El gobierno sufrió un inesperado revés en el Senado al verse obligado a postergar la votación del proyecto de Reconstrucción Nacional, luego de constatar que no reunía los votos necesarios para aprobar el informe de la comisión mixta que resolvía el punto pendiente de la iniciativa. La situación se produjo este miércoles en la Sala, cuando el oficialismo reconoció que carecía de los 26 sufragios requeridos para despachar la reforma, lo que llevó a la aplicación del mecanismo reglamentario de segunda discusión.
El incidente ocurrió luego de que la Cámara de Diputados aprobara el texto durante la tarde con 80 votos a favor, 48 en contra y tres abstenciones, anticipando un trámite expedito en la Cámara Alta. Sin embargo, el panorama cambió al llegar al Senado, donde la falta de apoyos obligó al Ejecutivo a retirar la urgencia legislativa de la iniciativa, requisito indispensable para postergar la votación.
El senador Javier Macaya (UDI) solicitó aplicar el mecanismo de segunda discusión, petición que fue acogida por la presidenta accidental de la corporación, Paulina Núñez (RN), quien dio por terminada la discusión del proyecto. El ministro del Interior, Claudio Alvarado, explicó posteriormente que la postergación se debió a la ausencia de un senador por razones personales impostergables.
EL MECANISMO DE COMPENSACIÓN MUNICIPAL
El artículo que permanecía pendiente se refería al mecanismo de compensación para las municipalidades por la exención del pago de contribuciones a la primera vivienda de los adultos mayores. La propuesta de la comisión mixta establecía que la Tesorería General de la República transfiriera a los municipios los recursos equivalentes a la menor recaudación generada por esa medida.
Pese a que el Ejecutivo confiaba en que el informe sería aprobado sin contratiempos, la advertencia más clara surgió durante el debate cuando el senador Gustavo Sanhueza (UDI), cuyo voto era considerado favorable por el gobierno, anunció su rechazo. Sanhueza estimó insuficiente la fórmula propuesta para fortalecer las finanzas municipales y cuestionó la dependencia de los municipios de la administración de un solo alcalde.
LA AUSENCIA DE VOTOS
La decisión de Sanhueza complicó definitivamente las opciones del Ejecutivo, que además enfrentaba la ausencia del senador Enrique Van Rysselberghe (UDI), quien viajó a la Región del Biobío por motivos personales. Van Rysselberghe explicó en un comunicado que había ingresado un pareo formal con la senadora Cicardini (PS) para toda la sesión, y reconoció que se generó una descoordinación con su bancada ante la citación a último minuto.
A lo anterior se sumaron las dudas que mantenían los senadores Rojo Edwards (Ind.-RN) y Matías Walker (Ind.) sobre aprobar la norma. Walker señaló que no votarían la ley de reconstrucción en su trámite final mientras no se garantizaran los recursos para la reconstrucción de la región de Coquimbo. Además, indicó que el ministro del Interior necesitaba días para evaluar el costo de la reposición de infraestructura, y que esos días los tendría porque la votación se realizaría después de la semana regional.
La incertidumbre se extendió a la bancada libertaria cuando la senadora Vanessa Kaiser abandonó la Sala, pero luego se aclaró que mantenía su respaldo al informe y que solo se dirigió a su oficina una vez que era evidente que la votación no se realizaría.
CRÍTICAS DESDE LA OPOSICIÓN
Con el escenario ya instalado, parlamentarios de oposición cuestionaron que el Ejecutivo mantuviera abierta la sesión cuando el desenlace era evidente. El senador Juan Luis Castro (PS) criticó que el gobierno se precipitara a tramitar la reforma en medio de la emergencia provocada por el sistema frontal, y afirmó que la ciudadanía merecía respeto. A su juicio, más que pedir segunda discusión, lo procedente era votar para que la ciudadanía conociera el epílogo de la iniciativa.
El senador Iván Flores (DC) señaló que la mesa esperaba la llegada de más senadores oficialistas porque no tenían los 26 votos necesarios, y preguntó hasta qué hora los tendrían esperando. La presidenta del PS, Paulina Vodanovic, afirmó que el gobierno dilató una realidad evidente: ni siquiera la derecha estaba conforme con la propuesta de financiamiento a los municipios.
EL ROL DE LA SEGPRES
Los cuestionamientos también apuntaron al ministro de la Secretaría General de la Presidencia (Segpres), José García Ruminot, encargado de coordinar la tramitación de la agenda legislativa. Para varios parlamentarios, el traspié evidenció una deficiente gestión política en una de las funciones clave de la cartera: asegurar los apoyos necesarios antes de llevar un proyecto a votación.
El diputado Marcos Ilabaca (PS) calificó lo sucedido como uno de los capítulos más dramáticos, señalando que la Segpres ha cometido error tras error y que suspender algo que ellos mismos impulsaban fue un bochorno. El senador Iván Flores agregó que no fue un error de cálculo, sino un exceso de confianza, y que ni siquiera fueron capaces de percibir que su propia gente estaba molesta.
El proyecto de Reconstrucción Nacional deberá esperar una nueva sesión del Senado para su votación definitiva, mientras el gobierno busca recomponer los apoyos perdidos y enfrentar las críticas por la gestión legislativa de una iniciativa que busca responder a las necesidades de las zonas afectadas por emergencias.
Fuente: EMOL
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
