Una votación de alto impacto para la reconstrucción económica del país se realizará este lunes 10 de agosto en la Cámara de Diputadas y Diputados. En esa jornada se resolverá si se mantienen o se eliminan tres disposiciones de la Ley de Reconstrucción Nacional y Desarrollo Económico y Social, la denominada megarreforma, luego de que el Senado despachara la iniciativa y el Ejecutivo presentara observaciones en su contra.
El gobierno del Presidente José Antonio Kast impulsa tres vetos de carácter supresivo, orientados a sacar del texto normas incorporadas durante la tramitación legislativa: el derecho al olvido financiero para personas con deudas, la prohibición de cobrar intereses sobre intereses, es decir, el anatocismo, y los ajustes que buscaban asegurar el pago en un plazo máximo de 30 días a las pequeñas y medianas empresas.
La definición no es menor, porque de aprobarse los vetos no quedarán incorporadas al ordenamiento jurídico. Para que el Congreso pueda insistir en ellas se necesita un quórum de dos tercios, equivalente a 103 diputados y 33 senadores. Si no se alcanza esa mayoría calificada, las normas vetadas simplemente caerán.
TRÁMITE EN LA COMISIÓN DE HACIENDA
Antes de llegar a la Sala, los vetos fueron analizados el miércoles por la Comisión de Hacienda de la Cámara, presidida por el diputado republicano Agustín Romero. La instancia recomendó aprobar las observaciones del Ejecutivo con 10 votos a favor y tres en contra, con el respaldo de parlamentarios de la UDI, Renovación Nacional, republicanos y libertarios, además de Priscilla Castillo (DC) y Juan Marcelo Valenzuela (PDG).
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, defendió la postura del gobierno y sostuvo que, aunque las disposiciones que se pretenden suprimir puedan tener buenas intenciones, en la práctica cada una de ellas genera resultados más bien adversos y contraproducentes.
POSTURAS ENFRENTADAS EN LA SALA
La diputada Flor Weisse (UDI) adelantó su respaldo a los tres vetos presidenciales. Argumentó que buscan corregir aspectos de la Ley de Reconstrucción que podrían dificultar su aplicación y, sobre todo, agilizar una respuesta urgente para las familias afectadas. Yo respaldo los tres vetos presidenciales, porque buscan corregir aspectos de la Ley de Reconstrucción que podrían dificultar su aplicación y, sobre todo, agilizar una respuesta que las familias afectadas necesitan con urgencia, señaló.
La parlamentaria agregó que la reconstrucción no puede seguir entrampada en trabas burocráticas ni en disposiciones que retrasen la recuperación de las zonas afectadas y la reconstrucción económica del país. En su opinión, los vetos apuntan a no rigidizar el mercado financiero y a generar condiciones de transparencia y de información para no encarecer el costo del crédito.
En la vereda contraria, el diputado Jorge Brito (Frente Amplio) cuestionó las observaciones presidenciales y denunció una supuesta trampa en el mecanismo de votación. Según Brito, para que el Congreso apruebe el veto del Presidente Kast, donde busca eliminar el pago oportuno a las pymes, el derecho al olvido financiero o la prohibición de corte de suministros básicos en zonas afectadas por catástrofe, se requiere un tercio de los votos para aprobar y dos tercios para rechazar.
Ahí está la trampa que el gobierno le hizo al Partido De la Gente, que habilitó esta megarreforma y que ahora incluso puede rechazar los vetos, pero estos serán aprobados, afirmó. Además, anticipó que nos tocará el año 2030 corregir mediante una reforma tributaria el desastre fiscal que va a generar esta megarreforma, y poder sentar las bases de un crecimiento más equitativo, donde las comunas de menos ingresos no terminen subsidiando los privilegios de Las Condes y Vitacura.
Una tercera posición fue expresada por el diputado de Evopoli Tomás Kast, quien se mostró confiado en que exista una mayoría clara para aprobar los vetos del Presidente. Durante la tramitación se incorporaron normas que desvirtuaban el objetivo del proyecto y que, a nuestro juicio, debían corregirse. Este ha sido un proceso legislativo largo y llegó el momento de cerrarlo, declaró.
El parlamentario añadió que confía en que primará la responsabilidad y que habrá los votos necesarios. Lo importante es que esta reforma pueda finalmente convertirse en ley y comenzar a producir sus efectos: más inversión, más crecimiento, más empleo y mejores oportunidades para los chilenos, sostuvo.
QUÓRUM Y PROYECCIÓN
Tras la votación de este lunes, el Senado abordaría los vetos durante la semana. Para insistir en las disposiciones originalmente aprobadas pese al rechazo presidencial, el Congreso requiere dos tercios de sus integrantes: 103 diputados y 33 senadores. De no alcanzarse ese quórum, las normas vetadas no quedarán incorporadas.
De esta manera, el desenlace de la megarreforma dependerá de la correlación de fuerzas en ambas cámaras. La discusión evidencia la tensión entre la necesidad de agilizar la reconstrucción y las demandas sociales y económicas que surgieron durante el trámite parlamentario.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
