PÉREZ MACKENNA REAFIRMA QUE CANCILLERÍA CONDUCE ESTRATEGIA POR ARANCELES DE EE.UU. TRAS CRÍTICAS DE MINISTROS
La decisión del gobierno de Donald Trump de elevar desde el 10% al 12,5% el arancel para parte de las exportaciones chilenas provocó una controversia al interior del gabinete. Mientras Cancillería impulsaba una respuesta diplomática, ministros expresaron públicamente su molestia, y el embajador de Estados Unidos, Brandon Judd, respondió con duros cuestionamientos. El canciller Francisco Pérez Mackenna salió a ordenar el mensaje y dejó en claro que su ministerio conduce la negociación.
RESPUESTA INICIAL DE CANCILLERÍA
Tras el alza arancelaria, el Ministerio de Relaciones Exteriores emitió una declaración pública en la que rechazó los fundamentos de la administración estadounidense, defendió los estándares laborales de Chile y anunció gestiones para revisar la medida. La subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Paula Estévez, comenzó una ronda de entrevistas en las que insistió en que el objetivo era concentrarse en la negociación técnica y evitar una escalada con uno de los principales socios comerciales del país.
CRÍTICAS DE MINISTROS Y RESPUESTA DEL EMBAJADOR
La estrategia inicial se tensionó durante la semana. El ministro de Defensa, Fernando Barros, afirmó que aplicar una sanción por un tema valórico como el trabajo forzoso es «una suerte de castigo por esclavismo» y que «parece muy injusto y genera dudas en la cercanía y confiabilidad de la relación». Al día siguiente, el ministro de Agricultura, Jaime Campos, fue más duro: calificó la medida como «pésimas, lamentables noticias» y acusó a Estados Unidos de incurrir en «una actuación arbitraria» y de «violentar el Tratado de Libre Comercio».
Esas declaraciones fueron cuestionadas por el embajador Brandon Judd. En conversación con Bío-Bío, Judd dijo que si dos ministros que no participan en la negociación quieren hacer comentarios provocativos que socaven la capacidad de sus colegas, es tema de ellos. El canciller Pérez Mackenna replicó que la Cancillería es la que negocia y que todos están detrás del mejor interés de los chilenos. Sin embargo, Judd insistió luego en que no habrá acuerdo si personas ajenas a la mesa siguen hablando. El embajador reconoció que las declaraciones de algunos ministros lo habían decepcionado, y sus palabras fueron seguidas con atención en La Moneda.
RECHAZO DE LA OPOSICIÓN
Las palabras del embajador generaron reacciones en la oposición. El diputado Gonzalo Winter (Frente Amplio) sostuvo que los ministros representan a un gobierno elegido por los chilenos y que no es el embajador quien define qué pueden o no decir. El senador Diego Ibáñez pidió que Judd actúe como diplomático y respete a las autoridades nacionales. La secretaria general del Partido Comunista, Bárbara Figueroa, consideró que las declaraciones merecen una nota de protesta. El vicepresidente del PS, Arturo Barrios, exigió una carta de explicaciones. Y el senador Iván Moreira (UDI) calificó los dichos como una intromisión en los asuntos internos.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
