El deterioro del mercado laboral y una inflación que continúa sobre las proyecciones del Banco Central son las dos sombras que atraviesan la mejora económica que registró Chile en julio. Así lo refleja el Barómetro Económico del Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Andrés Bello (Unab), que este mes mostró un avance transversal de los indicadores, aunque con advertencias sobre la solidez del proceso.
El indicador, que pondera 24 variables económicas, subió de 19,7 a 22,2 puntos, lo que permitió que la economía pasara del cuadrante “bien, pero empeorando” al de “bien y mejorando”. Gonzalo Valdés, subdirector del Instituto Unab de Políticas Públicas, explicó que la recuperación de julio fue más amplia que la de meses anteriores, con mejoras simultáneas en los tres subíndices del Barómetro.
“Julio muestra una recuperación más amplia que la observada en meses anteriores, con mejoras simultáneas en los tres subíndices del Barómetro. Sin embargo, el deterioro del mercado laboral y una inflación que continúa por sobre las proyecciones deseables evidencian que este proceso sigue siendo frágil y dependerá tanto de la evolución del contexto internacional como de la capacidad de reactivar el empleo durante los próximos meses”, señaló Valdés.
El Barómetro clasifica las variables en seis cuadrantes: “bien y mejorando”, “bien pero empeorando”, “mal pero mejorando”, “mal y empeorando”, junto a las categorías “bien y sin cambios” y “mal y sin cambios”.
QUÉ MEJORÓ
En julio se registraron once cambios de cuadrante: cinco positivos, cuatro negativos y dos neutros. El número de variables en terreno positivo se mantuvo igual que en junio, pero aumentó la cantidad de indicadores que empezaron a mejorar y disminuyó la de aquellos que siguen deteriorándose.
El cuadrante “bien y sin cambios” pasó de 7 a 8 variables, entre ellas la deuda neta del gobierno, la tasa hipotecaria, los deudores morosos, el precio del cobre, la participación laboral, el riesgo soberano, el Ipsa y la participación laboral femenina. “Bien, pero empeorando” bajó de 3 a 2, con la inflación y la tasa de informalidad. “Bien y mejorando” se mantuvo en 4: remuneraciones reales, incertidumbre económica, exportaciones y tasa promedio de crédito de consumo.
En el terreno negativo, “mal, pero mejorando” subió de 1 a 3 variables, con el Imacec, la inversión extranjera directa y el Índice de Avisos Laborales por Internet. “Mal y sin cambios” se redujo de 3 a 1, quedando solo la confianza de los consumidores. El grupo “mal y empeorando” se mantuvo en 6: desempleo, confianza empresarial, dólar, creación de empleos, cuentas corrientes y depósitos a plazo, y tasa de ocupación.
EXPECTATIVAS Y MACROECONOMÍA
El subíndice de expectativas subió de 30,2 a 31,2 puntos y avanzó de “bien, pero empeorando” a “bien y mejorando”. Dos variables cambiaron de categoría: el Índice de Incertidumbre Económica pasó de “bien, pero empeorando” a “bien y mejorando”, mientras que el Ipsa, que estaba en “bien y mejorando”, terminó julio en “bien y sin cambios”.
El subíndice de situación macroeconómica tuvo un alza relevante, de 5,7 a 10,3 puntos, y retomó el cuadrante “bien y mejorando”, tras haber estado en “bien, pero empeorando” el mes anterior. En este bloque, el Imacec transitó de “mal y empeorando” a “mal, pero mejorando”.
CONSUMIDORES Y EMPLEO
El subíndice de situación de los consumidores subió de 11,5 a 15,3 puntos, retomando el cuadrante “bien y mejorando” tras dos meses en “bien, pero empeorando”. Fue el que concentró el mayor número de variables que cambiaron de cuadrante: 8 de sus 13 componentes experimentaron movimientos.
Entre los cambios positivos, las remuneraciones reales pasaron de “bien, pero empeorando” a “bien y mejorando”; la tasa promedio de crédito de consumo avanzó desde “mal y empeorando” hacia “bien y mejorando”; y el Índice de Avisos Laborales por Internet transitó de “mal y empeorando” a “mal, pero mejorando”. El único cambio neutro correspondió a los deudores morosos, que pasaron de “bien y mejorando” a “bien y sin cambios”.
Los cambios negativos se concentraron en la inflación, que retrocedió desde “bien y mejorando” hacia “bien, pero empeorando”; los saldos en cuenta corriente y depósitos a plazo, que pasaron de “bien y sin cambios” a “mal y empeorando”; la creación de empleos, que transitó desde “mal y sin cambios” a “mal y empeorando”; y la tasa de informalidad y la tasa de ocupación, que también terminaron en “mal y empeorando”.
De esta forma, el informe del Instituto Unab de Políticas Públicas advierte que la evolución de la economía chilena dependerá tanto del contexto internacional como de la capacidad de reactivar el empleo durante los próximos meses.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
