Juicio oral por accidente del Hércules C-130: alegatos de clausura marcan la recta final del proceso
El tribunal oral en lo penal que conoce la causa por la caída del avión Hércules C-130 de la Fuerza Aérea de Chile (FACh), ocurrida el 9 de diciembre de 2019, escuchó esta semana los alegatos de clausura de las partes. En la jornada, que se transmitió por el canal Poder Judicial Chile, intervinieron el abogado querellante Leonardo Bataglia, en representación de la viuda del comandante Ítalo Medina, y el defensor Diego Nilo, quien representa a dos de los acusados: el comandante del Grupo de Mantenimiento, Julio Ojeda, y el oficial ingeniero aeronáutico Marcelo Mella.
El siniestro, que dejó 38 víctimas fatales, ha sido investigado como un cuasidelito de homicidio. La acusación sostiene que fallas en el mantenimiento y en los procedimientos de certificación de la aeronave provocaron el desprendimiento de una pala de hélice, lo que habría generado un evento catastrófico que impidió cualquier reacción de la tripulación. La defensa, en tanto, cuestiona la solidez de la prueba de cargo y la imputación concreta realizada a sus representados.
EL DERECHO A CONFIAR Y LA FALLA SISTÉMICA
En su intervención, el abogado Leonardo Bataglia enfatizó que el comandante Medina era un piloto de vasta experiencia, con pleno conocimiento de la ruta hacia la Antártida. A su juicio, la tragedia no se debió a una decisión temeraria del comandante, sino a una falla en la cadena de deberes que debían cumplir los acusados.
Bataglia sostuvo que Medina confió legítimamente en los certificados de aeronavegabilidad y en las garantías de seguridad que le entregaron los responsables del mantenimiento y despacho de la aeronave. Según su relato, esa confianza fue traicionada porque los acusados, cada uno en su nivel, omitieron las acciones que la normativa les exigía. Señaló que la causa más probable del accidente fue el desprendimiento de una pala de hélice, un evento que ya había sido documentado en antecedentes previos y que debió haber sido reparado con urgencia.
El querellante agregó que la FACh, como institución, nunca reconoció su responsabilidad ni ofreció disculpas a las familias. Criticó que durante el juicio se intentara endosar responsabilidad al comandante Medina por no haberse negado a volar, cuando, en un contexto de jerarquía militar, negarse a una misión puede tener consecuencias disciplinarias.
PRINCIPIO DE CONGRUENCIA Y DEFICIENCIAS DE LA ACUSACIÓN
Por su parte, el defensor Diego Nilo centró su alegato en una objeción procesal de fondo. Citó una sentencia previa del mismo tribunal que absolvió a dos acusados en un caso similar, donde se señaló que no se puede condenar por hechos o circunstancias no contenidos en la acusación, en virtud del artículo 341 del Código Procesal Penal.
Nilo afirmó que tanto el Ministerio Público como los querellantes, a lo largo del juicio, imputaron a sus representados acciones que no fueron formalizadas en el auto de apertura. Mencionó, por ejemplo, la supuesta omisión de incorporar resoluciones técnicas en el parte tercero de la aeronave o la decisión de no enviar las hélices a mantenimiento externo, aspectos que, según la defensa, escapan del núcleo fáctico de la acusación.
El abogado también cuestionó la prueba pericial presentada por la fiscalía. Señaló que el perito Luis Adolfo Gómez, quien cobró cerca de cien millones de pesos por su informe, cometió errores que, a su juicio, revelan un desconocimiento técnico relevante. En particular, se refirió a la confusión entre un formulario de peso y balance y un registro de despacho, y a afirmaciones sobre la vida límite de las hélices que contradicen las normas aplicables.
RELACIÓN DE CAUSALIDAD Y PRUEBA INSUFICIENTE
La defensa sostuvo que, incluso si se consideraran acreditadas las infracciones reglamentarias, no se logró establecer la relación de causalidad directa entre esas conductas y el accidente. Citó jurisprudencia de la Corte Suprema que exige una relación específica y necesaria, no una mera coneción indirecta.
Nilo recordó que la propia fiscalía, en su acusación, reconoció que las discrepancias del parte tercero no tenían relación directa con la hélice. Además, destacó que el perito de los acusadores, Osvaldo Fajardo, en su informe inicial no atribuyó responsabilidad al Grupo de Mantenimiento, sino a otras áreas.
Finalmente, el defensor cuestionó la estrategia de la fiscalía, que citó a 34 familiares de víctimas como testigos, lo que representó más del 60% de su prueba. A su juicio, esto buscaba generar una convicción basada en la emoción y no en la evidencia técnica. Solicitó la absolución de sus representados por insuficiencia de la prueba de cargo.
El tribunal continuará con los alegatos de las otras defensas en las próximas jornadas, para luego dar paso a las réplicas y, finalmente, a las declaraciones de las víctimas que han solicitado ser escuchadas.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
