
La Subsecretaría de Seguridad Pública salió a apagar el incendio comunicacional que se encendió tras conocerse que el Plan Calles Sin Violencia aparecía sin asignaciones en el marco de la Ley de Presupuestos 2027. Mediante su cuenta en X, la repartición fue categórica: no hay recortes ni término del programa. Lo que existe, precisaron, es una reformulación que lo mantiene vigente bajo una nueva denominación, el Plan FOCO, conservando su financiamiento y su continuidad durante el próximo año.
La polémica se instaló luego de que se divulgara que la iniciativa impulsada durante la administración del expresidente Gabriel Boric quedaba sin partidas para el ejercicio siguiente. Para 2026, de acuerdo con un informe de la Dirección de Presupuestos (Dipres), al Plan Calles Sin Violencia se le había otorgado un presupuesto cercano a los $26.017 millones. La desaparición de esas cifras en el proyecto del año siguiente fue leída por diversos sectores como una señal de desmantelamiento, lectura que el Ejecutivo rechaza de plano.
ACLARACIÓN OFICIAL
Las autoridades de la Subsecretaría de Seguridad Pública fueron explícitas en su mensaje. Sostuvieron que el programa fue reformulado y que ahora se denomina Plan FOCO, «manteniendo su financiamiento y continuidad para 2027». Junto con ello, agregaron que se fortaleció su diseño y su medición, con el objetivo declarado de enfrentar con mayor eficacia los delitos violentos que preocupan a la ciudadanía.
El énfasis no es menor. Se trata de una iniciativa que estuvo en el centro de la política de seguridad de la administración anterior y que, por lo mismo, arrastra una fuerte carga simbólica. La decisión de conservarla bajo otra identidad permite al Gobierno ordenar el gasto en materia de seguridad sin asumir un costo político por la eventual desaparición de un plan conocido por la opinión pública.
OTROS PROGRAMAS REESTRUCTURADOS
Desde el Ejecutivo admitieron que el Plan Calles Sin Violencia no es el único programa que experimenta cambios. El Plan Calle Segura, impulsado en 2019, también será objeto de una reorganización. Las autoridades aclararon que no desaparece, sino que se reforma. Junto con la línea de Innovación y Transferencia de Capacidades, da origen al Sistema de Televigilancia, que financia cámaras y pórticos lectores de patentes, y al SITIA, descrito como un sistema de teleprotección con inteligencia artificial.
En paralelo, se crean dos nuevas líneas de trabajo: el Plan Escudo de Barrio, en apoyo a la Ley de Seguridad Municipal, y el Programa de Seguridad Rural. La distinción no es solo nominal. El respaldo a la Ley de Seguridad Municipal vincula directamente estas partidas con el rol que la normativa entrega a los municipios en materia de prevención y fiscalización, un eje que ha ganado terreno en el debate legislativo de los últimos años.
LAS CIFRAS DEL REORDENAMIENTO
El Gobierno entregó también los montos involucrados. Según la información oficial, las dos líneas reformuladas sumaban $7.436 millones, mientras que las cinco nuevas alcanzan los $8.946 millones, lo que representa un 20% más. Se trata de un dato relevante para quienes siguen el detalle de la ejecución presupuestaria en materia de seguridad pública, pues permite dimensionar si la reestructuración implica un aumento efectivo de recursos o una simple redistribución entre programas.
Para abogados y abogadas que litigan o asesoran en materias vinculadas a seguridad, orden público y gestión municipal, el cambio de nomenclatura tiene consecuencias prácticas. Los programas suelen definir sus propios reglamentos, convenios de transferencia y mecanismos de rendición de cuentas, de modo que una reformulación puede alterar los canales formales de postulación y de fiscalización de los recursos.
QUÉ OBSERVAR
El punto central del debate estará en la tramitación de la Ley de Presupuestos 2027, instancia donde las partidas asignadas a cada programa quedan finalmente fijadas. Es en ese trámite donde se podrá verificar si el Plan FOCO conserva el nivel de recursos que tuvo su antecesor y si las nuevas líneas cuentan con financiamiento efectivo, más allá del anuncio.
También será relevante observar cómo se articulan las nuevas iniciativas con el marco normativo vigente en seguridad municipal, especialmente en lo relativo a las competencias de los gobiernos locales y a la coordinación con las policías. La discusión presupuestaria, en este sentido, no es solo un ejercicio contable: define qué herramientas concretas tendrán las instituciones para intervenir en el territorio durante los próximos años.
Por ahora, la señal oficial es clara en un punto: el programa que nació como Calles Sin Violencia no desaparece del mapa, sino que cambia de nombre y de estructura para continuar operando.
Fuente: CNN Chile
Documento original: https://www.cnnchile.com/pais/gobierno-descarta-fin-del-plan-calles-sin-violencia-sera-reformulado-manteniendo-su-financiamiento-y-se-llamara-plan-foco/
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.













