
El proyecto de patentes mineras que los ministerios de Hacienda y Minería ingresaron al Congreso en mayo continúa generando ruido en el sector. El presidente de la Sociedad Nacional de Minería (Sonami), Jorge Riesco, sostiene que la iniciativa se tramitó sin una discusión real y advierte que su diseño puede abrir espacios de arbitrariedad administrativa y, con ello, de corrupción.
La propuesta fija un valor anual por hectárea de 0,4 UTM para los propietarios que no presenten trabajos en la propiedad, y de 0,1 UTM para quienes sí lo hagan. El objetivo declarado es que los territorios sean efectivamente trabajados.
LA CRÍTICA DE SONAMI
Riesco reconoce que el gobierno ha cumplido con su compromiso de arreglar algunos problemas de esta legislación durante los primeros meses de administración. «Eso lo han cumplido. Lo reconocemos», señala. Pero plantea que la vía correcta era regresar al sistema anterior de pago de patentes y analizar en detalle si la inactividad de algunas concesiones es hoy el tema central. «Si ese es un tema central, hay que abordarlo con las herramientas y los instrumentos adecuados. Esto de la patente pareciera que no es el instrumento», afirma.
El dirigente describe el mecanismo vigente. Para no pagar la patente alta o recargada, el titular debe pedir una rebaja al Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin). El servicio puede otorgarla o no, porque se necesita una resolución para cada caso. Son miles las solicitudes que se presentan. «Es muy fácil que ocurra en el tiempo caer en la corrupción, porque cuando hay arbitrariedad administrativa hay un espacio enorme para la corrupción», advierte.
QUIÉNES GANAN Y QUIÉNES PIERDEN
Frente al argumento de que un cobro más alto dinamiza el territorio y multiplica las oportunidades de encontrar minerales de interés, Riesco pide observar a quién afecta. Sostiene que el mecanismo se ha defendido como si hiciera circular la propiedad desde quien la acapara hacia alguien que la trabajará, efecto que, a su juicio, no se ha producido ni es probable que ocurra. «Estamos viendo que afecta principalmente a pequeños tenedores de propiedad minera que tienen menos recursos para el amparo y favorece a los que tienen más recursos, tienen más espaldas y tienen por lo tanto más respaldo para especular con la propiedad», afirma.
Consultado por si se beneficia a las grandes empresas con espaldas financieras, responde que teóricamente sí, aunque matiza: en los procesos de remate las grandes compañías tampoco han concurrido en masa y la propiedad, antes que rematarse, ha quedado disponible o no se ha adjudicado a nadie. Cuestiona, de paso, la lógica del ceteris paribus con que, dice, los economistas asignan virtudes a ciertos instrumentos.
CODELCO, ENAMI Y LAS ALIANZAS
Sobre Codelco, principal dueño de superficies de explotación, Riesco señala que a cualquier compañía le interesa rentabilizar sus activos, y que a Enami le ocurre lo mismo. La Empresa Nacional de Minería tendría cerca de 300 mil hectáreas de propiedad minera inactiva, cifra que califica de brutalidad. Con la patente, mantener la propiedad sin contar con la resolución del Sernageomin cuesta cuatro veces más.
Su propuesta es multiplicar las alianzas y concentrar el tiempo en cómo poner en valor aquello que no se podrá explotar directamente en las condiciones actuales, en lugar de discutir de qué debería desprenderse Codelco. Menciona como referencia los ejemplos de asociaciones que permiten que el sector privado participe junto a la estatal en distintos proyectos.
LITIO Y MERCADO DE CAPITALES
Respecto del litio, el dirigente evalúa como lento el avance de la administración, aunque reconoce que llevan pocos meses. Si Contraloría aprueba el reingreso de los trámites de CEOL, dice, quedará un camino trazado que funciona y que podrá repetirse donde existan oportunidades de desarrollar proyectos y cumplir las condiciones.
Valora además que el ministro de Economía y Minería, Daniel Mas, y el propio gobierno hayan propuesto en el proyecto de mercado de capitales mecanismos de incentivo al financiamiento de exploraciones y capital de riesgo, que a su juicio resultarán más eficientes que mantenerse en la discusión de las patentes.
La idea de una bolsa junior para impulsar la exploración minera le parece interesante y homologa facilidades que existen en otros países. Ve dos efectos: que compañías puedan establecerse en Chile con un régimen tributario para la exploración similar, sin pilotear todo desde firmas extranjeras, y una fuente de incentivo al ahorro privado nacional. En Chile, apunta, no se financia la exploración pese a todo lo que hay, mientras el público destina recursos a apuestas deportivas por internet. Si ese dinero se orientara a bienes productivos como la minería, concluye, existiría un sistema de financiamiento relevante para proyectos pequeños y medianos que hoy no tienen.
Riesco resume su postura sobre el trámite de las patentes: la discusión se planteó mal desde el principio y, siendo más precisos, se evitó toda discusión. «Entre gallo y medianoche se nos pasó gato por liebre», sentencia.
Fuente: Pulso, La Tercera
Documento original: https://www.latercera.com/pulso/noticia/presidente-de-la-sonami-por-proyecto-de-patentes-mineras-entre-gallos-y-medianoche-se-nos-paso-gato-por-liebre/
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.








