
El ministro de Defensa, Fernando Barros, activó desde el miércoles una serie de gestiones para sentarse a conversar con la presidenta del Senado, Paulina Núñez, y así desactivar la tensión que se instaló esta semana entre ambos y que terminó salpicando a Renovación Nacional. La fórmula elegida por el secretario de Estado fue simple y explícita: un café.
El episodio, que en principio parecía un cruce de declaraciones, escaló hasta convertirse en una molestia política de alcance mayor, con reclamos cruzados desde la directiva de RN, senadores de ese partido y también desde la presidenta del Partido Socialista, Paulina Vodanovic. En el entorno del ministro reconocen que, más allá de que su respuesta no fue desmedida, existe interés por mantener buenas relaciones con todas las autoridades y despejar el asunto.
EL ORIGEN DEL ROCE
El impasse nació de las críticas que la titular del Senado formuló al ministro de Defensa en una entrevista con The Clinic. En esa conversación, Núñez apuntó que Barros parece vocero opinando de todo y sugirió, con ironía, que podrían nombrarlo en ese cargo, porque al parecer lo hace bien.
Consultado por CNN sobre esos dichos, el aludido replicó con una frase que encendió los ánimos: la senadora Núñez forma parte de otro poder del Estado y no tiene por qué saber lo que se hace y se piensa en el Ejecutivo o en Defensa. A continuación agregó que respeta su derecho a opinar sobre lo que estime, que no opinará sobre sus comentarios en entrevistas de prensa y que no interviene en los asuntos propios del Poder Legislativo, respetando el rol que corresponde a los integrantes de los otros poderes base de la institucionalidad.
LA MOLESTIA QUE LLEGÓ A RN
La réplica motivó reproches desde distintos frentes. La timonel de Renovación Nacional, Andrea Balladares, y la senadora Camila Flores, ambas del partido en el que milita la presidenta del Senado, manifestaron su incomodidad. A ellas se sumó Vodanovic, quien además cuestionó que Barros desestimara convocar al Cosena a raíz de las declaraciones de autoridades argentinas que se arrogaron el Estrecho de Magallanes.
EL CAFÉ PENDIENTE
Con ese telón de fondo, el miércoles el ministro se contactó por teléfono con la presidenta del Senado y la conminó a reunirse en un café para hablar de lo sucedido. La parlamentaria accedió al encuentro, pero hasta ahora ambos no han coincidido en los tiempos para materializarlo.
La agenda ha jugado en contra. Ayer, Barros concurrió al Senado y tuvo la oportunidad de conversar al paso con Vodanovic, una de las senadoras que reaccionó a su respuesta. Quienes conocen de ese diálogo indican que se desarrolló en buen tenor y que ambos coincidieron en que este tipo de episodios son frecuentes en política.
Tras ese intercambio, el ministro subió al cuarto piso del Congreso Nacional, a la oficina de la presidenta del Senado. Allí aguardó unos momentos a Núñez, pero se retiró cuando la sesión de la sala del Senado se extendió y mantuvo ocupada hasta tarde a la militante de RN.
LOS TIEMPOS QUE NO CUADRAN
Las posibilidades de concretar la cita tampoco aparecen despejadas para hoy. El ministro acompañará al Presidente José Antonio Kast en su gira al sur, al igual que la ministra de Desarrollo Social, María Jesús Wulf. El Mandatario emprenderá rumbo a Concepción para la inauguración del Rally Chile Biobío 2026 y luego se dirigirá a Valdivia, donde permanecerá hasta el viernes.
Desde el equipo de Núñez, en tanto, señalan que la senadora no tiene reuniones previstas con el ministro y que próximamente atenderá el ChileDay, que arranca este domingo en Madrid y continúa luego en Londres.
Fuente: Emol
Documento original: https://www.emol.com/noticias/Nacional/2026/09/10/1211124/gestiones-barros-superar-impasse-nunez.html
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.








