
La última entrega de la encuesta Criteria vuelve a poner el foco en la gestión del Presidente José Antonio Kast y en el estado de ánimo de la ciudadanía a mitad de año. El sondeo, dado a conocer esta semana, revela que la desaprobación del mandatario se mantiene como la opinión predominante, con un 52%, mientras que la aprobación repunta levemente hasta llegar al 35%. El resultado confirma el predominio de la valoración negativa del rumbo gubernamental, aunque con una ciudadanía que muestra signos crecientes de incertidumbre.
La variación más relevante respecto de la medición anterior es el aumento de quienes no se inclinan por ninguna evaluación. El grupo que responde “No sé” subió dos puntos porcentuales, pasando de 11% a 13%. En contraste, la aprobación del jefe de Estado creció un punto, suficiente para marcar una leve recuperación en un contexto de evaluación negativa predominante.
Este movimiento se produce en paralelo a la consulta sobre el rumbo que el Ejecutivo ha adoptado frente a la situación de emergencia planteada por él mismo en diversas áreas del país. Frente a esa pregunta, el 42% de los encuestados califica el camino como incorrecto, mientras que un 35% lo considera correcto. El 23% restante admite no tener claridad sobre la materia.
En esa consulta, la comparación con la entrega anterior arroja un dato llamativo: la percepción negativa cayó siete puntos, la positiva aumentó uno y el grupo sin opinión definida creció seis puntos. La aprobación registra así un aumento leve, mientras que el segmento sin opinión definida concentra la variación más amplia.
EXPECTATIVAS SOBRE EL FUTURO
El sondeo también indaga en las expectativas de mediano plazo. Entre marzo y agosto de este año, la percepción de que el país retrocede escaló desde 31% a 47%, un salto de 16 puntos. En el mismo lapso, quienes consideran que Chile se mantiene igual bajaron de 41% a 33%, y los que creen que avanza cayeron de 28% a 20%.
La comparación con el primer año del expresidente Gabriel Boric resulta ilustrativa. En ese periodo, la percepción de retroceso también aumentó, desde 45% a 53%. La sensación de estancamiento bajó de 41% a 31%, mientras que la percepción de avance subió de 14% a 16%. En ambos casos se observa un aumento de la percepción de retroceso, aunque las variaciones en los otros indicadores son diferentes.
EMOCIONES Y ECONOMÍA
La dimensión emocional del sondeo evidencia un cambio profundo. En la medición del 6 de febrero de 2026, la esperanza aparecía como la emoción dominante, con un 53% de las preferencias. En la encuesta del 9 de agosto de 2026, esa cifra se desploma a 36%, una caída de 17 puntos porcentuales. El miedo, en tanto, asciende al segundo lugar con un 26%, cuatro puntos más que en febrero. La tristeza también avanza con fuerza, pasando de 5% a 17%.
Las expectativas económicas acompañan ese ánimo. Frente a la situación del país en los próximos seis meses, solo un 22% cree que estará mejor, frente al 41% que lo pensaba en marzo. Quienes proyectan un escenario peor suben de 23% a 42%. La tendencia se replica, con menor intensidad, en la evaluación de la economía de los hogares: la expectativa de mejora baja de 38% a 26%, mientras que la de empeoramiento sube de 18% a 28%.
El mercado laboral también concentra pesimismo. Un 40% estima que la posibilidad de encontrar o mejorar un empleo será peor en seis meses, contra un 21% que espera una mejora. En marzo esas cifras eran 23% y 33%, respectivamente.
MEGARREFORMA
La encuesta aborda además la megarreforma, cuya evaluación divide a la ciudadanía. Un 37% cree que será más bien negativa para el país, mientras que un 33% piensa que será más bien positiva. El 30% restante no tiene una postura definida.
En relación con la ley de reconstrucción, el juicio es más contundente. El 48% de los consultados afirma que la norma está orientada principalmente a favorecer a las grandes empresas y a las personas de mayores ingresos. Por el contrario, un 33% considera que apunta a favorecer la creación de empleo para la población general, y un 19% no adhiere a ninguna de esas lecturas.
RECURSOS MUNICIPALES
El estudio también releva la percepción sobre el Fondo Común Municipal, el mecanismo que redistribuye entre todas las municipalidades los recursos que aportan las comunas de mayores ingresos. En la encuesta se planteó como premisa que esas comunas destinan al fondo entre un 60% y un 65% de lo que recaudan por contribuciones.
Consultados sobre qué debería ocurrir con ese porcentaje, el 46% opina que debería mantenerse igual, mientras que un 29% sostiene que debería aumentar. Un 11% prefiere que disminuya y un 14% no lo tiene claro.
La pregunta sobre la exención del pago de contribuciones para adultos mayores y su impacto en los ingresos municipales arroja un debate sobre la fórmula de compensación. Un 48% apoya que los recursos se repartan entre todas las comunas según sus necesidades, de modo que las de menores ingresos reciban más que ahora y las de mayores ingresos queden con menos. Un 32% prefiere compensar a cada municipalidad por el monto que dejó de percibir, para que ninguna pierda recursos. El 20% restante no se pronuncia.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.














