
Poder Judicial de Chile
La presidenta de la Corte Suprema, Gloria Ana Chevesich, encabezó una nueva ceremonia de juramento de abogadas y abogados en el Salón de Honor del máximo tribunal, en una jornada marcada por las conmemoraciones de Fiestas Patrias. Ante los nuevos profesionales, la máxima autoridad judicial llamó a ejercer con integridad y a poner el derecho al servicio de las personas y del fortalecimiento del Estado de Derecho. El mensaje combinó la reflexión institucional con ese llamado dirigido a quienes inician su ejercicio profesional.
LA CEREMONIA Y SU CONTEXTO
La actividad se desarrolló en el marco de las celebraciones patrias, un escenario que la titular del máximo tribunal aprovechó para vincular la tradición jurídica nacional con la realidad social del país. Durante su intervención, Chevesich abordó la identidad republicana, la historia institucional de Chile y la relación histórica entre el derecho y la comunidad.
La presidenta situó el juramento de los nuevos abogados y abogadas dentro de una continuidad histórica. Recordó que la independencia nacional exigió, desde sus primeros momentos, la construcción de un orden institucional y judicial propio, proceso en el que los juristas cumplieron un papel determinante. Esa responsabilidad, sostuvo, se proyecta hasta el presente.
DEL 1956 A LA SALA DE HONOR
Para introducir su reflexión, la presidenta tomó como punto de partida la evocación y las palabras que el poeta Pablo Neruda dedicó en 1956 al escritor criollista Mariano Latorre. A partir de esa referencia, destacó cómo las costumbres y las normas van forjando el alma comunitaria de un país, entrelazando lo cultural con lo jurídico.
En esa línea, la autoridad judicial describió la tarea que desde ahora recae sobre los recién juramentados. Según señaló, les corresponderá continuar, en circunstancias naturalmente muy distintas, la misma labor de quienes los precedieron. Y precisó el contenido de ese encargo con una fórmula que resume su enfoque: hacer que el derecho no sea una realidad distante de la vida de las personas, sino una herramienta al servicio de su dignidad, de la solución pacífica de los conflictos y de una convivencia fundada en reglas comunes.
EL PATRIOTISMO COTIDIANO
Uno de los pasajes centrales de la intervención fue la lectura que Chevesich hizo del patriotismo. La presidenta sostuvo que amar a un país no consiste solamente en emocionarse frente a sus símbolos, celebrar sus fiestas o reconocer como propias sus tradiciones.
También significa, dijo, cuidar aquello que hace posible la vida en común. En ese plano enumeró varias conductas concretas: preservar la confianza en las instituciones, respetar las reglas que la sociedad se ha dado, contribuir a que los conflictos puedan resolverse por medio de la razón y no de la fuerza, y comprender que detrás de cada caso existen personas que han confiado en que el derecho puede ofrecerles una respuesta.
Se trata de una definición que traslada el deber cívico desde el plano simbólico hacia el cuidado cotidiano de aquello que hace posible la vida en común, tal como lo planteó la propia presidenta en su intervención.
LA TAREA DE LOS NUEVOS JURISTAS
Antes de cerrar, la presidenta de la Corte Suprema extendió sus felicitaciones a las y los nuevos juristas y también a sus familias.
La máxima autoridad judicial formuló además un deseo respecto del ejercicio futuro de los recién incorporados: que la defensa y la promoción de los derechos de las personas y el fortalecimiento del Estado de Derecho se inspiren siempre en la construcción de una mejor patria para todas y todos.
La intervención de la presidenta Chevesich fijó así una pauta de carácter ético para la nueva etapa profesional que inician los juristas, con el resguardo del Estado de Derecho como eje central de su mensaje.
Fuente: Poder Judicial de Chile
Documento original: https://www.pjud.cl/prensa-y-comunicaciones/noticias-del-poder-judicial/148518
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.







