
El proyecto de reforma al mercado de capitales que el Ejecutivo ingresó la semana pasada al Congreso mantuvo intacta la Tasa Máxima Convencional para los préstamos de consumo, el punto que había concentrado las versiones previas sobre un eventual aumento. Sin embargo, la iniciativa sí decidió mover el techo en otro flanco: excluyó del cálculo de la TMC a tres tipos de operaciones consideradas sofisticadas o de gran tamaño, un giro que las administradoras generales de fondos y la banca miran con atención.
LA EXCLUSIÓN QUE ABRE EL NICHO
El mensaje presidencial del proyecto sostiene que la aplicación indiferenciada de la TMC alcanza hoy a operaciones entre partes que no requieren de una protección especial. Menciona tres casos: los títulos de deuda regulados en los Títulos XVI, XVII y XXIV de la Ley N°18.045 inscritos en el Registro de Valores o en el Registro de Valores Extranjeros, como los títulos de corto y largo plazo; las operaciones con deudores que tienen la calidad de inversionista calificado conforme al artículo 4° bis de la Ley N°18.045, donde entran los family office; y los créditos por montos superiores a UF 10.000, equivalentes a unos $409 millones.
Para el Ejecutivo, aplicar en esos tres casos un techo pensado para el deudor retail introduce una rigidez que no condice con la capacidad de negociación ni de evaluación de riesgo de las partes involucradas, según plantea el propio mensaje.
Por eso, el proyecto excluye del cálculo de la Tasa Máxima Convencional a esas tres categorías de operaciones. Con ello, según el texto, se libera de una restricción innecesaria a las operaciones entre partes sofisticadas o de gran tamaño, sin alterar la protección que la TMC continúa entregando a los deudores minoristas y a los créditos de consumo e hipotecario que constituyen su ámbito natural.
EL ATRACTIVO PARA LAS AGF
En la industria de la administración de fondos valoran la iniciativa, sobre todo porque les permitiría concurrir al financiamiento mediante crédito privado a un segmento de empresas al que no han podido llegar.
Hoy la TMC se divide en una serie de tramos según moneda no reajustable o UF y según plazos. El mayor tramo para operaciones en pesos de 90 días o más comprende créditos desde UF5.000, es decir unos $204 millones, con una tasa máxima de 6,64% anual. Con la modificación, los créditos de más de $409 millones quedarían sin TMC, justamente el espacio donde las AGF del segmento de activos alternativos ven un nicho.
Los alternativos son el tipo de activo que más ha crecido en los últimos años. De acuerdo con datos de Acafi, al primer trimestre de este año los fondos de inversión públicos alcanzaron los US$45.239 millones. De esa cifra, los activos alternativos sumaron US$29.786 millones, equivalentes al 66% del total. Dentro de la categoría, los fondos inmobiliarios llegaron a US$8.580 millones; el capital privado, donde se agrupan los préstamos directos de los fondos, a US$7.807 millones; y la deuda privada, a US$7.019 millones.
Desde una de las grandes AGF del país señalan que liberar la TMC para esos créditos abriría la puerta a financiar a empresas con ventas de entre US$10 millones y US$50 millones, e incluso hasta US$100 millones, que atraviesan problemas pero cuentan con colaterales y que por su nivel de riesgo quedan fuera del mercado del crédito.
En otro gestor de activos apuntan a que compañías con buenos colaterales, controladas por familias de gran patrimonio, se vieron impedidas de recurrir al financiamiento durante la pandemia porque la TMC vigente no permitía cubrir el riesgo, algo que la reforma liberaría.
LA MIRADA DE LA BANCA
La eliminación de la tasa máxima para los créditos sobre UF10.000 también resultaría atractiva para algunos bancos.
Una fuente de la banca sostiene que las empresas más grandes, con ventas superiores a UF500.000, unos $20.500 millones, no se verán afectadas, porque sus riesgos son conocidos y también su solvencia, pero advierte que hacia abajo puede haber un impacto en compañías de menor tamaño. A eso suma un argumento de eficiencia: el costo administrativo de un préstamo de $1.000 es similar al de uno de $1.000.000, por lo que habría que cobrar más para un mismo spread. Como se puede cobrar más, más empresas entran a ser elegibles, aunque a precios más altos, agrega el ejecutivo.
LA TRAMITACIÓN EN EL CONGRESO
Pese al interés que despierta, el mercado mantiene la cautela. El proyecto recién comenzó su tramitación en el Congreso la semana pasada y aún quedan aspectos por definir.
Un gestor de fondos de deuda privada resume ese ánimo: en principio la medida podría ser positiva para la deuda privada, pero como el proyecto recién entró en tramitación, resulta fundamental revisar lo que va a salir al final.
Fuente: Pulso, La Tercera
Documento original: https://www.latercera.com/pulso/noticia/mk4-el-segmento-de-empresas-que-miran-agf-y-bancos-ante-rebaja-diferenciada-de-la-tasa-maxima-convencional/
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.








