
El Ejecutivo ingresó este miércoles al Congreso un proyecto de reforma al mercado de capitales que, pese al respaldo general que concita su diagnóstico, encendió las alertas entre intermediarias e inversionistas institucionales por el efecto que tendría sobre las protecciones históricas de los accionistas minoritarios. La discusión se concentra en tres ejes: la rebaja de quórums en la Ley de Sociedades Anónimas, la creación de series de acciones con voto múltiple y la ampliación del mecanismo de squeeze out, que baja del 95% al 90% el umbral para la venta forzosa del capital que no está en manos del controlador.
QUÉ PROPONE LA REFORMA
La iniciativa rebaja de dos tercios a mayoría absoluta de las acciones emitidas con derecho a voto el quórum que la Ley de Sociedades Anónimas exige para materias como la cancelación voluntaria de la inscripción en el Registro de Valores. También reduce de la unanimidad a dos tercios de las acciones emitidas el quórum del artículo 79 para apartarse del dividendo mínimo obligatorio de 30%.
En el mensaje presidencial, el Ejecutivo justifica el cambio: sostiene que un quórum supramayoritario incentiva a que los controladores mantengan una participación mayoritaria amplia, lo que resta profundidad y liquidez al mercado.
En materia de gobierno corporativo, el proyecto elimina el plazo máximo de cinco años que hoy rige para las preferencias accionarias, incluidas aquellas que otorgan preeminencia en el control de una sociedad anónima abierta, y permite que los estatutos las establezcan con carácter permanente. Además, levanta la prohibición del artículo 21 sobre series de acciones con derecho a voto múltiple. El argumento del Ejecutivo es que en los mercados de capitales más desarrollados esas estructuras son habituales.
PROTECCIONES QUE SE MANTIENEN
El mensaje presidencial subraya que los minoritarios conservan resguardos. Menciona el artículo 41 de la Ley de Sociedades Anónimas, que impone a los directores un deber de cuidado cuyo incumplimiento genera responsabilidad solidaria por los perjuicios causados a la sociedad y a los accionistas; el Título XVI, que regula las operaciones con partes relacionadas de las sociedades anónimas abiertas, y el artículo 199 de la Ley de Mercado de Valores, que exige que la toma de control de una sociedad anónima abierta se realice mediante OPA.
LA VISIÓN DEL MERCADO
Alejandro Ferreiro, exsuperintendente de Valores y Seguros, considera razonable que en algunos emprendimientos se distinga entre acciones con mayores derechos políticos en manos de los fundadores. Pero advierte que reducir de dos tercios a mayoría simple y crear dos series «puede ser efectivamente perjudicial para los minoritarios». Se declara partidario de permitir empresas con dos series de acciones, aunque «muy restrictivo ante el riesgo de cambiar estatutos en esa dirección con un quorum reducido».
Guillermo Larraín, también exsuperintendente, plantea que la reforma cambia la lógica de protección, basada en entregar al accionista minoritario un poder de veto mediante quórums altos, por otra orientada a que los instrumentos tengan más liquidez y, por esa vía, más minoritarios puedan ejercer algún tipo de protesta.
Óscar Cáceres, gerente Senior de Deloitte Legal, sostiene que «el minoritario cede poder de veto, pero gana mejores mecanismos de salida y valorización». Detalla que el nuevo squeeze out exige un precio basado en el mayor valor entre una tasación independiente sorteada por la CMF y el precio más alto de los últimos tres meses, con depósito previo, supervisión del regulador y derecho a impugnación.
Pedro Lluch, socio líder de Servicios Legales (Law) de EY, apunta que la mezcla de las tres medidas busca mayor agilidad y simplicidad para las sociedades anónimas abiertas chilenas, en línea con tendencias observables en otros mercados, pero que el trade-off es la debilitación de la protección relativa de los minoritarios. Explica que con la mayoría de dos tercios vigente el controlador suele necesitar votos de los minoritarios, mientras que con la mayoría absoluta propuesta le bastaría con lo que ya tiene.
Max Spiess, de Spiess Abogados, es más enfático: afirma que el proyecto plantea numerosas inquietudes y que existe una genuina preocupación entre quienes participaron en los desarrollos legislativos de los años 90 y 2000 tras notables escándalos.
TUTELA EX ANTE Y TUTELA EX POST
Osvaldo Lagos, profesor de la facultad de derecho de la UAI, explica que la regla de dos tercios es una protección ex ante que permite a los accionistas no controladores bloquear una transacción que consideran inconveniente, en la medida en que logren coordinarse. Recuerda que los sistemas jurídicos contemplan tutelas ex post para impugnar decisiones ya adoptadas, pero que en Chile la literatura especializada ha demostrado que no funcionan adecuadamente. Por eso advierte que si se bajan los quórums sin mejorar esa dimensión, los inversionistas pasivos quedan en una posición muy desmejorada.
COMPLIANCE Y RESPONSABILIDAD
Rebeca Zamora, socia de HD Compliance, observa que el conjunto de las medidas reduce barreras societarias que hoy limitan la capacidad de actuación del controlador, lo que aumenta la relevancia de los deberes de conducta de directores y controladores y de los mecanismos destinados a prevenir y sancionar eventuales abusos. Destaca como particularmente interesante la eventual responsabilidad penal de la persona jurídica controladora: el inciso segundo del artículo 134 bis sanciona expresamente a quien, prevaliéndose de su condición de controlador, indujere el acuerdo abusivo del directorio o concurriere a su ejecución.
Fuente: Pulso, La Tercera
Documento original: https://www.latercera.com/pulso/noticia/reforma-al-mercado-de-capitales-las-dudas-sobre-eventual-perdida-de-poder-de-accionistas-minoritarios/
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.








