El senador Andrés Longton (RN) instaló reparos públicos a dos de los ejes más sensibles de la agenda de seguridad impulsada por el gobierno, en el contexto de la Agenda contra el Crimen Organizado y el Terrorismo (ACOT). El parlamentario oficialista, tras participar en la firma del proyecto de reforma constitucional del Ejecutivo, advirtió que un eventual nuevo estado de excepción resulta un punto polémico y que la reforma al artículo 1 de la Constitución no le parece indispensable.
En conversación con La Tercera, Longton valoró algunas de las iniciativas contenidas en el paquete legislativo, como las modificaciones al sistema carcelario y el listado de organizaciones criminales. Sin embargo, su postura frente a la creación de un nuevo estado de excepción fue más cautelosa: aseguró que es necesario evaluar si se requiere una figura nueva o si basta con el actual estado de emergencia reforzado.
“Hay que ver si efectivamente es necesario un estado de excepción nuevo o nos basta con el estado de emergencia reforzado”, señaló el senador.
LA PRIMERA LÍNEA ROJA: EL MANDO DE LAS FUERZAS
Longton fue enfático al fijar una línea roja frente a la iniciativa: su rechazo a que las fuerzas que actúen en el marco de esta medida queden bajo las órdenes de la policía y no de los militares. Según el legislador, modificar la dinámica histórica de los estados de excepción sería contraproducente para el funcionamiento de las instituciones.
“Yo por lo menos no estoy de acuerdo en que estén bajo las órdenes de la policía y no de los militares”, afirmó.
Añadió que el tema del mando es central y que las instituciones tienen realidades muy distintas entre sí, por lo que cambiar esa lógica podría generar problemas. También cuestionó el carácter acotado de la medida, señalando que no es necesario incorporarla en la reforma constitucional, porque la legislación vigente ya permitiría actuar de esa manera.
“Yo hoy día lo veo complejo, porque creo que con los estados que tenemos hoy día de excepción constitucional se cumple con el propósito que quiere hacer el Presidente”, indicó.
DUDAS SOBRE LA REFORMA AL ARTÍCULO 1
Otro de los puntos que generó reticencias en Longton fue la propuesta del Ejecutivo de establecer constitucionalmente que uno de los deberes del Estado sea la seguridad pública. Para el senador, el actual artículo 1 de la Constitución es lo suficientemente amplio, ya que se refiere a la seguridad de la nación, lo que comprende la seguridad interior y exterior del Estado.
Bajo esa lectura, el legislador oficialista no ve razón para modificar la norma, a la que calificó como la directriz de toda la Carta Fundamental. Recordó, además, que el concepto amplio de seguridad nacional ha sido reconocido jurisprudencialmente.
“La seguridad nacional comprende la seguridad pública interior y exterior. Es amplio el concepto y así ha sido entendido jurisprudencialmente. Por lo tanto, yo hoy día no veo un elemento distintivo que habilite para tener nueva herramienta el establecer una seguridad pública”, enfatizó.
En su conclusión sobre este punto, Longton sostuvo que, por ahora, la medida le parece más simbólica que práctica, y condicionó un eventual cambio de opinión a argumentos que lo convenzan. “Una vez más, lo repito, tengo que ser persuadido de algo distinto para poder cambiar de opinión, pero yo hoy día por lo menos lo veo como algo más simbólico”, dijo.
TRANSVERSALIDAD INCIPIENTE EN EL SENADO
Pese a sus dudas, el parlamentario de Renovación Nacional estima que parte de la centroizquierda podría tener buena disposición para dialogar en materia de seguridad. En particular, mencionó a partidos como el PPD, el Partido Socialista y la Democracia Cristiana, donde observa un mayor grado de transversalidad en estas materias.
“A mí me parece que parte de la centroizquierda va a tener buena disposición. Yo veo al PPD, por ejemplo, el Partido Socialista, la Democracia Cristiana. Me parece que en la agenda de seguridad hay un poquito más de transversalidad”, señaló.
En contraste, identificó al Frente Amplio y al Partido Comunista como los sectores donde se produce el mayor tropiezo político, aunque matizó que tienen poca incidencia por su cantidad de integrantes en el Senado.
PLAZO OPTIMISTA PARA LA AGENDA
Consultado por la meta del Ejecutivo de tener las propuestas aprobadas antes de Navidad, Longton dijo que es un plazo muy optimista. Explicó que las reformas constitucionales requieren construir un marco de acuerdos más amplio que el que hoy tiene la derecha, mientras que las reformas legales podrían avanzar con mayor rapidez, especialmente las que están en segundo trámite legislativo.
“Yo creo que tiene que ver con la construcción de acuerdos, particularmente las reformas constitucionales. No veo tanto problema en las reformas legales, veo más problema en las reformas constitucionales porque tienes que construir un marco mayor de los votos que tienes, o la mayoría que tiene hoy día la derecha”, explicó.
Con estas declaraciones, Longton expresó públicamente sus reparos a la estrategia del gobierno en materia de seguridad.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
