El cobre volvió a marcar un hito esta semana al alcanzar un nuevo máximo histórico nominal de US$6,56 por libra, tras avanzar un 2,03% en una sola jornada, según informó la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco). El principal producto de exportación del país profundiza así su rally alcista en medio de la incertidumbre que genera la política arancelaria de Estados Unidos y las tensiones geopolíticas en el Estrecho de Ormuz.
El metal rojo, considerado uno de los soportes fundamentales del peso chileno, registró durante la sesión máximos intradía de hasta US$6,85 por libra, aunque luego retrocedió con rapidez a la zona de US$6,71-6,73. Ese nivel adquiere especial relevancia técnica: antes operaba como techo y ahora se transforma en el primer nivel de defensa del precio.
RÉCORD HISTÓRICO EN UN CONTEXTO DE ALTA VOLATILIDAD
La escalada del cobre ocurre en un escenario de fuerte tensión en los mercados globales. Por un lado, la expectativa por un posible arancel de Estados Unidos a las importaciones de cobre refinado está desviando cargamentos hacia ese país. Solo en julio llegaron más de 200.000 toneladas a puertos estadounidenses, el mayor volumen mensual desde 2014, lo que reduce la disponibilidad del metal para el resto del mundo.
Esa dinámica ha generado un mercado cada vez más ajustado en la Bolsa de Metales de Londres (BML). Los contratos de corto plazo negocian en backwardation de casi US$100 por tonelada sobre los futuros a tres meses, el diferencial más amplio desde enero. Para Lucas Santillán, esa señal es un indicador claro de estrechez en la oferta inmediata.
A lo anterior se suma un factor estructural: persiste la escasez de concentrado a nivel global, mientras la demanda se mantiene firme por la electrificación, la expansión de las redes eléctricas y el crecimiento de los centros de datos. La Agencia Internacional de Energía proyecta un déficit cercano al 25% entre oferta y demanda hacia 2035.
CAUTELA TÉCNICA: SEÑALES DE SOBRECOMPRA EXTREMA
Pese al optimismo que rodea al metal, Lucas Santillán, analista de mercados de Capitaria, advierte que la magnitud del rally también encierra riesgos. El analista aseguró que la señal técnica es de cautela y advirtió sobre niveles de sobrecompra extrema que históricamente anteceden correcciones.
En referencia a la cotización del cobre en el Comex de Nueva York, Santillán recordó que en las dos ocasiones anteriores en que el activo tocó la zona de US$6,71, el precio corrigió entre 5% y 7%. Se trata, dijo, de ajustes bruscos considerando la magnitud del rally previo.
No obstante, el analista precisó que mientras esa base se mantenga y las medias móviles de 20, 50 y 200 sigan validando la tendencia alcista, el impulso de fondo del cobre permanece intacto. Una pérdida de ese soporte, en cambio, abriría paso a una corrección más profunda.
ESCENARIOS ENFRENTADOS PARA EL PRECIO DEL METAL ROJO
Ignacio Mieres, Head of Research de XTB, planteó que un escenario alcista exige que la tensión regional se transforme en escasez persistente. Si Estados Unidos continúa absorbiendo metal, la BML permanece en backwardation, China mantiene la demanda y las minas vuelven a decepcionar, el precio podría consolidarse sobre los US$14.000 por tonelada y explorar niveles superiores.
Mieres agregó que una revisión del balance del International Copper Study Group (ICSG) hacia déficit reforzaría esa lectura. También ayudarían una depreciación del dólar y una política monetaria menos restrictiva a nivel global.
En el escenario contrario, el experto explicó que una corrección es perfectamente factible y no requiere de una recesión importante. Bastaría con que se aclare la política arancelaria, se libere parte del inventario acumulado en Estados Unidos y el metal vuelva a circular hacia otras regiones. Si además la demanda china se modera y el superávit previsto aparece realmente, la prima actual podría desaparecer con rapidez.
RIESGO ARANCELARIO Y GEOPOLÍTICO EN EL HORIZONTE
El futuro del cobre para las próximas semanas estará determinado en parte por la decisión arancelaria de Estados Unidos y también por las negociaciones en torno al Estrecho de Ormuz. Un eventual acuerdo en esa zona reduciría la prima de riesgo geopolítico general y podría restarle algo de urgencia especulativa al rally del metal.
Santillán subrayó que el posible arancel de Estados Unidos al cobre refinado ya está afectando el comercio mundial del metal, desviando cargamentos hacia ese país y reduciendo la disponibilidad para otras regiones. El resultado, explicó, es un mercado en la BML cada vez más tenso, con diferenciales que evidencian la falta de oferta inmediata.
El analista también puso el acento en la debilidad estructural del mercado: la escasez de concentrado a nivel global se combina con una demanda que no da tregua, impulsada por la transición energética y la digitalización. Esa combinación sostiene las proyecciones de déficit de mediano plazo.
IMPACTO DIRECTO EN EL TIPO DE CAMBIO CHILENO
Más allá del desempeño bursátil, el precio del cobre tiene una relevancia directa para la economía chilena. Santillán recordó que el metal rojo en estos niveles sigue siendo uno de los principales soportes fundamentales del tipo de cambio, por lo que cualquier corrección relevante en su cotización tendría un correlato inmediato en el valor del peso chileno.
En ese sentido, las siguientes semanas serán clave para definir si el rally del cobre logra consolidarse sobre los máximos históricos o si, por el contrario, la sobrecompra extrema termina imponiendo un respiro. La atención del mercado está puesta en Washington y en Ormuz, dos frentes que pueden cambiar el rumbo del metal.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
