En medio de las tensiones que rodean la tramitación de la megarreforma de reconstrucción, el presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, lanzó una advertencia directa a los senadores del PPD: la votación del próximo miércoles en la Sala del Senado podría deparar sorpresas y el destino de la fórmula negociada depende de su respaldo. Durante el Consejo General de su colectividad, con la presencia del Presidente José Antonio Kast, Squella afirmó que existen conversaciones que anticipan un resultado más favorable de lo esperado, pese al clima de desconfianza generado por la discusión sobre la invariabilidad tributaria.
«En virtud de las conversaciones que hemos logrado sostener, creo que el miércoles, en la votación en la sala del Senado, podría haber más de una sorpresa de que la votación sea incluso más soleada de lo que fue la votación final», señaló el dirigente republicano, en un tono optimista que contrasta con la acusación de «traición a la buena fe» que el PPD ha esgrimido en contra de los republicanos durante el debate.
Squella reconoció las presiones internas que enfrentan los parlamentarios del PPD dentro de la oposición, pero hizo un llamado a pensar en el interés nacional. «Yo los invitaría a ellos, que confío en ellos, a que piensen en Chile. El proyecto va a ser igual, y los votos para esa medida están», sostuvo, agregando que un buen liderazgo implica resistir presiones y mantener las convicciones alcanzadas en las negociaciones.
Según el dirigente, la fórmula negociada incorporaba gradualidad y distinciones respecto de montos y años, elementos que habrían llevado a los senadores del PPD a convencerse de que es una medida positiva para la generación de empleo. «Habían llegado a la convicción de que eso es bueno para generar empleo. Eso no ha cambiado», afirmó Squella, quien además advirtió que si el PPD no mantiene su respaldo, se corre el riesgo de volver a la propuesta original del Ejecutivo, que no contenía esas atenuantes.
«Sería lamentable, quizás, para algunos que no están en esta conversación y negociación, que tengamos que volver a la idea original, donde no había esa gradualidad, no había la distinción de los montos, de los años», señaló, en un mensaje que busca presionar a los parlamentarios del PPD para que no cedan a las presiones internas de la oposición.
En paralelo, Squella defendió la tramitación del proyecto de reconstrucción, calificándola de compleja debido a la actitud de sectores de la oposición que, según dijo, no quieren que las medidas avancen. «Hay en la oposición quienes no quieren que estas medidas que son buenas para Chile salgan», sostuvo, sin especificar a qué sectores se refería.
El proyecto de reconstrucción ha generado un intenso debate político, con el Partido Republicano como uno de sus principales impulsores y el PPD en una posición clave para definir si la reforma se aprueba con la gradualidad acordada o se retorna a la versión original más restrictiva. La votación del miércoles en el Senado se perfila como un momento decisivo para la iniciativa y para las alianzas en el Congreso.
Squella confía en que los senadores del PPD mantendrán la disposición manifestada durante las conversaciones, a pesar de las tensiones. «Siempre han estado contribuyendo en el debate en las comisiones, buscando, más que boicoteando, todo lo contrario», afirmó, en un intento de reforzar el diálogo.
El desenlace de esta votación no solo definirá el futuro de la megarreforma, sino que también pondrá a prueba la capacidad de los partidos de la oposición para sostener acuerdos en medio de las presiones internas. La advertencia de Squella deja claro que el próximo miércoles el Senado podría ser el escenario de una sorpresa política de consideración.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
