Un detective de la Policía de Investigaciones de 47 años, perteneciente a la Brigada Investigadora de Robos e Intervención Criminalística (Biro Incri), protagonizó un episodio de alto riesgo la noche del martes al parapetarse en un edificio de la comuna de Las Condes y lanzar su arma de servicio por la ventana mientras gritaba que temía por su vida y denunciaba presuntas redes de corrupción interna. Tras tres horas de tensión, Carabineros logró asistirlo y la Fiscalía Metropolitana Oriente dispuso medidas de protección que incluyen un punto fijo de carabineros en su domicilio y la prohibición de acercamiento de cualquier funcionario de la PDI, según consta en la indagatoria a la que tuvo acceso El Mercurio.
El detective, de larga trayectoria institucional, habría manifestado durante el incidente que buscaba denunciar vínculos entre miembros de la PDI y organizaciones criminales, así como supuestos actos de corrupción en los que dijo haber sido obligado a participar. El funcionario afirmó: «Boté todas mis municiones, mis cargadores; mi arma está desarmada. Si me matan, van a plantar una pistola como siempre lo han hecho. Créanme, Subcomisario Silva, soy inocente. Ayúdenme, por favor». Además, señaló que «me obligaron a cometer delitos por creer que estaba en lo correcto», sin que hasta ahora sus dichos hayan sido corroborados, indicaron fuentes investigativas.
MEDIDAS DE PROTECCIÓN
Tras la intervención de Carabineros y de la Dirección de Inteligencia Policial (Dipolcar), el detective fue trasladado al Servicio de Atención Primaria de Urgencia (Sapu) para evaluación médica y constatación de lesiones, según instrucción del fiscal a cargo. Posteriormente, se dispuso su regreso al domicilio junto a su familia, quedando bajo vigilancia permanente con punto fijo de carabineros y la prohibición expresa de que cualquier funcionario de la PDI se acerque al lugar.
La medida busca resguardar la integridad del denunciante mientras la Fiscalía Metropolitana Oriente avanza en la revisión de los antecedentes que motivaron el episodio. El arma de servicio del detective, una Glock calibre .40 con 16 cartuchos del mismo calibre, fue entregada al Laboratorio de Criminalística de Carabineros (Labocar) para ser peritada.
ANTECEDENTES DEL DETECTIVE
Una de las primeras interrogantes que surgieron en la investigación se refiere a la condición mental del funcionario. Fuentes internas de la PDI consultadas señalaron que el detective de 47 años, con 15 años de trayectoria en la institución, no presentaba antecedentes de problemas psiquiátricos ni había dado muestras de inestabilidad en su desempeño habitual. Su historial entre compañeros es considerado bueno, sin que se registren conflictos previos de esta naturaleza.
No obstante, durante el procedimiento de la noche del martes, el funcionario reportó que durante la tarde había realizado denuncias con abogados particulares contra otros miembros de la PDI por hechos constitutivos de delito asociado a corrupción. Asimismo, mencionó la existencia de un sumario administrativo y afirmó que habría sido obligado a cometer ilícitos por «creer que estaba en lo correcto».
DILIGENCIAS FISCALES
La Fiscalía Metropolitana Oriente se encuentra verificando cada uno de los antecedentes aportados por el detective. En el marco de la indagatoria, se ha establecido que no existiría un sumario abierto en su contra, a diferencia de lo que el propio funcionario había señalado. Sin embargo, la investigación aún se encuentra en una fase inicial y se espera que las pericias al arma y las entrevistas a testigos permitan esclarecer el contexto de las denuncias y la veracidad de los hechos relatados.
Por ahora, la prioridad es garantizar la seguridad del detective y de su familia, mientras los fiscales determinan si las acusaciones tienen sustento y si existen otros funcionarios involucrados en las presuntas redes delictivas mencionadas.
Fuente: EMOL
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
