
La Comisión de Relaciones Exteriores del Senado chileno concretó esta semana una misión oficial en Bolivia, la primera de este tipo en 18 años, con una agenda centrada en seguridad fronteriza, cooperación contra el crimen organizado y la proyección de un eventual restablecimiento de las relaciones diplomáticas plenas entre ambos países.
La delegación parlamentaria, presidida por el senador Manuel José Ossandón e integrada por los senadores Loreto Carvajal, Iván Moreira y Vlado Mirosevic, fue recibida en La Paz por el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, y por el ministro de Seguridad, Marco Oviedo. La visita se enmarca en un clima bilateral que las propias autoridades calificaron como de mayor acercamiento, tras años de distanciamiento por el diferendo marítimo.
El viaje incluyó además reuniones con la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado boliviano y con los presidentes de las Cámaras de Senadores y Diputados de ese país. Los parlamentarios chilenos relevaron el valor del encuentro como un paso concreto para fortalecer los vínculos institucionales y la cooperación interparlamentaria en materias de interés común.
DIÁLOGO REACTIVADO
La comisión chilena llegó a Bolivia en una misión calificada como histórica por sus propios integrantes. El último antecedente de una visita oficial de este tipo se registraba hace 18 años, lo que otorga un simbolismo especial a la agenda desarrollada durante la jornada.
En las distintas audiencias, los senadores plantearon la necesidad de traducir el nuevo ambiente político en resultados tangibles. La declaración pública más relevante provino de Ossandón, quien sostuvo que ambos países enfrentan una oportunidad para construir una relación distinta, con problemas concretos que afectan a los ciudadanos y que pueden resolverse mediante el trabajo conjunto.
El senador enfatizó que el objetivo de mediano plazo es volver a contar con relaciones diplomáticas formales entre Chile y Bolivia. “Fue una reunión de cerca de 40 minutos, muy fructífera. Planteamos que hoy existe un nuevo ambiente de cariño y acercamiento entre Chile y Bolivia, y que tenemos que trabajar para que en el futuro podamos volver a tener relaciones diplomáticas formales”, señaló Ossandón tras el encuentro con las autoridades bolivianas.
AGENDA DE SEGURIDAD
Uno de los ejes centrales de la visita fue la cooperación en materia de seguridad. En la reunión sostenida con el presidente Rodrigo Paz y con el ministro Marco Oviedo se abordó el caso conocido como “narcomaderas”, que estalló en junio después de que autoridades chilenas detectaran en los puertos de Arica, Valparaíso y San Antonio más de mil toneladas de madera proveniente de Bolivia impregnada con sustancias ilícitas.
El procedimiento permitió establecer una modalidad sofisticada usada por organizaciones criminales para ocultar droga en productos forestales con destino a mercados internacionales. Para Ossandón, el caso evidencia la dimensión transnacional del problema, que no solo involucra narcotráfico y crimen organizado, sino que además causa un daño relevante a la industria maderera legal.
“Este es un problema que tenemos que solucionar en la práctica y trabajando juntos, porque no solamente estamos hablando de narcotráfico y crimen organizado transnacional, sino también de una situación que termina provocando un tremendo daño a la industria maderera”, afirmó el presidente de la comisión del Senado chileno.
Vehículos robados en Chile que ingresan ilegalmente a Bolivia también estuvieron en la agenda. La delegación chilena conoció los avances legislativos que desarrolla ese país para enfrentar la internación de los denominados “autos chutos”, fenómeno que afecta la seguridad en ambas zonas fronterizas.
MIGRACIÓN Y TRABAJO AGRÍCOLA
Otro punto relevante fue la situación migratoria. Los parlamentarios chilenos plantearon la necesidad de avanzar en mecanismos que permitan formalizar la situación de los trabajadores agrícolas bolivianos que se desempeñan en Chile. Se trata de una materia que involucra directamente los derechos laborales de miles de personas y que requiere coordinación normativa entre ambos Estados.
La delegación chilena también fue recibida luego por la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado boliviano, encuentro que Ossandón calificó como histórico y que, según dijo, permitirá establecer un trabajo conjunto para avanzar en los distintos asuntos pendientes entre los dos países.
PROYECCIÓN DE CONFIANZA
El mensaje final de la misión parlamentaria apuntó a la consolidación de un clima de confianza. Ossandón concluyó que el nuevo escenario bilateral debe expresarse en políticas públicas coordinadas y en avances concretos en las materias que hoy afectan a los ciudadanos de ambos lados de la frontera.
“Tenemos una oportunidad para construir una relación distinta con Bolivia. Hay problemas concretos que afectan a nuestros ciudadanos y que podemos solucionar trabajando juntos. Este nuevo clima tiene que traducirse en resultados y en una relación de mayor confianza entre nuestros países”, concluyó.
La visita de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado de Chile se inscribe así en un esfuerzo diplomático parlamentario por normalizar gradualmente el vínculo bilateral, priorizando la cooperación en seguridad y migración como ejes de una agenda pragmática y de resultados.
Fuente: Senado de Chile
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.








