El biministro del Interior y de la Secretaría General de Gobierno (Segegob), Claudio Alvarado, asumió el control de la negociación política de la megarreforma tributaria luego de que un incidente con una indicación del Ministerio de Hacienda generara una crisis de confianza con los senadores del PPD, complicando las horas finales del proyecto en el Congreso.
El conflicto estalló el viernes pasado durante la discusión en particular del proyecto en la Comisión de Hacienda del Senado. El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, había ingresado una indicación que rebajaba el impuesto corporativo de 23% a 22%, modificación que los parlamentarios del PPD aseguraron no formar parte de los acuerdos previos y que los llevó a amenazar con retirar su respaldo a la iniciativa.
En ese momento, y a pesar de que en la comisión se encontraba el ministro de la Segpres, José García Ruminot, fue Alvarado quien intervino directamente. Instruyó a Quiroz retirar la indicación para restaurar las condiciones pactadas con el PPD, reconociendo el malestar generado.
El propio Alvarado confirmó los hechos en una entrevista con La Tercera el domingo. Señaló que, en aras del buen entendimiento del compromiso asumido, le solicitó expresamente al ministro de Hacienda retirar la rebaja al 22% y que, con esa acción, los términos de la conversación con el PPD se mantenían inalterados. También admitió que no existía escenario para un entendimiento global con la oposición.
EL ACUERDO COLAPSADO
El episodio se produce en la recta final del trámite legislativo de una de las iniciativas más emblemáticas de la administración del Presidente José Antonio Kast. Esta semana, la megarreforma enfrenta su último paso por la comisión de Hacienda antes de ser despachada a la Sala del Senado.
Aunque en La Moneda reconocen contar con los votos necesarios para aprobar el proyecto, se buscaba un acuerdo con un sector de la oposición para obtener un respaldo más amplio. Con ese objetivo, se abrió una negociación con los senadores del PPD Ricardo Celis, Pedro Araya y Loreto Carvajal, facilitada por la presidenta del Senado, Paulina Núñez.
El entendimiento alcanzado a mitad de semana contemplaba el apoyo de esos parlamentarios al nuevo régimen de invariabilidad tributaria, uno de los pilares de la reforma, a cambio de establecer una sobretasa de 1,5% para las empresas que se acogieran a ese mecanismo.
Sin embargo, el acuerdo colapsó cuando Hacienda ingresó la indicación que rebajaba el impuesto de primera categoría a 22%. Los senadores señalaron que nunca conocieron esa modificación y que alteraba las bases del apoyo comprometido.
LA RECOMPOSICIÓN DE CONFIANZAS
Tras la instrucción de Alvarado, Quiroz retiró la indicación y repuso la tasa de 23%. No obstante, el gesto no fue suficiente. Los senadores del PPD insistieron en que la modificación había quebrado las confianzas y comenzaron a transmitir que el acuerdo de mitad de semana estaba caído, pese a la restitución de las condiciones originales.
El incidente también generó tensiones dentro de la propia oposición. El entendimiento con el gobierno provocó reparos en otros partidos de izquierda y en la recién asumida directiva del PPD encabezada por el diputado Raúl Soto.
El costo político para el ministro Quiroz fue inmediato. En La Moneda hubo molestia por la forma en que se manejó la modificación, ya que proyectó la imagen de un Ejecutivo poco serio que no respetaba los términos de un acuerdo alcanzado apenas días antes. Esa fue una de las razones que explican la intervención de Alvarado, quien debió corregir rápidamente la señal y recomponer la confianza.
Desde esa tarde, el gobierno comenzó a transmitir a los senadores del PPD que el interlocutor válido para la recta final de la negociación pasó a ser Claudio Alvarado. Durante el fin de semana, Alvarado mantuvo contacto con el senador Pedro Araya, y en La Moneda se evaluaba concretar una reunión entre el biministro y la bancada del PPD para este lunes, aunque la cita no estaba confirmada al cierre de esta edición.
NUEVAS EXIGENCIAS
El traspié del viernes cambió las condiciones de la negociación. Los parlamentarios del PPD sostienen que el acuerdo dejó de existir y que cualquier acercamiento debe construirse desde cero, abriendo espacio para nuevas demandas. En ese escenario, ya pusieron sobre la mesa una nueva exigencia: rebajar el impuesto específico a los combustibles.
En Palacio confían en que el episodio pueda quedar atrás. Tras asistir a la misa por el fallecimiento del exministro del Interior Enrique Krauss, Alvarado aseguró a La Tercera que el malentendido ya está subsanado por parte del gobierno al retirarse la indicación. Afirmó que los términos pactados respecto a la invariabilidad tributaria se mantendrán intactos en la discusión en la comisión y en la sala. Expresó su expectativa de que, con las conversaciones en curso, se pueda reencontrar la voluntad de apoyar la reforma de reconstrucción.
Consultado por la eventual reunión con los senadores del PPD, el biministro evitó confirmar la cita pero manifestó su anhelo y esperanza de que, dado que el escenario ha vuelto al estado original, el PPD pueda acompañar al gobierno en la aprobación de la iniciativa.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
