
Consejo Fiscal Autónomo alerta por la deuda y llama a identificar medidas de consolidación
El Consejo Fiscal Autónomo expuso ante la Comisión Especial Mixta de Presupuestos su informe semestral sobre el ejercicio de sus funciones y atribuciones, en el marco de la discusión del presupuesto 2027. En la sesión del 28 de octubre de 2026, transmitida por TV Senado Chile, el organismo sostuvo que la Dirección de Presupuestos proyecta cumplir las metas de balance estructural en 2026 y 2027, pero advirtió que la consolidación fiscal sigue pendiente para el período 2028-2031 y que la deuda bruta podría superar el nivel prudente de 45% del PIB en 2029.
La instancia legislativa recibió a la presidenta del CFA, Paula Benavides; al vicepresidente Sebastián Izquierdo; a la consejera Marcela Guzmán; al consejero Joaquín Vial; y al gerente de estudios Mario Arén. La exposición abarcó las finanzas públicas de 2026, las proyecciones para 2027 y la programación financiera 2028-2031.
En 2026, Dipres estima un déficit efectivo de 1,8% del PIB y un déficit estructural de 2,3% del PIB, con una meta de 2,6%. El CFA destacó que, de materializarse, sería el primer cumplimiento en cuatro años. El resultado se explica por mayores ingresos del cobre, equivalentes a 0,22 puntos del PIB, y del litio, por 0,044 puntos, además de esfuerzos de contención del gasto. El gasto proyectado llega a 23,7% del PIB, con un crecimiento real de 2,4% y un nivel de 87 billones de pesos, 0,28 puntos del PIB por sobre la ley de presupuestos.
Para 2027, el informe proyecta un déficit efectivo y estructural de 1,8% del PIB, alineado con la meta. El alza del precio de referencia del cobre, desde 447 a 537 centavos de dólar la libra en moneda de 2027, eleva los ingresos estructurales en 0,66% del PIB, mientras los ingresos efectivos aumentan solo 0,09%. El gasto compatible con la meta crece 0,63% del PIB y el gasto presupuestado lo haría 1,5% real respecto de la proyección 2026.
El CFA advirtió riesgos en los supuestos de ingresos. La recaudación tributaria no minera, más del 70% de los ingresos efectivos, supone un crecimiento del PIB no minero de 3,3%, superior a la mediana de la encuesta de expectativas de septiembre, de 2,6%, y a la de octubre, de 2,9%. El PIB total también crecería 3,3%, por sobre el rango de 2% a 3% del Informe de Política Monetaria de septiembre y de las proyecciones del FMI y del Banco Mundial. Si ese dinamismo no se materializa, los ingresos podrían ser menores.
En el mediano plazo, el organismo estimó que los ingresos estructurales no permitirían financiar el gasto proyectado y cumplir simultáneamente las metas. Entre 2028 y 2031, el gasto compatible con las metas podría crecer 0,5% real anual, mientras el gasto proyectado lo haría 1,2%. Ello arroja holguras fiscales negativas por unos 4.000 millones de dólares anuales en promedio, equivalentes a 0,82% del PIB, y exige medidas adicionales de consolidación que aún no están identificadas.
En deuda, Dipres proyecta 42,7% del PIB para 2026 y 42,5% para 2027, por debajo del nivel prudente. Para 2030 estima 44% y para 2031, 43,2%. Esas cifras no incorporan la capitalización del FONABI, asociada al proyecto de mercado de capitales, equivalente a 0,16% del PIB anual entre 2027 y 2029, ni la capitalización del Fondo de Estabilización Económica y Social para llegar a 2% del PIB. El CFA también alertó por el mayor peso de la deuda en moneda extranjera, que pasó de 20,6% en 2020 a 34% a fines de 2025, y por amortizaciones de 17.423 millones de dólares en 2027, el mayor nivel histórico para una ley de presupuestos.
En su escenario base de sostenibilidad, el CFA concluyó que, aun cumpliendo las metas de balance estructural, la deuda bruta superaría el 45% del PIB en 2029, alcanzaría un máximo de 46,5% en 2032 y la probabilidad de exceder ese umbral sería superior a 50% en 2029. Luego volvería bajo 45% en 2037 y se estabilizaría en 42,4%, lo que exigiría un balance estructural equilibrado desde 2035 y un crecimiento real promedio de 0,4% entre 2027 y 2031. Los escenarios alternativos muestran que un mayor crecimiento o un superciclo del cobre mejoran la trayectoria, mientras un alza de tasas soberanas la deteriora.
El Consejo recomendó identificar y cuantificar medidas adicionales de consolidación sobre cuatro pilares: mayor crecimiento tendencial, eficiencia y ajustes del gasto, reducción de la evasión y la elusión, y nuevas fuentes permanentes de ingresos. También sugirió que los ajustes recaigan principalmente en gasto corriente y no en inversión pública, revisar la pertinencia de los gastos tributarios —estimados en 2,4% del PIB para 2026, por sobre el déficit estructural proyectado— y distinguir en los informes de finanzas públicas los ingresos transitorios de la ley de reconstrucción.
En el plano metodológico, la presidenta del CFA explicó que el cambio en el cálculo del ajuste cíclico del cobre quedó recogido en el decreto N°203 del Ministerio de Hacienda, de julio de este año. Con la metodología actual, el balance estructural de 2025 habría sido 3,1% del PIB y no 3,7%, precisó. El Consejo aclaró que no realiza proyecciones propias de ingresos y que utiliza las de Dipres, por lo que no cuenta con estimaciones específicas sobre escenarios alternativos de crecimiento o del MEPCO.
En nuestra lectura, el valor de este informe está en mostrar que el cumplimiento de las metas de balance estructural, por relevante que sea, no agota por sí solo el desafío fiscal. La discusión presupuestaria parece exigir, además, mirar con igual atención la calidad de los ingresos, la composición del gasto y la trayectoria de la deuda en el mediano plazo.
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.








