
La Fundación Yarur Bascuñán acudió a los tribunales para solicitar la anulación de la resolución que otorgó el permiso ambiental al proyecto inmobiliario Makroceano, ubicado a un costado de las dunas de Concón. La acción judicial, presentada por el abogado Gabriel Muñoz, busca revertir la decisión del Comité de Ministros que dio luz verde a la iniciativa.
El proyecto contempla la construcción de un edificio de nueve pisos y diez niveles subterráneos, con 149 departamentos y 243 estacionamientos, en un terreno de más de 8.500 metros cuadrados sobre la Avenida Borgoño, en Viña del Mar. La obra fue aprobada por el Comité de Ministros del presidente Gabriel Boric, pese a que en septiembre de 2024 la Comisión de Evaluación Ambiental de Valparaíso la había rechazado por unanimidad.
RECLAMO JUDICIAL
La fundación basa su reclamo en el Informe Consolidado de Evaluación del Servicio de Evaluación Ambiental, que recomendó calificar desfavorablemente el proyecto. Según el escrito de 103 páginas, tanto el Santuario de la Naturaleza Roca Oceánica como el Santuario de la Naturaleza del Campo Dunar de Concón se verían completamente perjudicados por una edificación de esa magnitud.
El recurso también acusa una vulneración del proceso de participación ciudadana, señalando que la resolución del Comité de Ministros carece de la motivación exigida por la normativa y entrega respuestas incompletas e imprecisas a las observaciones de la comunidad.
ARGUMENTOS DE LA FUNDACIÓN
La organización sostiene que la autoridad omitió evaluar correctamente la línea de base y el área de influencia del proyecto, descartando su impacto directo sobre el ecosistema del Santuario Dunar de Concón. Además, se desestimaron oficios de la Conaf, la Subsecretaría del Medio Ambiente y el Consejo de Monumentos Nacionales, que advirtieron que el terreno comparte las mismas características geológicas y de fragilidad que motivaron la protección de las dunas.
Las medidas de compensación también son cuestionadas. La fundación califica de inidónea la iniciativa Quinta Fachada Verde, que contempla jardines en las azoteas, argumentando que un área artificial no puede revertir la alteración del sistema dunario. También denuncia la remoción total de la capa vegetal, para la cual no se habría tramitado el permiso ambiental sectorial correspondiente.
OBSERVACIONES TÉCNICAS
El reclamo judicial detecta deficiencias en la estimación del flujo vehicular, ya que las modelaciones se realizaron durante las cuarentenas de la pandemia, subestimando el tránsito real y el daño paisajístico sobre polos turísticos como la Roca Oceánica. Asimismo, se ignoraron informes de la Seremi de Salud y de la Municipalidad de Viña del Mar sobre excesos en los niveles de ruido y vibración proyectados. Tampoco se exigió un plan de perturbación controlada para proteger a la fauna nativa, como reptiles y cururos.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.














