La presidenta del Senado, Paulina Núñez de Renovación Nacional, intensificó este lunes sus gestiones para destrabar el pacto sobre invariabilidad tributaria que el Ejecutivo alcanzó con los senadores del PPD, pero que colapsó la semana pasada tras una indicación que fijaba el impuesto corporativo en 22%. La parlamentaria busca retomar las conversaciones con los tres senadores de la colectividad y con los ministros Jorge Quiroz y Claudio Alvarado, en un intento por salvar la megarreforma que el gobierno impulsa en materia de impuestos.
Núñez aseguró que el contenido acordado, incluida la rebaja del impuesto de primera categoría al 23%, será el que llegue a la sala del Senado. La autoridad recalcó que frente a un acuerdo ya estrechado en manos, corresponde que ambas partes cumplan la palabra empeñada. “Si nosotros vamos a cumplir, que ellos también estén disponibles a honrar la palabra”, afirmó la senadora, en abierto llamado a los senadores Ricardo Celis, Loreto Carvajal y Pedro Araya.
LLAMADO AL DIÁLOGO
La presidenta de la Cámara Alta manifestó su confianza en que durante el cierre del día se pueda generar una nueva instancia de diálogo. Idealmente, esa reunión debería contar con los tres senadores del PPD y los ministros Quiroz y Alvarado. Núñez consideró prudente conversar con cada uno de los parlamentarios, aunque subrayó que cada senador es libre de decidir su voto. “Si hay alguien hoy que tiene una motivación, que está convencido que no da lo mismo aprobar este proyecto con 26 votos o lograr que tengamos seguros los tres votos de los senadores del PPD, es el propio ministro Quiroz”, señaló, insistiendo en la necesidad de una reunión conjunta.
POSTURA DE LOS SENADORES
Las posiciones de los senadores del PPD se han tornado divergentes tras la ruptura del acuerdo. Ricardo Celis, jefe de la bancada, adelantó que podría abstenerse o votar en contra del apartado de invariabilidad tributaria. Argumentó que, pese a que la propuesta incluida por ellos es inteligente y buena, la falta de buena fe en la negociación lo lleva a no aprobarla. “Siempre uno tiene que ver si hay algún argumento distinto. Me puedo abstener, puedo votar en contra, puede ser cualquiera de las dos cosas. Pero no voy a aprobar”, explicó.
Por su parte, Pedro Araya defendió la posibilidad de retomar el diálogo, pero condicionó su participación a un compromiso por escrito del Ejecutivo. Criticó que la jugada del ministro Quiroz dinamitó las confianzas en el gobierno. “Yo no estoy disponible a sentarme si es que no hay un compromiso por escrito, con tiempos claros, respecto de cuándo se va a rebajar el impuesto específico a los combustibles”, declaró en una entrevista.
En tanto, Loreto Carvajal se mostró firme en su decisión de rechazar el proyecto. “Con la firmeza de siempre: votaremos en contra. Que el gobierno intente borrar con el codo lo que se escribió con la mano solo confirma la deficiencia de su reforma. Lo mínimo exigible hoy es la decencia política: mantener la indicación acordada para mejorar la invariabilidad”, afirmó.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
