
La exsubsecretaria de Salud Pública, Paula Daza, puso el acento en lo que viene después del fin de la alerta oncológica del Ministerio de Salud, cuya vigencia concluyó el pasado 30 de septiembre. A su juicio, la medida fue valiosa para enfrentar urgencias, pero no basta: el sistema necesita cambios estructurales para que los pacientes con cáncer sean diagnosticados y tratados a tiempo. La también directora ejecutiva del Centro de Políticas Públicas e Innovación en Salud de la Universidad del Desarrollo (UDD) planteó ese balance en diálogo con la primera edición de Radioanálisis.
BALANCE DE UNA HERRAMIENTA ACOTADA
Daza valoró la alerta oncológica como una herramienta para atender situaciones urgentes. Recordó que su objetivo era hacerse cargo de las personas que esperaban atención por el GES atrasado y subrayó que puso en evidencia una de las enfermedades con mayores listas de espera dentro de esa garantía. Sin embargo, enfatizó que este tipo de iniciativas debe entenderse como una respuesta acotada y no como una solución definitiva a las dificultades del sistema.
«La alerta oncológica fue una muy buena medida», sostuvo la exsubsecretaria. A partir de esa evaluación, insistió en que las alertas permiten al Ministerio de Salud enfrentar urgencias en un periodo determinado. «No son para quedarse permanentemente», agregó, y sostuvo que el siguiente paso deben ser los «cambios estructurales de largo plazo».
LECCIONES SANITARIAS Y POLÍTICAS
Al evaluar las lecciones de la alerta, Daza señaló que estos mecanismos permiten al Ministerio de Salud hacerse cargo de urgencias en un periodo acotado. Reconoció que existen dolores y desafíos, por lo que consideró importante contar con esas herramientas. Al mismo tiempo, reiteró que deben ser acompañadas por definiciones de largo plazo, como el fortalecimiento de la atención primaria.
DIAGNÓSTICO OPORTUNO
El foco, según Daza, debe estar en adelantar el diagnóstico y reducir los tiempos entre la detección de la enfermedad y el inicio del tratamiento. «Estamos muchas veces llegando tarde en el diagnóstico», advirtió. Añadió que también hay pacientes que se pierden en el camino y comienzan su tratamiento de forma tardía, lo que afecta las posibilidades de enfrentar la enfermedad.
La exsubsecretaria relevó la detección en etapas iniciales. «Si llegamos temprano, esos cánceres tienen probabilidades de sobrevida prácticamente 100%», afirmó. Por eso, planteó avanzar en una estrategia de diagnóstico precoz y oportuno, junto con el acompañamiento de los pacientes para que accedan lo antes posible al tratamiento. En su balance, dijo que existe evidencia de que «estamos llegando tarde en muchos de los cánceres».
ATENCIÓN PRIMARIA Y MAMOGRAFÍAS
Uno de los nudos que identificó es la atención primaria. Daza la consideró relevante y destacó su importancia en el país, pero afirmó que «claramente tiene muchas limitaciones». Un ejemplo que mencionó es el de las mamografías: muchas personas terminan haciéndose ese examen en el hospital, pese a las limitaciones de la atención primaria para resolver ese tipo de diagnóstico.
Para la directora del centro de la UDD, fortalecer la atención primaria exige contar con tecnología, recursos y profesionales que permitan hacer antes el diagnóstico. Ese refuerzo, sostuvo, es clave para evitar que los pacientes deban acudir directamente a los hospitales y para mejorar la oportunidad de las prestaciones. La alerta oncológica, en su opinión, dejó lecciones sobre cómo abordar urgencias, pero también sobre la necesidad de resolver brechas más permanentes.
GES Y LISTAS DE ESPERA
Daza también se refirió al papel de las Garantías Explícitas en Salud (GES) para asegurar tiempos de atención y financiamiento. No obstante, advirtió que ampliar las coberturas exige recursos y capacidad de respuesta del sistema. En ese contexto, contrastó la magnitud de las listas de espera: mientras las patologías GES pendientes de atención rondan las 80 mil, las no GES se acercan a los 3 millones.
Esa diferencia, según su análisis, refuerza la necesidad de una estrategia de largo plazo que no dependa solo de medidas de emergencia. La exsubsecretaria sostuvo que el sistema debe hacerse cargo de quienes hoy están cursando un cáncer y, al mismo tiempo, prepararse para diagnosticar antes. «Lo que se requiere ahora son esos cambios estructurales», remarcó.
En nuestra lectura, el balance de Daza deja una advertencia útil para el debate sanitario: una alerta puede ordenar la urgencia, pero no reemplaza la discusión sobre capacidad diagnóstica y atención primaria. Parece razonable, entonces, que la discusión pública se detenga en cómo sostener esas mejoras en el tiempo, sin confundir una herramienta acotada con la solución completa.
Fuente: radio.uchile.cl
Documento original: https://radio.uchile.cl/2026/10/29/paula-daza-tras-el-fin-de-la-alerta-oncologica-lo-que-se-requiere-ahora-son-cambios-estructurales/
Nota del Editor: Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.








