la idea de privatizar Codelco, la principal empresa estatal de cobre del país, una materia que históricamente ha generado resistencia en sectores de la centroizquierda, pero que ahora emerge desde las propias filas del gobierno.
A estas iniciativas se suma el denominado proyecto Escucha su corazón, una propuesta que busca obligar a las mujeres y niñas que solicitan un aborto bajo las tres causales legales a escuchar los latidos fetales antes de que se realice el procedimiento. Este proyecto, que ha sido respaldado por sectores conservadores del oficialismo, ha provocado un intenso debate jurídico y legislativo, y es visto como una bandera que podría desviar la atención de los temas centrales del Ejecutivo.
Frente a este escenario, Schalper fue enfático en que el gobierno tiene una agenda acotada y que el éxito de la coalición depende de cumplir con esos compromisos. En sus palabras, el congresista sostuvo que todos los demás temas son importantes, pero que gobernar implica priorizar. Y agregó que quienes deciden ser parte de los partidos de gobierno asumen, al mismo tiempo, la decisión de priorizar las iniciativas del Ejecutivo.
ACUERDO ENTRE BANCADAS
El anuncio de Schalper no fue una declaración aislada. Según contó el propio parlamentario, la postura ya fue coordinada con la bancada de republicanos, cuyo jefe, Benjamín Moreno, habría compartido la necesidad de unificar los esfuerzos. Ese entendimiento entre las dos principales fuerzas del oficialismo es clave para asegurar la aprobación de los proyectos que el gobierno considera prioritarios en el Congreso.
La dirección de las directivas de las jefaturas, explicó Schalper, va a ser poner exclusivamente el foco en las agendas del gobierno. Ese mensaje busca terminar con la dispersión legislativa que, a juicio del jefe de la banca de diputados de RN, ha dificultado la tramitación de las reformas centrales de la administración Kast y ha generado ruido político innecesario.
En este punto, el llamado no solo está dirigido a los partidos más grandes de la coalición, sino también a las colectividades más pequeñas que han intentado instalar sus propias banderas en la discusión pública. Schalper pidió especialmente a las directivas y a los jefes de los partidos oficialistas que mantengan el foco en lo que definió como las prioridades de los chilenos.
LAS PRIORIDADES DEL GOBIERNO
El diagnóstico del parlamentario es que la tarea principal del oficialismo pasa por tres ejes: impulsar la economía, mejorar los niveles de ingreso de la población y enfrentar al crimen organizado. Estos tres objetivos son, a su juicio, los que concentran las principales iniciativas que han sido despachadas o presentadas por La Moneda en los últimos días.
Entre los avances mencionados por Schalper se encuentra la recién despachada megarreforma, una iniciativa de gran envergadura que el gobierno considera central para su gestión. También destaca la agenda laboral, que busca introducir cambios en el mercado del trabajo y que es una de las promesas del programa de Gobierno. El tercer pilar es el plan de seguridad, presentado en los días previos, que se ha convertido en el nuevo foco de Palacio y que será monitoreado de cerca por la ciudadanía.
El llamado de Schalper, en ese contexto, es a que el oficialismo no se distraiga con debates que, aunque legítimos, no forman parte de estos ejes centrales. La advertencia tiene un tono de urgencia, porque el gobierno sabe que será evaluado por sus resultados en estas materias y que la fragmentación legislativa puede poner en riesgo la ejecución de su programa.
UN LLAMADO A CONCENTRAR LA AGENDA
La intervención pública de Schalper constituye un mensaje político claro: la cohesión del oficialismo se medirá por su capacidad de avanzar en las iniciativas del Ejecutivo. El parlamentario fue explícito al señalar que nos van a medir en la medida en que cumplamos esas agendas con la inmensa mayoría de los chilenos. Se trata, en definitiva, de una invitación a la disciplina legislativa y a subordinar los intereses particulares de cada partido al objetivo común de gobernar.
Queda por ver si el llamado tendrá eco en las colectividades que han impulsado proyectos como el indulto general, la privatización de Codelco o la iniciativa Escucha su corazón. Por ahora, el único dato concreto es que las dos principales bancadas oficialistas acordaron una hoja de ruta común. La pregunta es si ese acuerdo se traducirá en una agenda legislativa efectivamente concentrada en los tres ejes que el gobierno ha definido como prioritarios.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
