
Colegio de Químicos Farmacéuticos rechaza proyecto que permitiría farmacias sin dirección técnica profesional
El Colegio de Químicos Farmacéuticos y Bioquímicos de Chile rechazó el proyecto de ley que permitiría abrir farmacias en zonas rurales sin exigir la dirección de un químico farmacéutico en cada local. La iniciativa, presentada por el diputado Diego Vergara (REP) y firmada por otros cinco parlamentarios, busca liberar a las empresas del rubro de esa obligación, y según el gremio debilita una garantía sanitaria esencial para la seguridad de las personas.
El texto propone que la dirección técnica pueda ser ejercida también por personas con un título profesional o técnico de nivel superior cuyo programa de estudios contemple formación específica en farmacología, dispensación de medicamentos, gestión farmacéutica y normativa sanitaria aplicable a los establecimientos farmacéuticos.
Vergara sostuvo que la medida permitiría la entrada de nuevos operadores al mercado, sobre todo en comunas o sectores que hoy carecen de oferta o donde esta resulta insuficiente. La moción lleva además las firmas de los diputados Pamela Jiles (PDG), Pier Karlezi (PNL), José Antonio Kast Adriasola (REP), Cristián Neira (REP) e Ignacio Urcullú (REP).
EL CUESTIONAMIENTO DEL GREMIO
Desde el Colegio sostuvieron que la propuesta debilita la dirección técnica y la supervisión profesional del químico farmacéutico. Reconocieron que la falta de acceso a medicamentos en comunidades rurales y aisladas es un problema real que exige una respuesta urgente del Estado, pero subrayaron que la brecha no puede cerrarse a costa de las garantías sanitarias ni prescindiendo de los profesionales responsables de la atención farmacéutica.
La entidad advirtió que el cambio normativo propuesto es de alcance general y no se limita a localidades aisladas, comunas sin farmacias ni situaciones excepcionales. En esa línea, recalcó que la dirección técnica no es un costo prescindible.
Según el gremio, la dispensación, la conservación de medicamentos, la vigilancia sanitaria y la supervisión del fraccionamiento exigen conocimientos especializados y criterio profesional. Aunque valoran el aporte de técnicos, auxiliares y otros trabajadores de la salud, afirmaron que sus competencias no reemplazan la formación ni las responsabilidades propias del químico farmacéutico.
UN FOCO SANITARIO
El Colegio enfatizó que la labor del químico farmacéutico responde a exigencias sanitarias y legales cuyo cumplimiento debe fortalecerse, en especial frente a la venta ilegal, el tráfico y la falsificación de medicamentos. Contar con supervisión profesional, añadieron, es clave para resguardar la procedencia, la calidad y la seguridad de los productos que llegan a los pacientes.
LAS ALTERNATIVAS PARA MEJORAR EL ACCESO
El gremio planteó que existen otras vías para mejorar el acceso en territorios apartados. Mencionó las farmacias móviles y populares y la presencia de profesionales farmacéuticos en localidades aisladas mediante programas de Etapa de Destinación y Formación (EDF), a semejanza de los programas de profesionales generales de zona de otras áreas de la salud.
Recordó que el Código Sanitario ya contempla herramientas para enfrentar estas brechas. Su artículo 129 establece la responsabilidad del Ministerio de Salud de adoptar medidas para asegurar la adecuada disponibilidad de medicamentos, incluidas las alternativas previstas en el artículo 129 C, y existen además posibilidades de acceso a través de establecimientos públicos de salud en los casos que corresponda.
A ello sumó la Ley N.º 21.198, conocida como Ley CENABAST, como otra vía para mejorar las condiciones de adquisición y reducir los precios de los medicamentos mediante la intermediación de CENABAST y el establecimiento de precios máximos de venta al público para los productos comprendidos. Consolidar su aplicación y ampliar la cobertura territorial permitiría avanzar en el acceso económico, señalaron.
LA DUDA SOBRE LOS PRECIOS
Los químicos farmacéuticos también cuestionaron el argumento de Vergara de que el proyecto tendería a reducir los precios de los medicamentos y a mejorar las condiciones de acceso para los consumidores. Sostuvieron que nada asegura que abaratar los costos de funcionamiento al eliminar la dirección técnica se traduzca en precios menores para los pacientes o en nuevos locales en las comunidades desatendidas.
A juicio del Colegio, el proyecto no basta para resolver los problemas de abastecimiento, logística ni continuidad de los tratamientos. El gremio describió la farmacia como un centro de salud y no solo como un establecimiento comercial, donde el medicamento debe entenderse como un bien sanitario y social antes que como una mercancía regida únicamente por criterios de mercado.
LOS PETITORIOS
El Colegio pidió al diputado Diego Vergara y a los demás autores retirar el proyecto en los términos propuestos; a la Comisión de Salud de la Cámara de Diputadas y Diputados rechazar la iniciativa en su formulación actual; y al Ministerio de Salud emitir un pronunciamiento técnico y desarrollar una estrategia efectiva para mejorar el acceso territorial a medicamentos, fortaleciendo las herramientas que ya contempla la legislación vigente.
Las comunidades rurales y aisladas tienen el mismo derecho que quienes viven en las grandes ciudades a recibir medicamentos y una atención farmacéutica segura y de calidad, concluyeron. Chile necesita medicamentos asequibles, establecimientos disponibles y atención farmacéutica segura, plantearon, y exigieron políticas públicas que garanticen esas tres condiciones con pleno respeto a la legislación sanitaria y al rol irremplazable del químico farmacéutico. El Colegio manifestó además su disposición a colaborar en las acciones sanitarias y legislativas necesarias.
Fuente: BioBioChile
Documento original: https://www.biobiochile.cl/noticias/nacional/chile/2026/10/14/quimicos-farmaceuticos-rechazan-proyecto-que-permitiria-prescindir-de-ellos-para-abrir-mas-farmacias.shtml
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.











