El gobierno definió la nueva meta fiscal para su administración, renunciando a su promesa de campaña de alcanzar un déficit estructural de 0% al 2030 y fijando un déficit estructural de 1,5% del PIB al término del mandato en 2030, lo que ya genera proyecciones de un crecimiento del gasto público cercano a cero para la elaboración del Presupuesto 2027. La trayectoria, considerada exigente por analistas, implica un ajuste significativo que recaerá principalmente en el próximo erario nacional, según coinciden economistas y exautoridades del sector.
AJUSTE FISCAL
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, anticipó el decreto de política fiscal que se publicará en el Diario Oficial. La ruta parte de un déficit estructural de -2,6% del PIB en 2026, baja a -1,8% en 2027, y continúa con -1,7% en 2028, -1,6% en 2029 hasta llegar a -1,5% en 2030. Esta meta es levemente mejor que la proyectada en el Informe de Finanzas Públicas del primer trimestre, que era de -1,8% del PIB.
Se mantiene el compromiso de que la deuda pública no supere el 45% del PIB durante el periodo, aunque Quiroz reconoció que pueden existir imponderables que hagan sobrepasar ese techo puntualmente.
El mayor esfuerzo de reducción del déficit se concentra en 2027, cuando el balance negativo debe caer 0,6 puntos porcentuales, de -2,6% a -1,8% del PIB. Para los expertos, esto obliga a un gasto muy contenido en la elaboración del próximo presupuesto.
MIRADAS DE EXPERTOS
Las proyecciones preliminares fluctúan desde una caída del gasto hasta un alza máxima de 1%, con un promedio en torno a 0%. Para afinar el cálculo, se requiere conocer el PIB tendencial y el precio del cobre de largo plazo, cuyas estimaciones oficiales se conocerán el 4 de septiembre. Algunos expertos anticipan un ajuste a la baja del PIB tendencial, cercano a 2%, y un alza del cobre bordeando los US$5 la libra.
Cecilia Cifuentes, académica de la Universidad de Los Andes, sostiene que el espacio para aumentar el gasto sería muy reducido, incluso negativo, dependiendo del crecimiento del PIB el próximo año. Señala que una expansión de 0% del gasto, para lograr la meta de déficit estructural de 1,8%, requiere un crecimiento de ingresos estructurales de 3,5% real, poco factible por la rebaja tributaria. Aunque existen espacios de eficiencia del gasto, son políticamente difíciles.
Luis Eduardo Escobar, economista y consultor, afirma que con el escenario planteado no hay espacio para una expansión del gasto público. Indica que, con una reducción de impuestos como la que se propondrá en el Presupuesto 2027, habrá que reducir el gasto público como porcentaje del PIB para lograr la meta.
Cristina Torres, exdirectora de Presupuestos y académica de la Universidad San Sebastián, explica que el Informe de Finanzas Públicas del primer trimestre ya incluía una disminución del gasto comprometido para 2027, considerando la reducción permanente de $1.300 millones en gasto realizada este año. Añade que no hay margen de crecimiento del gasto para el próximo año.
Matías Acevedo, también exdirector de Presupuestos, señaló que el gasto durante el periodo de gobierno debe crecer un punto menos que el crecimiento del PIB, una meta exigente. Para el Presupuesto 2027, ese crecimiento será más cercano a 0% que a 1%.
Juan Ortiz, economista del OCEC-UDP, asevera que el espacio para aumentar el gasto público en 2027 es mínimo, considerando un mayor ajuste fiscal durante 2026 para lograr la meta de -2,6% del PIB. Si se concreta un ajuste adicional en 2026 en torno a 0,4% del PIB, la variación para 2027 debería estar entre 0% y 1% de alza, considerando la meta de balance cíclicamente ajustado y un repunte de ingresos estructurales por el alza del precio de referencia del cobre y un cambio metodológico.
DESAFÍO PRESUPUESTARIO
La elaboración del Presupuesto 2027 se perfila como un ejercicio de alta complejidad técnica y política, donde el margen de maniobra es mínimo. Las opiniones de los expertos coinciden en que el compromiso fiscal exige contener el gasto público, en un contexto de rebaja tributaria y ajuste de ingresos estructurales. El cumplimiento de la meta dependerá de la capacidad del Ejecutivo para encontrar eficiencias y gestionar las expectativas de gasto sectorial.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
