La industria láctea chilena atraviesa un período de transformación activa, marcado por movimientos societarios, inversiones millonarias y un crecimiento sostenido en producción y comercio exterior, según los últimos antecedentes del sector. La reciente compra de Agrícola Las Mercedes, una empresa en operación con ganancias, ejemplifica cómo el rubro está siendo testigo de una consolidación que atrae tanto a actores locales como a inversionistas extranjeros de mercados como China y los Emiratos Árabes, ávidos de campos para abastecer sus propias demandas.
INDUSTRIA EN MOVIMIENTO
Entre las señales más recientes de esta dinámica destaca la reorganización societaria anunciada por Soprole, filial del grupo peruano Gloria, que simplifica su estructura corporativa. Al mismo tiempo, la cooperativa Colun se alista para inaugurar una gran planta de quesos en la ciudad de La Unión, con una inversión de US$140 millones, lo que refuerza su posición como el mayor procesador del país. Estos movimientos se dieron a conocer en el marco de Chilelácteo, el evento del rubro realizado hace dos semanas en Osorno, cuyo eslogan “un sector en movimiento” refleja el optimismo imperante.
El presidente de la Federación de Productores de Leche (Fedeleche), Marcos Winkler, resumió el momento: “Este es un sector que está en movimiento. Este es el tercer año que llevamos con aumento de producción. Estamos aumentando las exportaciones también, tenemos una marca de leche premium a nivel internacional llamada ChileMilk, con la cual estamos bien posicionados en el extranjero. Y estamos a la vanguardia en tecnología: si incluso tenemos la lechería robótica más grande del planeta”, de la empresa Ancali (familia Heller Solari).
CONSOLIDACIÓN Y NUEVOS ACTORES
El sector ha experimentado un fenómeno de consolidación: hay menos productores, pero con un mayor número de vacas. Casos como el de Las Mercedes, donde una familia productora tradicional decide no continuar el negocio, abren espacio para nuevos participantes. Incluso han aparecido compradores de países exóticos, como China o los Emiratos Árabes, que buscan terrenos para asegurar el abastecimiento de sus propios mercados. Esta tendencia está reconfigurando el mapa de la propiedad en la industria láctea chilena.
CIFRAS DE PRODUCCIÓN Y PRECIOS
De acuerdo al último informe de coyuntura de Fedeleche, la recepción de leche —que mide la producción sectorial a partir de lo que las plantas reciben de sus proveedores— creció un 4,1% en el período enero-mayo de este año, alcanzando 968,9 millones de litros, frente a los 930,4 millones del mismo lapso de 2025. Este último año ya había registrado un incremento del 7,5% respecto a 2024, cuando se recibieron 865 millones de litros.
Un indicador clave es el precio que pagan los receptores (las grandes marcas distribuidoras) a los productores. Aunque altamente fluctuante, en los últimos cuatro años se ha mantenido en niveles relativamente estables, oscilando en torno a los $500 por litro, con diferencias por zona: en la Región Metropolitana es más alto. En abril de 2025, el precio promedio real por litro a productor llegó a $499,35; en diciembre cayó a $433,25; y en mayo de este año subió a $493,44.
Winkler advierte que, pese a la estabilidad, los productores necesitan señales claras de la industria. “Llevamos casi seis años donde el precio no ha bajado. Aunque los productores necesitamos señales de la industria respecto a si quieren seguir creciendo, (…) porque si el precio no sube como corresponde, deja de ser atractivo seguir produciendo más”, señaló.
EXPORTACIONES E IMPORTACIONES
La oferta local se concentra en las regiones de Los Lagos (32,8%) y Los Ríos (29%), mientras que el 26,2% proviene del extranjero. Las importaciones lácteas también crecieron: entre enero y mayo Chile compró el equivalente a US$344,5 millones en litros del exterior, un 15,8% más que en igual período del año pasado. Los principales orígenes son Argentina (25,9%), Estados Unidos (23,9%) y Alemania (13,2%).
En paralelo, las exportaciones chilenas de productos lácteos aumentaron un 13,1% en los primeros cinco meses del año, a 206,8 millones de litros equivalentes, que representaron US$135 millones. Los principales productos enviados al exterior son leche condensada (28,6% del total), leche en polvo (27,7%) y queso gouda (13,7%). Los mercados que más reciben estos productos son Estados Unidos (22,9%), Colombia (15,4%) y México (14,4%).
PRINCIPALES PROCESADORES
En Chile existen cerca de 2.300 productores de leche, concentrados mayoritariamente en las regiones de Los Lagos y Los Ríos, donde se encuentra el 82% de las vacas lecheras y el 86% de la producción. Allí también se ubican las principales plantas receptoras y procesadoras, pertenecientes a grandes conglomerados cada vez más internacionalizados.
Colun, la cooperativa de productores chilenos de La Unión, lidera el ranking con 332 millones de litros captados en el período enero-mayo de 2026, equivalentes a más de un tercio del total nacional. Le sigue Soprole, controlado por el grupo peruano Gloria, con 266 millones de litros (27,5%); Nestlé, con 115 millones (11,9%); Watt’s – Loncoleche, de la familia Larraín, con casi 99 millones (10,2%); y Quillayes-Surlat, propiedad en 51,5% del grupo suizo Emmi y 48,5% de la familia Tagle Barriga, con casi 83 millones (8,6%). Más abajo se ubican Lactalis (Parmalat, Kraft, La Vaquita, Kümey y President), la planta Valle Verde de Osorno (quesos Sortilegio) y Comercial del Campo (marcas El Roble y Los Tilos).
PROYECCIONES
Winkler estima que la producción continuará al alza durante el presente año, aunque no tiene claridad sobre 2027, ya que dependerá de las señales que los procesadores entreguen a los productores respecto a su disposición a seguir creciendo.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
