
En los alegatos de clausura del juicio oral por la caída del Hércules C-130 de la Fuerza Aérea de Chile, ocurrido el 9 de diciembre de 2019, los abogados querellantes que representan a las víctimas solicitaron al Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Punta Arenas que condene a los seis acusados por su responsabilidad en la tragedia que costó la vida de 38 personas.
Durante la jornada, los intervinientes expusieron sus argumentos finales luego de un extenso debate en el canal Poder Judicial Chile. Los letrados coincidieron en que la causa más probable del siniestro fue el desprendimiento de una pala de una hélice del avión, lo que habría generado un efecto catastrófico en cadena. Esta conclusión, señalaron, se sustenta en las pericias de los ingenieros aeronáuticos Osvaldo Fajardo y Luis Adolfo Gómez, ambos presentados por los acusadores.
LA RESPONSABILIDAD POR LA FALTA DE TRAZABILIDAD
Uno de los ejes centrales de los alegatos fue la ausencia de trazabilidad de los componentes críticos de la aeronave, en particular las palas de las hélices. Los abogados sostuvieron que la Fuerza Aérea de Chile no contaba con un registro completo del historial de estas piezas desde su fabricación, lo que, según la normativa aeronáutica universal, las transforma en inservibles.
Se mencionó que la normativa institucional NOFA 43.001 establece que si no hay trazabilidad, el componente debe ser desechado. Sin embargo, los acusados habrían permitido que la aeronave continuara operando con palas que no cumplían con este requisito fundamental. Los querellantes subrayaron que esta falta de control era previsible, dado que existía un antecedente directo: en 2017, un accidente similar ocurrió con un C-130 de la Marina de Estados Unidos, también por desprendimiento de una pala.
EL RETRASO EN LAS ÓRDENES TÉCNICAS
Otro punto relevante fue la demora en la implementación de las órdenes técnicas obligatorias. Los abogados recordaron que la orden técnica TCTO 515, que ordenaba inspeccionar los conos de las hélices por posibles grietas causadas por corrosión intragranular, tardó 536 días en ser aplicada en Chile mediante una resolución técnica nacional. Durante ese período, se perdieron al menos cuatro oportunidades para haber realizado las inspecciones y evitar la tragedia.
Para los querellantes, este retraso evidencia una actitud de complacencia por parte de los responsables técnicos de la institución, quienes no actuaron con la urgencia que requería un riesgo tan grave. Asimismo, se destacó que en septiembre de 2019, a solo tres meses del accidente, la empresa Enaer realizó trabajos en las palas sin contar con la certificación del fabricante Hamilton Standard y sin que existiera una orden de trabajo que permitiera acreditar la trazabilidad de la herramienta utilizada.
LA CONFIANZA LEGÍTIMA DE LAS VÍCTIMAS
Los abogados también invocaron el principio de confianza legítima, pero desde la perspectiva de las víctimas. Señalaron que los 38 ocupantes del avión, entre ellos militares y civiles, abordaron la aeronave confiando en que el sistema de seguridad de la Fuerza Aérea funcionaba correctamente. Esta confianza fue defraudada por quienes tenían el deber de verificar que el avión estuviera en condiciones de volar.
En ese sentido, los querellantes argumentaron que los acusados, en sus respectivos niveles de responsabilidad, infringieron su deber de cuidado. Se describió una cadena de fallos: la no emisión oportuna de resoluciones técnicas, la certificación de aeronavegabilidad sin las condiciones adecuadas, el mantenimiento deficiente y el despacho final sin las verificaciones necesarias.
LA TEORÍA DE LA DEFENSA Y LA EXTENSIÓN DEL DAÑO
La defensa intentó instalar una teoría alternativa basada en el engelamiento como causa del accidente, pero los querellantes la calificaron de ilógica y contradictoria. Señalaron que el perito de la defensa desconocía aspectos básicos del C-130, como la ubicación de los sistemas antihielo, y que no logró explicar por qué fallaron todos los sistemas de emergencia de la aeronave.
Finalmente, los abogados recordaron el testimonio de las víctimas indirectas, quienes relataron el inmenso dolor de perder a sus seres queridos. Subrayaron que el juicio no solo busca establecer responsabilidades penales, sino también generar un cambio en la cultura de seguridad aeronáutica en Chile, para evitar que tragedias como esta se repitan.
Los alegatos de clausura continuarán al día siguiente con la intervención de las defensas.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.







