
La transparencia ya no se juega únicamente en la respuesta a solicitudes ciudadanas. Esa idea atravesó el encuentro con que la Oficina Regional de Unesco Santiago, la Escuela de Gobierno UC y el Consejo para la Transparencia conmemoraron los veinte años de la sentencia Claude Reyes vs. Chile, instancia que reunió a representantes de organismos internacionales, instituciones públicas, academia y sociedad civil para revisar los avances y desafíos pendientes en materia de transparencia en América Latina.
En la apertura, el director de la Escuela de Gobierno UC, Eduardo Valenzuela, afirmó que «Claude Reyes nos recordó que la información en poder del Estado no pertenece al Estado, sino a las personas. Ese cambio, que parece simple, transformó la relación entre ciudadanía y poder público: pasamos de la discrecionalidad a la obligación de justificar». El académico agregó que «no existe buen gobierno sin transparencia, pero tampoco sin evidencia, deliberación y diversidad de miradas».
DEL DERECHO A SOLICITAR A LA OBLIGACIÓN DE PUBLICAR
La directora de la Oficina Regional de la UNESCO en Santiago, Esther Kuisch Laroche, señaló que la efeméride permite reconocer los avances regionales y, al mismo tiempo, examinar los desafíos que persisten, entre ellos el desarrollo de plataformas digitales y la inteligencia artificial: «estas transformaciones ofrecen nuevas oportunidades, pero también plantean interrogantes sobre la transparencia, la confiabilidad de la información, las desigualdades digitales y la capacidad de las personas para desenvolverse de manera crítica en estos entornos».
El primer panel, integrado por Guilherme Canela, de UNESCO París; Manuel Sánchez de Diego, de la Universidad Complutense de Madrid; la consejera del Consejo para la Transparencia María Jaraquemada; y Paulette Desormaux, de América Transparente y de la Facultad de Comunicaciones UC, coincidió en la necesidad de avanzar hacia modelos de transparencia activa, con información de interés público disponible de manera simple y accesible, reduciendo las barreras para encontrarla, comprenderla y utilizarla.
Jaraquemada lo formuló así: «A dos décadas del fallo Claude Reyes vs. Chile, el acceso a la información pública no puede limitarse únicamente a responder solicitudes ciudadanas: el gran desafío hoy es fortalecer la transparencia proactiva». El panel vinculó ese compromiso con la adopción de nuevas tecnologías y con la exigencia de explicabilidad en el sector público.
Durante la actividad se reconoció a quienes presentaron el recurso el año 2006, Marcel Claude, Sebastián Cox y Arturo Longton, y a los abogados que defendieron la causa: Juan Pablo Olmedo, Ciro Colombara y Moisés Sánchez.
EL IMPACTO REGIONAL DEL CASO
El segundo panel abordó el efecto de la sentencia en la consolidación del acceso a la información como derecho humano en el sistema interamericano. Participaron Mónica Reinoso Curay, de la Defensoría Pública del Pueblo de Ecuador; Eduardo Luna, exdirector general de la ANTAIP del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de Perú; Jorge Jaraquemada, director ejecutivo de la Fundación Jaime Guzmán; y Gloria de la Fuente, de la Escuela de Gobierno UC.
Los expositores subrayaron el cambio conceptual de poner a las personas en el centro del derecho: corresponde al Estado justificar de manera excepcional las razones para restringir información y no a la ciudadanía demostrar por qué la requiere. Destacaron, además, su carácter instrumental, en cuanto habilita otros derechos y fortalece la participación y el control democrático. Entre las tareas pendientes situaron el paso desde una lógica reactiva hacia modelos proactivos, con mayor difusión de información pública y menos espacios de opacidad institucional.
INTELIGENCIA ARTIFICIAL, OPORTUNIDAD Y CAUTELA
El tercer panel se centró en los desafíos del desarrollo acelerado de la inteligencia artificial para el acceso a la información, la transparencia y la rendición de cuentas. Los expositores descartaron una mirada fatalista y plantearon avanzar en marcos regulatorios y capacidades institucionales que permitan aprovechar las oportunidades y mitigar los riesgos.
Alberto Coddou, profesor de College y de la Escuela de Gobierno UC, relevó la posibilidad de que Chile asuma un liderazgo en la materia gracias a los datos con que ya cuenta, a diferencia de otros países de la OEA, entidad que asesora. Patricia Díaz Rubio, directora ejecutiva de Wikimedia, advirtió que los entusiastas de la IA no están participando de las conversaciones más críticas y sostuvo: «Ese ideario de optimización no sé si es lo mejor. La democracia tiene mucho de deliberación y de humano. Tenemos que ir en la línea de lo colectivo». Marco Mendiburu, consultor regional de la UNESCO de Argentina, coincidió: «El diálogo entre personas es fundamental, y la colaboración. Los órganos garantes tienen que profundizar sus conocimientos de la IA».
APLICABILIDAD PARA ABOGADOS
Para quienes asesoran o litigan en materia de acceso a la información pública, el eje del encuentro estuvo en quién debe justificar. Los expositores relevaron que la carga recae en el Estado al momento de restringir información y no en la ciudadanía al requerirla, junto con la advertencia de que los órganos garantes profundicen sus conocimientos sobre inteligencia artificial.
En nuestra lectura, el desplazamiento desde la respuesta de solicitudes hacia la transparencia proactiva parece el punto más exigente de lo discutido, porque pone el acento en lo que el aparato público entrega antes de que se le pregunte. Sería prudente, entonces, leer ese estándar como una exigencia de gestión concreta y no solo como una declaración de principios.
Fuente: Consejo para la Transparencia
Documento original: https://www.consejotransparencia.cl/a-veinte-anos-del-caso-claude-reyes-expertos-analizan-los-desafios-del-acceso-a-la-informacion-en-la-era-digital/
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.








