La constructora española San José dio el primer paso formal para levantar la nueva cárcel de Copiapó, una megainfraestructura penitenciaria que demandará una inversión de 308 millones de dólares y que se emplazará en pleno Desierto de Atacama. La empresa, controlada por el empresario gallego Jacinto Rey, presentó el martes 18 de agosto una Declaración de Impacto Ambiental ante el Servicio de Evaluación Ambiental para el futuro recinto denominado El Arenal.
La iniciativa contempla una superficie construida de 76.575 metros cuadrados sobre un terreno fiscal de 89,4 hectáreas. El diseño original considera una población penal de 2.160 reclusos distribuidos en 15 módulos, además de espacio para 600 funcionarios y una capacidad de atención para 3.160 visitas.
ANTECEDENTES DEL PROYECTO
Constructora San José se adjudicó en octubre del año pasado la construcción, gestión y operación del establecimiento penitenciario. El proyecto incluye instalaciones complementarias como un sistema de tratamiento de aguas servidas con capacidad estimada de 5.964 habitantes, además de obras de urbanización y vialidad interna dimensionadas para atender tanto a la población penal como al personal de la concesionaria y a las visitas.
Según explicó la propia empresa en su presentación, la obra consiste principalmente en la construcción del establecimiento penitenciario completo con todas sus instalaciones y equipamientos, cercos y perímetro de seguridad del área de concesión, limpieza, escarpe y movimientos de tierras. También considera obras exteriores como la vialidad de acceso al área de concesión, sistemas de drenaje para evacuación de aguas lluvias e iluminación pública exterior para seguridad.
MARCO LEGAL Y PLAZOS
El proyecto se enmarca en el Decreto N°20 del 2026 del Ministerio de Justicia, por lo que le resulta aplicable la Ley N°21.783 de 2025, impulsada por el gobierno anterior. Esta normativa exime de ciertos trámites y reduce los plazos para sacar adelante de manera más acelerada los recintos carcelarios.
En caso de obtener una Resolución de Calificación Ambiental favorable, las obras de construcción se extenderían por aproximadamente 48 meses. El inicio está proyectado para el primer semestre de 2027 y la finalización para el primer semestre de 2031.
La concesión propiamente tal tendrá una vigencia de 20 años una vez que el recinto esté edificado. Ese período incluye la conservación y operación del complejo, así como la prestación de servicios como alimentación, salud, lavandería y apoyo a la reinserción social de los reclusos.
GESTIÓN DE LA CONCESIONARIA
Con este proyecto, la empresa española San José pasará a gestionar dos cárceles concesionadas en Chile. Actualmente ya opera el establecimiento penitenciario La Laguna de Talca, en la Región del Maule, que comenzó a funcionar en enero de 2025. Ese recinto cuenta con 63.570 metros cuadrados de superficie y capacidad para 2.320 presos distribuidos en 14 módulos.
La semana pasada, precisamente en esa cárcel de Talca, se realizó un mediático traslado de presos desde Santiago y otras ciudades.
El avance del proyecto dependerá ahora de la evaluación ambiental que realice el SEA y de la posterior emisión de la Resolución de Calificación Ambiental. Con esa autorización en mano, la concesionaria podrá dar inicio a las faenas constructivas en la fecha prevista.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
