
La Comisión de Trabajo de la Cámara de Diputados continúa reuniendo opiniones de especialistas y actores sociales en torno a la iniciativa que busca instaurar un régimen especial de jornada laboral para el sector turismo y actividades conexas. El proyecto, impulsado por el Ejecutivo, propone ampliar el período de referencia para la distribución de las horas de trabajo y así entregar mayores herramientas de flexibilidad a una industria que, según el subsecretario de Trabajo, Gustavo Rosende, requiere certezas para abordar muchas actividades que hoy están bajo el alero de la informalidad.
Durante la más reciente ronda de audiencias públicas, los invitados expusieron sus posturas frente al texto contenido en el boletín 18478. La discusión se centró en los efectos que la medida podría generar sobre el empleo formal, las pequeñas y medianas empresas y las condiciones laborales de los trabajadores del rubro.
RÉGIMEN ESPECIAL PARA EL TURISMO
El proyecto en análisis perfecciona los mecanismos de adaptabilidad de la jornada de trabajo y establece un tratamiento diferenciado para el sector turístico y actividades conexas. En la práctica, la norma ampliaría con carácter general el período de referencia para distribuir la jornada laboral, de modo que las empresas puedan ajustar las horas trabajadas según los altibajos propios de la actividad.
El primero en intervenir fue David Bravo, representante del Centro UC de Encuestas y Estudios Longitudinales. El experto advirtió que la mayoría de las empresas de menor tamaño no cuentan con las fortalezas necesarias para enfrentar una reducción general de la jornada laboral, debido a los factores internos y externos que afectan al mercado. Bravo agregó que el turismo debiera convertirse en una de las principales industrias del futuro del país y que, si bien las medidas propuestas son importantes para el empleo, resultan insuficientes frente a la proyección que el sector requiere.
En la misma línea, María Teresa Vial, presidenta de la Cámara de Comercio y Turismo de Santiago, calificó las modificaciones como necesarias y coincidentes con el objetivo de seguir construyendo empleo, especialmente en las pequeñas y medianas empresas.
RESPALDO EMPRESARIAL
El sector empresarial también manifestó su respaldo a la propuesta. Camila Ramos, directora de asuntos legales de la Confederación de la Producción y el Comercio, CPC, valoró la iniciativa y señaló que, si bien no es una bala de plata, representa una alternativa a considerar para recuperar el empleo en un escenario marcado por la inestabilidad.
José Pacomio, presidente de la Cámara Nacional de Comercio, fue más enfático. Sostuvo que la propuesta no implica trabajar más horas, sino distribuir de mejor manera las horas existentes, respetando el promedio y el tope legal. En su opinión, la idea permite optimizar el trabajo, pues cuando la actividad cae ayuda a ajustar las horas en lugar de recurrir a despidos, haciendo más viable el empleo formal.
OBSERVACIONES CRÍTICAS
No todas las intervenciones fueron favorables. El abogado laboralista Matías Rodríguez planteó una visión crítica y advirtió que el proyecto no se hace cargo de las distinciones necesarias, ya que podría modificar el régimen de otros trabajadores y no solo de quienes pertenecen a la actividad turística. Explicó que incluso entre los trabajadores de casinos, hoteles, restaurantes o pubs debieran existir consideraciones especiales, pues no todos se desempeñan bajo la misma modalidad.
Patricia Silva, coordinadora del programa laboral del Instituto Igualdad, complementó esa postura al señalar que la norma afecta las certezas del trabajador. A su juicio, no se trata únicamente de cuántas horas se trabajará, sino también de cuándo se trabajará y cuánto se recibirá por ello, aspectos que repercuten directamente en la vida familiar de los trabajadores.
POSICIÓN DEL EJECUTIVO
En representación del Gobierno intervinieron la subsecretaria de Turismo, María Paz Lagos, y el subsecretario de Trabajo, Gustavo Rosende. Ambos recalcaron que el proyecto nació a solicitud del propio sector turístico.
Durante la presentación oficial se enfatizó que el concepto de adaptabilidad no implica la pérdida de los derechos adquiridos por los trabajadores. Por su parte, Rosende reconoció que la modificación podría eventualmente interpretarse para otras actividades económicas, pero precisó que el énfasis está puesto en el turismo, un sector que requiere certezas para abordar muchas actividades que hoy permanecen bajo el alero de la informalidad.
La iniciativa continuará su tramitación y se votará en una próxima sesión de la Comisión de Trabajo en su idea de legislar.
Fuente: Cámara de Diputadas y Diputados de Chile
Documento original: https://www.camara.cl/cms/2026/09/07/analizan-proyecto-que-adapta-la-jornada-laboral/
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.








