
Exportadora Greenex, la frutícola de los hermanos Eduardo y Rodrigo Gárate, decidió cerrar su historia empresarial. La compañía solicitó al 3° Juzgado Civil de Santiago la declaración de su liquidación voluntaria, en un escrito donde declara pasivos totales por $19.326 millones. La firma, asesorada por el abogado Juan Esteban Puga, experto en procesos de insolvencia, resumió el tono de su presentación con una frase dura: «Este es el fin de una larga historia empresarial y no de un emprendimiento prematuramente frustrado, lo que hace de esta solicitud un gesto muy duro y lamentable».
El caso aterriza en el tribunal capitalino después de un intento previo por evitar el desenlace. Según el documento judicial, la sociedad atravesó años de fuerte dinamismo comercial: registró ventas por $37.049 millones en 2022, $37.030 millones en 2023, $54.152 millones en 2024 y $35.463 millones en 2025. En su presentación, la sociedad sostuvo que «el emprendimiento fue durante décadas no solo exitoso, sino contundente».
EL DESGLOSE DE LOS PASIVOS
El escrito está firmado por el empresario Rodrigo Gárate. Del total adeudado, $12.188 millones corresponden a acreedores financieros, $4.597 millones a acreedores relacionados y $2.539 millones a deudas por facturas.
Entre los acreedores financieros figuran los principales bancos de la plaza. Greenex mantiene obligaciones con Banco Santander por $3.351 millones, Banco BCI por $2.321 millones, BancoEstado por $2.011 millones, Scotiabank por $1.624 millones, Itaú por $1.525 millones, Bice por $1.058 millones y Banco de Chile por $295 millones. En la categoría de acreedores relacionados, la sociedad adeuda $2.547 millones a Comercializadora Gárate Hermanos.
LA EMPRESA
Greenex es una exportadora y productora de frutas fundada en 2015 por un grupo de productores y empacadores con experiencia en el rubro. Su planta principal está ubicada en Codegua, Región de O’Higgins, y opera con producción propia, planta de empaque, almacenamiento en frío, logística y exportación directa.
LOS CUATRO FACTORES DE RIESGO
Ante el tribunal, la compañía describió cuatro factores que explican su deterioro. El primero es el mercado mismo, «cuyos precios y condiciones varían todos los años, algunas veces de modo radical». El segundo es el elemento climático, que golpea a los proveedores de una exportadora de frutos frescos. La empresa advirtió que «un mal año no sólo nos significa vender menos, sino muchas veces que los productores a quienes normalmente anticipamos gastos de producción, no puedan reembolsarnos dichos anticipos».
El tercero son las variedades. Según el escrito, «la fruta, como todo commodity no es un producto invariable. Todos los años los viveros, en especial en los Estados Unidos, van generando nuevas plantas y con ello arrojando a obsolescencia variedades antiguas cuya comercialización se hace crecientemente más difícil». El cuarto es el tipo de cambio, porque los costos internos están en pesos y una paridad desfavorable afecta directamente los resultados de la firma.
EL CAMINO FRUSTRADO
La empresa sostuvo que «todos estos factores fueron evolucionando negativamente en los últimos cinco años», lo que la arrastró a una situación de insolvencia que esperaba remontar. Sin embargo, el mercado de los carozos y de las cerezas, donde sus productores son actores relevantes, y las proyecciones futuras de esos rubros no permiten vislumbrar una recuperación capaz de honrar, al menos en el largo plazo, todas las obligaciones que pesan sobre la sociedad.
Antes de optar por la liquidación, Greenex exploró una vía distinta: un Acuerdo de Reorganización Judicial que permitiera reestructurar los pasivos a largo plazo con un plan de pago sostenible. Con ese objetivo, el 23 de abril de este año presentó ante el Segundo Juzgado Civil de Rancagua una solicitud de reorganización concursal. El diagnóstico posterior fue otro: «luego de consultas con nuestros asesores financieros y legales, vimos que no había seriamente esperanzas de revertir la situación de insolvencia».
Con ese escenario sobre la mesa, la firma se inclinó por la liquidación voluntaria, trámite que ahora deberá resolver el 3° Juzgado Civil de Santiago. La solicitud deja a la vista cómo una compañía con volúmenes de venta relevantes en el rubro frutícola puede pasar, en pocos ejercicios, de un desempeño comercial contundente a un pasivo que supera los $19.000 millones, con la banca como principal acreedor y un bloque relevante de deudas con partes relacionadas.
Fuente: Pulso, La Tercera
Documento original: https://www.latercera.com/pulso/noticia/el-fin-de-una-larga-historia-fruticola-greenex-solicita-su-quiebra-y-declara-pasivos-por-19326-millones/
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.








