
El Presidente José Antonio Kast intervino directamente para contener el creciente malestar interno del oficialismo, luego de que el senador y presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, protagonizara una seguidilla de choques públicos con el subsecretario del Interior, Máximo Pavez, y con el biministro del Interior y Segegob, Claudio Alvarado. En las conversaciones que el Mandatario sostuvo en reiteradas ocasiones con el parlamentario durante la semana, Kast fue claro en su mensaje: mantener la calma en el sector y evitar este tipo de enfrentamientos.
Según fuentes del oficialismo, la arremetida del timonel republicano no pasó inadvertida en Palacio y generó molestia entre varios personeros de gobierno. En las últimas semanas, Squella ha endurecido su tono y ha impulsado propuestas como la privatización de Codelco, iniciativa que está fuera de la agenda gubernamental y que ha tensionado progresivamente la relación entre los partidos que apoyan al Ejecutivo.
LA POLÉMICA CON PAVEZ
El episodio que intensificó la controversia se originó en un chat privado, en el que el senador responsabilizó a Pavez por el manejo de la salida de Juan Pablo Rodríguez de la subsecretaría de Hacienda, luego de conocerse su test de drogas positivo. Posteriormente, la discusión derivó en un enfrentamiento público con Alvarado, situación que fue considerada la gota que rebasó el vaso en las colectividades y que abrió un nuevo frente de tensión con la principal fuerza del oficialismo.
Frente a ese escenario, no sorprendió que el propio Presidente tomara cartas en el asunto. No fue la primera vez que Kast llamó la atención a Squella: también lo hizo cuando el senador arremetió contra el jefe del Segundo Piso, Alejandro Irarrázaval, hace algunas semanas.
REUNIONES Y DESCARGOS
Durante la semana, Squella conversó del tema con Alvarado en el Congreso. Este jueves, en tanto, se reunió con Pavez en La Moneda. Tras el encuentro, el senador declaró: “Hay una amistad de muchos años trabajando juntos y vamos a seguir haciendo mucho”.
En los partidos tampoco ocultaron su incomodidad. Mientras la UDI salió en defensa de Pavez, el senador y presidente de Evópoli, Luciano Cruz-Coke, lanzó una irónica sugerencia: “¿Y si retomamos mejor por el chat?”, en alusión al grupo de WhatsApp que comparten los timoneles oficialistas, donde también se instó a dejar la polémica atrás.
En esa instancia, algunos dirigentes plantearon la necesidad de reforzar las coordinaciones para evitar nuevas controversias.
LECTURAS ENCONTRADAS
Las interpretaciones sobre lo ocurrido difieren según la colectividad. En Chile Vamos afirman que el propio Squella reconoció que su ofensiva respondió a la presión interna en el Partido Republicano tras la salida de Rodríguez y a la molestia por la falta de respaldo del gobierno.
En la UDI, en cambio, advierten que las críticas del senador se explicarían por el malestar ante la decisión de La Moneda de descartar su propuesta para privatizar Codelco. A esa iniciativa se han sumado otras demandas sectoriales, como el indulto a los uniformados condenados durante el estallido social, el proyecto “Escucha su corazón” y la eliminación del INDH, todas ellas fuera de las prioridades definidas por el Ejecutivo.
COORDINACIÓN Y CRÍTICAS INTERNAS
Los contactos no se limitaron a los presidentes de partidos. El martes por la mañana, los jefes de bancada Diego Schalper de RN, Flor Weisse de la UDI y Benjamín Moreno de los republicanos sostuvieron una breve reunión para abordar la polémica con Pavez y coordinar un relato común que permitiera bajar la tensión. Tras ello, realizaron una vocería junto al presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Alessandri, de la UDI.
En La Moneda reconocen que el episodio evidenció la difícil convivencia con las colectividades, especialmente en un contexto de presión por impulsar agendas alejadas de las prioridades del gobierno. Esta situación ha fortalecido la idea, dentro de la derecha, de que al Ejecutivo le falta un vocero capaz de ordenar el relato o una mayor coordinación política.
Por esa controversia, en la UDI comenzó a gestarse una ofensiva soterrada contra el rol del ministro de la Segpres, José García Ruminot. En el gremialismo, algunos buscan instalar que Alvarado actúa como un “triministro” al concentrar Interior, Segegob y Segpres, y que se debería buscar una figura dedicada a lo comunicacional que pueda ordenar la agenda de los partidos.
LA AGENDA DE SEGURIDAD
Con esa discusión aún en pausa, en los últimos días ha sido Kast quien, tanto en público como en privado, ha llamado a los partidos a enfocarse en las prioridades del gobierno, sobre todo tras el anuncio de la agenda de seguridad.
En el sector, la apuesta es que la ofensiva legislativa que se viene en materia de seguridad permita alinear y contener las diferencias, al menos mientras dure la discusión en el Congreso. En ese marco, Alvarado aprovechó sus contactos en el Parlamento para hablar con todos los presidentes de las colectividades, reducir el ruido y comenzar a coordinar la nueva agenda legislativa.
Para la próxima semana ya se contemplan reuniones por esta materia. Se espera que el lunes los jefes de bancada se reúnan con la Segpres, mientras que en Chile Vamos adelantan que debería concretarse una cita de los timoneles con el Presidente. La última reunión de ese tipo se realizó el 23 de julio, aunque hasta ahora el encuentro no ha sido convocado oficialmente.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.














