Cencosud, Latam y Enel Américas reactivan sus programas de recompra de acciones en un contexto de baja valorización bursátil y abundante caja, una estrategia que las administraciones utilizan para señalar al mercado que sus títulos están subvalorados y que la compra de papeles propios resulta más atractiva que otras alternativas de inversión.
Las tres compañías, todas integrantes del Ipsa, han anunciado o aprobado durante 2025 la adquisición de acciones de propia emisión, repitiendo operaciones realizadas durante el mismo año. Cencosud aprobó en junta de accionistas un nuevo proceso por hasta el 5% de sus títulos, mientras que Latam comunicó a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) la citación a una junta extraordinaria para votar un programa similar, también limitado al 5% del capital emitido. Enel Américas, por su parte, someterá a votación de su junta del próximo 23 de julio una propuesta de recompra por hasta el 5% de sus acciones, después de que en septiembre de 2025 adquiriera el 4% de sus títulos por unos US$467 millones.
RAZONES DETRÁS DE LAS RECOMPRAS
La principal motivación declarada por las empresas es la subvaloración bursátil. En el caso de Cencosud, el plan se enmarca en un contexto de valorizaciones bajas y una visión positiva del mercado respecto de su potencial de revalorización. La compañía ya había cerrado a fines de junio de 2025 un proceso de recompra por hasta 42.088.051 títulos, equivalentes al 1,5% de sus acciones, a un precio de $3.200 por papel.
Latam, por su parte, concretó durante 2025 dos programas de recompra por el 5% de sus títulos, desembolsando US$585 millones en total. La aerolínea registró a marzo de este año una de las mayores cajas del Ipsa, con US$2.068 millones en efectivo y equivalentes, superada solo por Copec (US$2.407 millones) y seguida por Bicecorp (US$1.805 millones) y Enel Américas (US$1.574 millones). Cencosud mantiene una caja de US$476,8 millones.
Rodrigo Godoy, gerente de Research de Renta Variable de Credicorp Capital, explicó que las recompras de acciones son un mecanismo muy utilizado en mercados desarrollados, particularmente en Estados Unidos, como forma de distribuir capital y señalar al mercado que las acciones transan con valorizaciones que las convierten en un buen negocio. Agregó que las empresas cuyas acciones transan con descuentos, poseen buen nivel de caja o acceso a financiamiento barato y no están en procesos intensivos de inversión en Capex, debieran ser aquellas que puedan optar por este tipo de acciones corporativas en el futuro.
No obstante, Godoy advirtió que en algunos casos las recompras podrían señalar falta de oportunidades de crecimiento. Si la economía se reactiva y surgen iniciativas proinversión, entonces podría no ser la mejor fuente de utilización de excedentes de caja, salvo que estos superen los umbrales que hagan eficiente el uso del capital.
Guillermo Araya, gerente de estudios de Renta4, coincidió en que ambas empresas son fuertes generadoras de flujos de caja y actualmente financian proyectos de inversión importantes, por lo que la recompra se realiza con cargo a excedentes. A su juicio, las administraciones están dando una señal clara al mercado: las acciones están a un precio relativamente bajo, por lo que comprar barato es un buen negocio.
IMPACTO PARA LOS ACCIONISTAS
Jorge Tolosa, operador de renta variable de Vector Capital, señaló que ambas administraciones apuntan a una valorización de la compañía, ya que les resulta más rentable y atractivo comprar papeles de propia emisión que invertir los recursos en un destino alternativo. En el caso de Latam, manifestó que el anuncio implica la recompra de entre 28 y 29 mil millones de acciones, las que probablemente serán posteriormente rebajadas del capital accionario, incrementando la utilidad por acción.
Araya profundizó que posrecompra existen dos opciones: vender más caro y obtener una utilidad para la empresa, o cancelar las acciones, lo que reduce las acciones en circulación y beneficia a los accionistas. Explicó que si la base accionaria se reduce en un 5%, la utilidad de la compañía se distribuye en una base menor de acciones, produciendo una mejora en la Utilidad por Acción (UPA).
La tendencia no es nueva. En abril de este año, Concha y Toro concretó la adquisición de 29.310.000 acciones de propia emisión, equivalentes al 3,93% de la propiedad, en el marco del programa anunciado a mediados de marzo de 2025.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
