
Ipom de septiembre: expertos prevén que BC fijará como techo un PIB de 1% e inflación cercana a 4% para 2026
La economía chilena atraviesa un momento complejo. Ni el análisis más pesimista anticipaba el rendimiento mostrado por la actividad entre enero y julio, con una contracción acumulada de 0,4%. Ese bajo resultado llevó a los economistas a ajustar a la baja sus expectativas de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para este año, incluso a menos de 1%.
En ese escenario, los expertos esperan que el Banco Central, en su Informe de Política Monetaria (Ipom) de septiembre, refrende el menor dinamismo económico. En junio, el ente rector fijó un rango de crecimiento de entre 1% y 1,75%. Como en este informe, que se publicará el miércoles 9 de agosto, corresponde acotar el rango en 0,5 punto, los analistas ven probable que quede entre 0,5% y 1%, aunque otros no descartan que se ubique entre 0,25% y 0,75%.
Para 2027, la proyección actual del Banco Central es de entre 2% y 3%. Dado que 2026 será peor de lo esperado, los economistas anticipan una mejora en las proyecciones para el año siguiente, con rangos de entre 2,25% y 3,25% o de entre 2,5% y 3,5%.
Viviana Véjar, economista y docente investigadora de Faro UDD, estima un ajuste al rango de entre 0,5% y 1%. A su juicio, el desempeño del segundo trimestre y la caída del Imacec de julio muestran que la economía perdió fuerza y que alcanzar la parte alta del rango anterior se ha vuelto difícil. Agrega que el problema no se concentra solo en la minería, sino que también aparecen señales de debilidad en la demanda interna.
La misma visión comparten los economistas Felipe Alarcón, de Euroamerica; Vittorio Peretti, de Itaú, y Juan Ortiz, del OCEC-UDP. Más pesimista se muestra Samuel Carrasco, economista jefe de Credicorp Capital Chile, quien cree que el BC dejará el rango entre 0,25% y 0,75%. Carrasco sostiene que los eventos climáticos tuvieron efectos negativos mayores a los esperados sobre la minería, la industria, la educación y posiblemente el comercio, y que ese shock se suma al shock de oferta del primer trimestre del 2026 (minería) y al shock de demanda del segundo trimestre (bencinazo).
VARIABLES DE DEMANDA
Junto con el ajuste del PIB, los especialistas prevén menores perspectivas para las variables de demanda interna, consumo e inversión. Juan Ortiz, del OCEC-UDP, sostiene que se espera un ajuste a la baja en el dinamismo de la demanda interna, producto de una menor expansión del consumo privado, que se ubicaría en torno a 1,5% frente al 2,2% del Ipom anterior. Para la inversión, en tanto, prevé que se mantenga en 2,2%.
Samuel Carrasco añade que el consumo y la inversión mostraron en el segundo trimestre señales de debilidad algo mayor a la esperada. Explica que los fundamentos del consumo se han deteriorado en el margen: el empleo sigue siendo la variable más débil del ciclo, la masa salarial se desacelera y la confianza de los consumidores continúa rezagada.
Francisco Ormazábal, académico de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad Andrés Bello, plantea que esperaría un ajuste a la baja principalmente en la inversión. Más allá de factores coyunturales, el elemento clave es la confianza empresarial, que depende de las expectativas de crecimiento futuro, la estabilidad regulatoria y la percepción sobre la rentabilidad de nuevos proyectos.
INFLACIÓN
En el Ipom de junio, el Banco Central proyectó que la inflación cerraría el año en 4,2%. En esa oportunidad, el mensaje principal del ente rector apuntaba a que existía bastante volatilidad por el escenario externo, en particular por el conflicto entre Estados Unidos e Irán. Si bien ese conflicto se ha mantenido con vaivenes, las expectativas para los próximos años se mantienen en torno a 4%.
Vittorio Peretti, de Itaú, indicó que no prevé cambios importantes en las proyecciones de inflación para este Ipom, con una convergencia a la meta del 3% probablemente en el segundo trimestre de 2027. Juan Ortiz, del OCEC-UDP, estima un promedio de 3,6% y una inflación anual a diciembre de 3,8%.
Francisco Ormazábal, en tanto, sostiene que la proyección para este año debiera ubicarse levemente por encima del límite superior del rango de tolerancia del Banco Central, es decir, algo sobre 4%, aunque insiste en que la convergencia hacia la meta de 3% a mediados de 2027 es un escenario razonable. Más arriba en las expectativas se sitúa Samuel Carrasco, quien cree que el BC dejará la proyección en 4,3%.
TASA DE INTERÉS
Tal como anticipa la Encuesta de Operadores Financieros, los economistas consultados ven probable que la tasa de política monetaria se mantenga en 4,5% durante un buen tiempo. Samuel Carrasco afirma que la economía se ha debilitado, pero la inflación continúa por encima de la meta y los riesgos inflacionarios aún requieren cautela. En ese sentido, espera que el Banco Central mantenga un enfoque de evaluación reunión a reunión, sin anticipar señales de rebajas inminentes ni un sesgo claramente expansivo.
Viviana Véjar apunta que el mensaje para la política monetaria debería seguir siendo de prudencia. La debilidad de la actividad abre espacio para futuras reducciones de la tasa de interés, pero sería prematuro acelerar ese proceso mientras la inflación no haya regresado de manera sostenida a la meta. Para la economista, la prioridad debe ser consolidar la estabilidad de precios, porque una inflación controlada reduce la incertidumbre y permite que hogares y empresas tomen mejores decisiones de ahorro, consumo e inversión.
Francisco Ormazábal, por su parte, menciona que el mensaje para la política monetaria debiera seguir siendo de cautela, con el foco puesto en la trayectoria futura de la inflación más que en el crecimiento económico.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.








